Cuba y el multilateralismo*

La política exterior de Cuba, en el terreno multilateral, ha sido tradicionalmente activa, según este análisis realizado en 2001

Foto: Tomada de Cubadebate


“Lo esencial es no perder la orientación”.
José Arcadio Buendía
en: Gabriel García Márquez, Cien Años de Soledad

El trabajo que presentamos es una aproximación a la política de exterior de Cuba y el multilateralismo en los 90[1]. A estos fines hemos seleccionado un conjunto de temas – que no se agotan en este trabajo – como son algunos aspectos de la política de Cuba en este ámbito: Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Movimiento de los No Alineados (MNOAL), el contexto hemisférico y el Sistema Interamericano, mecanismos económicos multilaterales como son los acuerdos de Lomé-ACP-CARICOM, la Asociación de Estados del Caribe, ALADI, MERCOSUR, las Cumbres Iberoamericanas, y la Unión Europea y América Latina.

Cuba tuvo tradicionalmente una presencia en el contexto internacional. Desde el triunfo de la Revolución, en 1959, la isla desarrolló una nueva y amplia proyección externa, en parte orientada a contrarrestar la política hostil de los Estados Unidos que no se hizo esperar[2]. Una premisa básica de la política exterior de Cuba es la preservación de su independencia y soberanía nacionales, amenazadas constantemente por el imperialismo estadounidense[3]. Así, su relación con el campo socialista – en el contexto internacional bipolar de la época – estuvo dirigida a garantizar el desarrollo del proceso revolucionario y el socialismo en la isla. Al mismo tiempo, La Habana supo “diferenciar siempre las posiciones respecto de las diversas grandes potencias capitalistas y de los varios países capitalistas de desarrollo medio”[4], con los cuales se han mantenido relaciones sobre la base de intereses mutuos. Cuba se incorporó al Movimiento de Países No Alineado en 1961; buscó ampliar los vínculos diplomáticos, políticos y culturales con América Latina y el Caribe y desarrolló “una política de activa solidaridad revolucionaria”[5]. En el escenario multilateral, este país ha impulsado una política anti panamericanista e identificada con los intereses de los países del Sur, con las adaptaciones necesarias, y conservando siempre una política exterior caracterizada por un amplio nivel de autonomía y una resistencia sistemática a condicionamientos[6].

La política exterior de Cuba, en el terreno multilateral, ha sido tradicionalmente activa. Fue miembro fundador de Naciones Unidas (ONU), fundadora del Acuerdo General de Comercio y Aranceles (GATT) en 1947[7] y miembro del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM). A partir de la década de los 60, Cuba sufre los embates del bloqueo estadounidense, es suspendida de la Organización de Estados Americanos (OEA), del BM y del FMI, y se le niega el ingreso a la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). En los 70, pasa a formar parte del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), relación que finaliza a fines de la década de los 80, con el derrumbe y la desarticulación del campo socialista y de la URSS. En los 90, Cuba diversifica su política exterior y la reorienta hacia América Latina y el Caribe[8], entroncándola con temas y problemas comunes a la región. Son relevantes los temas como el desarrollo, la deuda externa, la migración, la droga y el narcotráfico, el terrorismo, la reforma de Naciones Unidas (ONU) y los riesgos de una globalización de carácter neoliberal[9], cuestión que – en general – se traduce en una intensa proyección externa cubana en el entorno multilateral. Se trata, en primer lugar de facilitar su reinserción en el nuevo contexto internacional con el menor costo posible para el sistema y proyecto socialista desarrollados, y en segundo lugar, aunque no menos importante, se trata de intentar articular una postura colectiva, que permita influir en la reformulación del orden global, de forma que se considere la vulnerabilidad y la urgencia de orden social que presentan los países del Tercer Mundo, especialmente América Latina y el Caribe, cuestión que a su vez permite enfrentar colectivamente y con mayores posibilidades de éxito el papel – que para el multilateralismo – intentan diseñar las grandes potencias centrales.

Una variable esencial – y permanente – es la política estadounidense hacia Cuba. Estados Unidos ha intentado aislar a la isla durante cuatro décadas, aplicando diferentes grados de hostilidad y presión, determinados por coyunturas internas y externas. El objetivo permanente de la política exterior cubana es contrarrestar los efectos de la política estadounidense, desplegando una acción multilateral y bilateral orientada a estos fines. Un objetivo central de esa política en los foros multilaterales es la denuncia del bloqueo, que ha sido constante a lo largo de casi 40 años. La internacionalización de los efectos del bloqueo, que se incrementan a partir del carácter extraterritorial expansivo que adquiere en la década de los 90, produce una ampliación del rechazo a legislaciones de este tipo. En 1992, 53 países votaron a favor de la resolución presentada por Cuba en Naciones Unidas y en 1997, la resolución obtuvo 152 votos a favor, y por último, el referéndum no vinculante contra el bloqueo realizado en ONU en 1998, daba como resultado 157-2 y en el 2000 el resultado era de 167 votos a favor, 3 en blanco y 4 abstenciones[10], explicitando el desacuerdo generalizado con la Ley Helms-Burton[11].

La política exterior cubana – en el terreno multilateral – también se ha orientado a crear las condiciones para la reinserción del país en el sistema internacional que se reformula. Correspondientemente, la isla lleva a cabo cambios de manera de incorporarse a la economía mundial de forma “gradual y ordenada”, manteniendo los logros del sistema político actual[12]. La diversificación de los acuerdos económicos, comerciales y diplomáticos se inscriben en el marco de un enfoque realista y pragmático de la política exterior, que a su vez se articula con una lógica de equilibrio de poderes. Es en esta dirección que Cuba ha ampliado y consolidado sus relaciones diplomáticas con el mayor número de países[13]. El Caribe y América Latina, como marco geográfico natural para la isla, han gozado de una atención especial, de la cual no ha estado ausente el peso de iniciativas que indican una relativa autonomía por parte de la región[14]. El estrechamiento de las relaciones con el Caribe, y más recientemente con América Central, junto a una postura generalmente constructiva de Canadá, lo cual no significa la ausencia de enfoques diferenciados sobre temas específicos[15], apuntarían a crear las condiciones para la conformación de un contexto propicio para la total reinserción de Cuba en el hemisferio.

Con la admisión como observador en la negociación del Convenio de Lomé[16], Cuba se insertaba en el área de influencia europea, cuestión que fungía como un elemento de contrapeso vis-a-vis los Estados Unidos. En la paulatina reinserción de Cuba en el contexto hemisférico, la inclusión en el entorno europeo juega como factor de equilibrio, en un contexto asimétrico donde el peso de los Estados Unidos determina la conducción de la política y según todo indica, seguirá obstaculizando y condicionando la reinserción de la isla[17]. A pesar de algunas dinámicas originadas por el caso de Elián González[18] y de algunas iniciativas surgidas al calor del mismo, todo parece indicar que la administración de George W. Bush no tendería a realizar ningún cambio sustantivo en este sentido[19].

Las relaciones diplomáticas con la Comunidad Europea – aunque no exentas de fricciones en torno a condicionamientos – se han mantenido e incluso, en algunos casos, se han ampliado las relaciones bilaterales tradicionales. El principal signo de colaboración Unión Europea (UE)/Cuba ha estado – hasta ahora – en la asistencia humanitaria. La inversión en este campo se estima sea, desde 1993, más de US $70 millones para apoyar programas de asistencia sanitaria y alimentación a la población. Son especialmente relevantes las relaciones comerciales, diplomáticas y de inversión con España que – luego de un período de relativo distanciamiento – se desarrollan de una manera estable. La visita del Rey a La Habana marcaba un hito en este sentido[20]. Cuba ha participado activamente en las Cumbres Iberoamericanas y fue sede de la IX Cumbre en noviembre de 1999. En lo que se refiere a la inversión extranjera en la isla, el 52% correspondía a la Unión Europea en el 2000[21].

Las relaciones diplomáticas – en el caso del ex campo socialista – se han readecuado en correspondencia con las nuevas condiciones internacionales. Cobra especial importancia la reestructuración de las relaciones comerciales y consolidación de las mismas en concordancia con la conformación de espacios geoeconómicos, procesos de integración regional y la globalización. Las relaciones con Asia y el Pacífico se han ampliado, se destacan las tradicionales relaciones con Viet Nam y cobran especial relevancia las relaciones con la RP China, que a su vez apunta a un incremento de su interés en América Latina y el Caribe.

A partir de la renegociación de la deuda externa de Cuba con Japón[22] en 1998, se aceleraba una dinámica de carácter positivo, que incluía iniciativas de flexibilización de posturas con respecto a la isla[23], como en el caso de Argentina que apuntaba revisaría “opciones para renegociar la deuda cubana de US$1,68 mil millones”[24] y posteriormente con Italia, Inglaterra, y Bélgica. Cuba terminaba de pagar su deuda de corto plazo con Francia[25], y se buscaba un camino para la renegociación de su deuda con el Club de París y se sentaban[26] las bases para la reestructuración de la deuda con México[27]. La economía se mostraba notablemente fuerte con un crecimiento del PIB de un 6,2% en 1999 y un 4,5% en el 2000[28]. Estas iniciativas, y la conducta de la economía, han sido relevantes en cuanto a la ampliación y fortalecimiento de los propios procesos de integración regional frente al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

En términos de la reinserción de Cuba en la dinámica de los procesos de integración regional y subregional, se producía el ingreso de la isla a la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), se buscaba un espacio de relación con el Mercado Común de América del Sur (MERCOSUR); funcionaba como parte activa de la comisión bilateral con el Mercado Común del Caribe (CARICOM) y participaba como miembro en la Asociación de Estados del Caribe (AEC) y se lograba el status de observador en las negociaciones Lomé/ACP. En lo que se refiere a ACP, Cuba no suscribía el Acuerdo de Cotonou, que substituyó a Lomé, debido a las cláusulas que consideraba discriminatorias –introducidas por algunas naciones de la UE. Sin embargo siguió planteando su disposición de pertenecer al grupo, cuestión que eventualmente se produjo a fines del 2000[29]. Se incrementaban las relaciones con el Caribe a partir del Acuerdo de Alcance Parcial con CARICOM y la perspectiva de lograr un TLC en los próximos dos años y también con la apertura de cuatro nuevas misiones diplomáticas en el área.

La fluidez que caracterizaba la dinámica de la política externa de la isla se veía alterada en febrero de 1999. En el terreno de la mecánica interna y a partir de medidas íntimamente relacionadas con los cambios en la economía de la isla, Cuba reformaba el código penal y daba a conocer la Ley No. 88 de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba[30], entre otras destinadas a enfrentar delitos como el narcotráfico, tráfico de inmigrantes ilegales, corrupción de menores, etc. en la que se incluía la extensión de la pena capital[31]. El incremento en el tipo de delitos no contemplados en el código existente se enfrentaba a partir de una legislación orientada a la prevención y protección de la sociedad, en correspondencia con un perspectivo incremento de la apertura económica de la isla. Algunas de las figuras delictivas incluidas en el nuevo código penal no existían anteriormente y se han desarrollado en los últimos diez años. La legislación también estaba destinada a enfrentar a “la contrarrevolución y el terrorismo” en esta etapa, ya que cuestiones como “asociación ilícita”, “propaganda enemiga”, etc. han estado siempre presentes en el código penal[32]. La reforma del Código Penal “amplió la aplicación de la pena de muerte, que puede imponerse ahora por delitos agravados de narcotráfico, robo con violencia y corrupción de menores”[33]. La aplicación de la pena capital como sanción máxima para algunos delitos provocaba el rechazo del Parlamento Europeo[34]. Las autoridades cubanas aclararon que la pena de muerte era ‘’una medida excepcional, que se aplica para delitos muy horrendos’’, pero no sería excluida de la legislación mientras ‘’Cuba siga siendo un país agredido’’[35]. La persistencia de la hostilidad como elemento central de la política exterior de los Estados Unidos hacia Cuba y el rechazo por parte de la administración de Clinton a emprender el estudio de enfoques alternativos[36], no contribuía a fomentar un clima adecuado para que se emprendiesen nuevos cambios o se incrementasen y acelerasen los actualmente existentes. Sin embargo, el pragmatismo, los intereses periféricos y los contactos “pueblo a pueblo” a partir de un interés mutuo, se daban su espacio[37]. Así se anunciaba que expertos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos visitaban Cuba a mediados de marzo, para un primer encuentro formal con meteorólogos de la isla[38]. Por otro lado, grupos musicales de Estados Unidos y el equipo de los Orioles visitaba La Habana y jugaba un partido de baseball con un equipo nacional de Cuba[39], en lo que algunos denominaban la “diplomacia del baseball”. Las múltiples actividades culturales, deportivas y estudiantiles desarrolladas entre 1998 y el 2000[40] apuntaban a subrayar que nos encontramos frente a una vertiente de la política exterior cubana que se orienta a proyectar los valores de la cultura, el deporte, la música, y la ciencia cubanas como parte de una visión de espectro amplio, aplicada globalmente.

Estratégicamente, el espacio de reinserción para Cuba – por razones geoeconómicas – es el Norte. Dados los obstáculos impuestos por la política de Estados Unidos hacia la isla, ésta desarrolla una política exterior orientada a diversificar sus relaciones, en la perspectiva de una reinserción donde primen tanto los intereses comunes como la receptividad. En un primer plano está la Cuenca del Caribe y en un segundo escalón América Latina. La relación bilateral con Canadá se ha basado fundamentalmente en el aspecto comercial y se ha orientado esencialmente a la inversión. En el caso de la UE, las relaciones se orientan principalmente a proporcionar un elemento de balance frente a Estados Unidos, en la perspectiva de viabilizar la reinserción de Cuba en el contexto internacional. A partir de mediados de 1999, La Habana utilizaba el euro, moneda única europea, en todas sus operaciones con los países europeos integrados en la nueva moneda.

En el marco del contexto referido y en el terreno de la economía de la isla y del cambio estructural estratégico, Cuba dinamizaba la actividad del sector energético, cuestión fundamental para la economía de la isla, y expandía los espacios relacionados con la perforación petrolera[41]. El presidente Vicente Fox, en México, recibía “con simpatía” la eventual participación de Cuba en el Pacto de San José y se exploraban caminos para ampliar los marcos legales de manera de posibilitar la participación de la isla. El embajador mexicano en Cuba planteaba que “si Cuba puede sumar el Acuerdo de Caracas al Acuerdo de San José, vendrán mejores situaciones para la economía de Cuba”. La búsqueda de petróleo en aguas profundas –REPSOL-YPF de España y CUPET- se iniciaba en la zona exclusiva del Golfo de México y ya se encuentran contratados veinte bloques por compañías de Francia, Canadá, el Reino Unido, Suecia. Se planteaba que a fines del 2001, Cuba produciría el 90% de su electricidad[42].

EL ÁMBITO MULTILATERAL

La política exterior de Cuba se centra, en lo que se refiere a las Naciones Unidas (ONU), en la reforma del organismo internacional. En este sentido se subraya el tema de los intentos de democratizar el Consejo de Seguridad, de manera que sea más representativo, su trabajo más transparente, y también poner límites al poder de veto que impera en la actualidad. Las propuestas maximalistas en torno a la reforma del Consejo de Seguridad son las lideradas por Cuba. y se relacionan básicamente con la proporcionalidad del mundo en desarrollo en el mismo y la representatividad a la que se aspira en ese contexto[43]. El enfoque de los miembros del Consejo de Seguridad es que la instancia debe reformarse a sí misma y que el mundo en desarrollo debe participar a partir de un acuerdo en los respectivos grupos regionales. Además sostienen que debiera avanzarse, mientras tanto, en la ampliación del Consejo incluyendo a Japón y Alemania. Cuba sostiene que este proceso debe ser simultáneo y no por etapas, incluyéndose de esta forma a los miembros del mundo en desarrollo al mismo tiempo que los países industrializados que se agregarán. En lo que se refiere al tema del veto, se trata de que los nuevos miembros tengan las mismas prerrogativas que los actualmente existentes.

En el marco del sistema de ONU y de los programas de cooperación económica internacional y desarrollo, Cuba, en su condición de país subdesarrollado, “constituye un claro ejemplo por la importancia que históricamente ha concedido a las relaciones de colaboración, no solo por lo que en ese sentido pueda haber aportado desde el punto de vista material – que no es poco – sino por la forma en que las ha incorporado a su estrategia de desarrollo”[44]. El desarrollo humano sigue siendo un eje fundamental para Cuba, a la cual se le reconocen múltiples esfuerzos en esta dirección[45].

El ataque de la OTAN a Yugoslavia[46], en marzo de 1999, atentaba directamente en contra del sistema de seguridad colectiva auspiciado por la ONU y agregaba una dimensión nueva al funcionamiento del organismo internacional[47]. Estados Unidos evitaba la autorización del Consejo de Seguridad, restaba autoridad a la Carta de Naciones Unidas e insistía en la posición de que OTAN debía ser capaz de actuar independientemente de ONU[48]. En este contexto, el nuevo concepto estratégico -aprobado por los aliados en la Cumbre de Washington en el 50 aniversario de la OTAN- ampliaba el carácter defensivo de esta instancia para incluir el derecho de injerencia humanitaria y el presidente Clinton destacaba “la preparación de los aliados para ocuparnos de conflictos étnicos y regionales, más allá del territorio de los miembros de la OTAN”[49]. De esta forma, se expandía el radio de acción de la OTAN, a partir de una bien definida hegemonía estadounidense y se desplazaba a la ONU del centro de las decisiones relacionadas con el uso de la fuerza. Cuba, por su parte, condenaba el uso de “la fuerza militar aplicada por la OTAN contra la República Federal de Yugoslavia sin la autorización del Consejo de Seguridad”[50].

Una de las principales tendencias de la política en el siglo XX ha sido la política de poder, el surgimiento de las superpotencias pero también una nueva tendencia que es la fragmentación política a escala global[51]. Con el fin de la guerra fría, el Movimiento No Alineado (MNOAL), pasa por una etapa crítica que lo pone al borde de la desaparición. Actualmente sigue siendo un mecanismo de naturaleza política y de concertación internacional que agrupa al Tercer Mundo, aún cuando ha cambiado de carácter, de acuerdo con el nuevo contexto global. Las perspectivas del MNOAL son limitadas en cuanto a actor multilateral, dado que las diferencias dentro del movimiento en la forma de abordar los conflictos y los temas, neutralizan una acción unitaria. Aunque el MNOAL no ha desaparecido, distará mucho de ser un actor de peso en el Tercer Mundo. El marco de acción de los MNOAL es básicamente la reforma de la ONU y en general las problemáticas vinculadas al desarrollo, de vital importancia para el Sur.

A pesar de las limitaciones de algunas instancias internacionales, Cuba no deja de utilizarlas desde posturas flexibles y polifacéticas. En el caso del MNOAL, la isla ha tenido una presencia histórica dentro del movimiento y mantiene una actividad orientada a temas de interés para su política exterior así como también para la articulación de posturas unitarias, aunque la división surgida por la evolución de MNOAL en esta última década dificulta la articulación de estas. Cuba está hablando con fuerza entre los países no-alineados, acercándose a sus vecinos caribeños y estableciendo relaciones diplomáticas con países centroamericanos como Guatemala, pero también “resiste estoicamente las presiones para que cambie”[52]. De cara a la agresión de la OTAN a Yugoslavia, Cuba apoyaba la propuesta de los MNOAL[53].

El multilateralismo en el hemisferio está representado por el Sistema Interamericano (OEA, Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), la Junta Interamericana de Defensa (JID), etc.) en remodelación y la Cumbre de las Américas como proyecto alterno y paralelo de Estados Unidos y tal vez, eventualmente convergente. El peso de los Estados Unidos en ambas instancias es indiscutible: en el caso del primero, se perfila como una instancia que no utilizará para resolver sus problemas hemisféricos, y de la cual América Latina desconfía por el peso del papel estadounidense; la segunda, en fase de desarrollo, refleja la gama de contradicciones tanto de la política interna estadounidense y de la política externa, en lo que se refiere al hemisferio. Los procesos de integración regionales y subregionales, por su parte, añaden dinámicas propias al contexto, en la perspectiva del reposicionamiento en el nuevo entorno internacional.

El Sistema Interamericano (OEA, JID, TIAR, etc.), se ha ido desplazando desde una lógica de defensa común a la de una seguridad común. De hecho, el papel de Estados Unidos en este contexto de definiciones es primordial y determinante. América Latina y el Caribe intentan aprovechar los espacios posibles, en la perspectiva de ampliarlos en la lógica de sus propios intereses. Los factores que obstaculizan el que el Sistema Interamericano (OEA) funcione como una vía importante para la solución de conflictos en América Latina y el Caribe es la tendencia del gobierno de Estados Unidos a actuar unilateralmente, ignorando tanto a las organizaciones multilaterales y los intereses de otros países. El peso del papel predominante que juega en el Sistema, impide que la parte latinoamericana y caribeña confíen en la voluntad estadounidense para implementar equilibradamente los intereses nacionales de todas las partes involucradas en el mismo. En este sentido, la posibilidad de que se redefiniera el sistema de seguridad, –dado la caducidad del TIAR- a partir de una lógica estratégica similar a la de OTAN[54] y el hecho que se retomasen propuestas como la formación de un ejercito multinacional provocaba diferentes niveles de cautela y desazón en el contexto latinoamericano donde el respeto al derecho internacional y a los principios de no-intervención, respeto de la soberanía e igualdad entre los estados y autodeterminación son de medular importancia.

La reformulación del diseño de seguridad hemisférica[55] y especialmente la propuesta de creación de un ejército multinacional, teniendo como referente la nueva estrategia de OTAN[56], volvía sobre un tema que ha sido – al menos – controvertido en el contexto hemisférico que agregaba elementos de tensión al contexto tanto regional como continental. Paulatinamente la redefinición del Sistema Interamericano en lo que se refiere a la seguridad se ha ido desplazado en el tiempo[57], en parte debido al legado de desconfianza entre América Latina y Estados Unidos. Tentativamente en el 2004 la comisión dedicada al estudio del tema finalmente debería concretar una propuesta a estos fines.

Para América Latina y el Caribe las prioridades son la integración económica y política. En el caso de Estados Unidos, se trata de manejar ambos temas de forma que sean coherentes con sus intereses. La integración hemisférica debiera tener como objetivo central el desarrollo ascendente. ALCA, a pesar de su carácter de propuesta hegemónica, debería tender de alguna forma a equilibrar y considerar las preocupaciones – por ejemplo – de las pequeñas economías del continente, afectadas por las contradicciones entre la forma en que operan globalmente los mercados y las condiciones productivas de las regiones al interior de los países, esto es a escala nacional. Algunas de estas consideraciones, fueron incluidas finalmente en algunos de los puntos del Plan de Acción aprobado en la II Cumbre de las Américas, realizada en Santiago de Chile en abril de 1998, como resultado de un sostenido ejercicio diplomático previo de las pequeñas economías del área caribeña. Así, se plantea que se continuará apoyando los esfuerzos que llevan a cabo los pequeños estados insulares para atender sus preocupaciones especiales de seguridad, las cuales incluyen, desde una perspectiva multidimensional, aspectos económicos, financieros y medio ambientales, tomando en cuenta su vulnerabilidad y nivel de desarrollo[58]. El tratamiento preferencial solicitado por las pequeñas economías del Caribe –para ser integrado permanentemente en las negociaciones futuras de ALCA[59] – era subrayado además por Centroamérica[60], en la perspectiva de la III Cumbre de las Américas realizada en Canadá[61] donde los temas conflictivos eran la inclusión del tema de los derechos laborales[62], desacuerdos en la modalidad de las negociaciones, y el entorno de las protestas que rodeaban el encuentro, entre otros. Finalmente, las preocupaciones de CARICOM y otros con respecto al tema de las pequeñas economías, desembocaba en que el tema era tratado directamente y se reafirmaba el compromiso para continuar considerando los diferentes niveles de desarrollo y tamaño de las economías y se reiteraba la importancia de fortalecer la capacidad productiva y competitividad de las economías más pequeñas, así como aportar asistencia técnica y medidas especiales que permitiesen a estas economías participar en los beneficios del proceso de ALCA. Adicionalmente se requiere que el Comité de Negociaciones Comerciales formule – para el 1 de noviembre del 2001 y con el apoyo del Grupo Consultivo sobre Pequeñas Economías y el Comité Tripartito – líneas de trabajo y directivas sobre la forma de tratar las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías. Las propuestas específicas de las pequeñas economías (sobre todos los temas) representa un reto con una fecha tope: el 1 de noviembre 2001.

Desde la perspectiva multilateral, cabe señalar que los esfuerzos regionales deben complementar el sistema multilateral, que es tan importante para la economía global, en la perspectiva de una sola área global de libre comercio con reglas multilaterales aprobadas por todos los participantes y con capacidad de refuerzo [63]. Desde la óptica regional, el esfuerzo mancomunado y el fortalecimiento de los procesos integracionistas regionales es vital para los países en desarrollo de forma que su reinserción multilateral sea favorable a sus intereses. En este contexto se inscribe el diferendo entre Estados Unidos y la Unión Europea en la OMC con respecto a leyes extraterritoriales[64] que introducen elementos unilaterales como la Helms-Burton, que afecta a las inversiones en Cuba y la D`Amato-Kennedy, en el caso de Irán y Libia[65]. La arbitrariedad en el uso de sanciones unilaterales, como tendencia en la política exterior de Estados Unidos sólo contribuía a crear tensiones y era contradictoria con la declarada intención de cooperación manifestada por la administración Clinton. Perspectivamente, el debate interno en Estados Unidos sobre el uso de sanciones podría[66], finalmente, tener un resultado concreto que redundara en la eliminación de esta práctica como instrumento de coerción.

En términos del neo-integracionismo[67] en el hemisferio, se hace necesario considerar – desde un punto de vista estratégico – el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), el MERCOSUR, y ALCA. En este marco, es relevante el reposicionamiento de las potencias medias en el hemisferio – Canadá, México y Brasil – y el papel de cada uno en el marco de los tratados de libre comercio mencionados, los mecanismos de cooperación y los mecanismos de integración subregional en la perspectiva de una redistribución de roles en el espacio hemisférico – y también con respecto a la UE y la APEC – frente a los Estados Unidos.

Desde enero de 1959 – con el triunfo de la Revolución – hasta enero de 1962, Cuba libró una batalla diplomática en condiciones desventajosas, dado el panorama político que presentaba entonces el hemisferio. Estados Unidos aplicaba la contención y utilizaba el sistema interamericano a su arbitrio, ignorando los procedimientos establecidos y priorizando sus intereses. Durante tres años intentó aplicar a la isla sanciones diplomáticas y económicas de forma de aislarla del resto del continente[68]. América Latina, aunque no completamente convencida, finalmente votó con Estados Unidos para la exclusión de Cuba de la OEA en enero de 1962.

A finales de los años 60 y comienzos de los 70, varias naciones del hemisferio occidental restablecieron sus vínculos diplomáticos con Cuba y al mismo tiempo libraron batallas dentro de la OEA hasta dejar formalmente sin efecto – en 1975 – la prohibición de mantener relaciones diplomáticas, consulares y comerciales con la isla[69].

El tema de la reincorporación del gobierno de Cuba a la OEA – impulsado fundamentalmente por el Grupo de Río, aunque otros gobiernos han manifestado su postura favorable en esta dirección – se enmarca en el contexto (1984) del “resurgimiento de la voluntad latinoamericana por fortalecer el llamado sistema interamericano, en particular la Organización de Estados Americanos… cuando varios países miembros comenzaron a expresar una intención renovadora… que ponía especial énfasis en el examen de los grandes desafíos políticos y económicos de América Latina para lograr respuestas conjuntas que atendieran los requerimientos de esta región del mundo”[70]. En los 90, este impulso ha seguido una ruta oscilante, acorde con el nivel de presiones ejercidas por Estados Unidos sobre América Latina y el Caribe.

La reintegración de Cuba a la OEA tendría que formalizarse a partir de una propuesta específica en el seno de la organización, cuestión que no será fácil de lograr dado que muchos países temen enfrentar un debate sobre el reingreso de Cuba. La alternativa es el gradualismo, sustentado por César Gaviria, secretario general de OEA. Está línea no es ajena a la política estadounidense y se orienta a lograr “gestos” de la parte cubana, equivalentes a concesiones en términos políticos e ideológicos.

América Latina, en general en los últimos años, se acercaba más – en su alineamiento – a la postura estadounidense en cuanto a condicionar el debate sobre el posible reingreso de Cuba a la OEA[71]. Se reforzaba así la postura de Estados Unidos en cuanto a “la necesidad de dar pasos hacia la democracia y mayor respeto a los derechos humanos” en Cuba, cuestión que implicaba la inclusión del tema en la agenda bilateral de un número considerable de países latinoamericanos. Quedaba abierto el debate y se introducía el tema de la reincorporación de Cuba en el contexto de la OEA -con condicionamientos- cuestión que, desde el punto de vista cubano, resulta inaceptable. Cabe destacar que el gobierno de La Habana ha expresado reiterada y públicamente que no pedirá su reincorporación a una organización de la que fue expulsada, ya que no es una prioridad de su política exterior.

La relación Estados Unidos /Cuba es el nudo medular en el caso de la reinserción de la isla en el contexto hemisférico‚ y define – en su estado actual – un marco poco propicio para lo que sería la puesta en práctica de medidas de confianza en el ámbito regional.

Las percepciones de amenaza por parte de Cuba se relacionan con la práctica de una política norteamericana que no ha cambiado substancialmente su naturaleza hostil. El refuerzo del embargo y la aplicación extraterritorial del derecho interno en violación del derecho internacional, atentatorio a la soberanía y a la práctica comerciales reconocidas universalmente, refuerzan esta percepción.

Estados Unidos no está preparado para la completa reinserción de Cuba en el hemisferio, cuestión que implicaría un cambio radical en su política hacia la isla. Cuba a su vez enfoca el asunto desde la perspectiva puntual con iniciativas que corresponden a cada momento específico.

La asimetría en las relaciones intra hemisféricas es especialmente evidente en el caso de Estados Unidos y Cuba. La isla ha sido marginada de un contexto hemisférico‚ que consta de un sistema interamericano en transición y, paralelamente, del marco abierto por los Estados Unidos en la Cumbre de Las Américas, como un escenario alternativo y complementario. La total reinserción de Cuba en el hemisferio pasa por el reingreso en el Sistema Interamericano[72]. Su marginación – tanto del sistema y de la Cumbre de las Américas – es contradictoria con la intención de cooperación que parecería subyacer en las propuestas de reformulación de las relaciones intra-hemisféricas‚ que prevalecen actualmente[73].

Continuará …

NOTAS

  1. Por multilateralismo entendemos las instancias y/o espacios de orden internacional, regional y subrregional en las cuales concurren una multiplicidad de estados y actores en la perspectiva del diálogo político, de la convergencia, cooperación y articulación de políticas en torno a temas de interés común. Para una visión en este sentido, ver: Francisco Rojas Aravena y Paz V. Milet, Diplomacia de Cumbres: el Multilateralismo Emergente del S. XXI, Nueva Serie Relaciones Internacionales y Militares, Flacso Chile, 1998.
  2. Los principios, objetivos y direcciones de la política exterior de Cuba han sido clarificados en diversos documentos partidistas y gubernamentales como son: Plataforma Programática del PCC, Documentos de los Congresos del PCC, análisis de estadistas cubanos, y el texto, que ya es un clásico, de Carlos Rafael Rodríguez, “Fundamentos Estratégicos de la Política Exterior de la Revolución Cubana”, de 1980, en Cuba Socialista. Con respecto a este último texto, ver: Letra con Filo, Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1983, pg. 373-389.
  3. Ver en este sentido: Carlos Alzugaray, De la Fruta Madura a la Ley Helms-Burton: Auge, Decadencia y Fracaso de la Política Imperialista de Estados Unidos hacia Cuba, Editorial Universitaria, Paramá 1997.
  4. Carlos Rafael Rodríguez, op. cit. Pg.380
  5. C. Alzugaray, Cuba y el Sistema Internacional en la Década de 1990, Capítulo del libro en preparación de Emilio Duarte (compilador), Problemas Actuales de teoría socio-política, Editorial Félix Varela, La Habana: 1999.
  6. Un ejemplo en este sentido es la política desarrollada hacia África. En este sentido: David González L., Crisis, guerra y negociación en Angola y Mozambique, en: Procesos de Negociación comparados en África y América Latina, Gabriel Aguilera Peralta, editorial, Flacso Guatemala, 1994, pg. 43-61
  7. En la Carta de La Habana, se estipulaba que se establecería un organismo mundial de comercio. Al no ser ratificada por Estados Unidos, se creó provisionalmente el GATT, que funcionó durante medio siglo.
  8. A comienzos de la década de los 90, Cuba abandonaba la perspectiva de que América Latina estaba madura para el cambio revolucionario. Ver: Granma, 18-6-91, pg.8
  9. Sobre la economía global, ver: Discurso F. Castro, Clausura del V Congreso de los CDR, 28-9-98, Suplemento, Juventud Rebelde, pg. 8-16. Para una visión de los efectos de la globalización y los Estados Unidos: Richard N. Haass and Robert E. Litan, Globalization and Its Discontents, Foreign Affairs, Vol. 77, No.3, May-June 1998, pg.2-6
  10. 10. Granma, 10 de Noviembre del 2000, Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre del 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 107.
  11. Y.M. Ibrahim, UN Votes 157-2 in Nonbinding Referendum Against US Embargo of Cuba, The New York Times, Oct 15, 1998, en : Isla, CA, USA., pg.100. Ver también: Juan O. Tamayo, US Sanctions on Cuba Under Growing Attack, The Miami Herald, 25-12-98. Cabe destacar que en el 2000, los únicos votos favorables al bloqueo fueron EE.UU. e Israel.
  12. “Ningún país puede ahora resolver sus problemas solo, por eso seguiremos haciendo cambios para facilitar y promover las relaciones con otros países, dentro del sistema que tiene nuestro país”, dijo C. Lage, vicepresidente de Cuba. Notimex, Madrid, 3-2-99. Para otra perspectiva : H. La Franchi, Cuba Seeks Change Without Blow to Its System, Christian Science Monitor, Oct. 14, 1998, en: Isla, pg. 89.
  13. F. López, Diplomacia a la Ofensiva, Granma, 13 de Febrero de 1999.
  14. A. Friola, S. Pearlstein, Leaving Big Brothers Shadow: Latin Nations Confront US as Equals in Americas Summit, The Washington Post, Abril 16, 1998, pg. 1. Como referencia para los riesgos de grados de desarrollo diferentes : J.E . Garten, Adrift in the Global Economy, The New York Times, Mayo 11, 1998, pg. A19.
  15. Canada cools on Castro, (Editorial appeared in the Ontario, Canada, National Post) The Miami Herald, 24 de Marzo 2001, pg. B06.
  16. La Convención de Lomé está compuesta por 71 países de Asia, el Pacífico y el Caribe que reciben un conjunto de preferencias en su relación con la Unión Europea. Es de los pocos mecanismos con estas características que sobreviven. En el caso de Cuba, se trata de buscar en lo inmediato este mecanismo preferencial como vía de reinserción en la economía internacional.
  17. «Washington ha tratado de aprovecharse de la nueva vulnerabilidad económica de Cuba fortaleciendo el embargo de forma de evitar que el gobierno de Castro reemplace la ayuda soviética con inversión extrajera y otros capitales. El objetivo de la política de Washington sigue siendo la desaparición del régimen de Castro, forzando ya sea la reforma o una revuelta en la isla». Ver: Susan Kaufman Purcell, Cuba, en: Economic Sactions and American Diplomacy, Richard N. Haass, ED., A Council on Foreign Relations Book, 1998, pg. 35-56. También: Margaret Albright, secretaria de Estado, en: Audiencia del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, Notimex, Washington, 15-2-99.
  18. Reno Continues to Believe Elián Should Join Father, Wires, OTC 01/28/2000 1943, LAC News/LATAMCOM INC. Para un análisis, ver: Rafael Hernández, Los árboles y el bosque: Políticas Cubanas post Elián, en: Foreign Affairs en español, Vol. 1, No.3, Otoño-Invierno 2001, pg.35-41.
  19. Ver: W. Ratliff, While We’re at It, Let’s End the Embargo; Cuba policy: The ban, a Cold War relic, sets up potential confrontations, Los Angeles Times, Editorials and Opinions, 7 enero 2000. También: Cuba Issue Shake Up, 28-Marzo 2001: The Cuba Policy Foundation, organización de centro y liderada por ex funcionarios del Departamento de Estado vinculados a Administraciones Republicanas, está ubicada en Washington DC, y se orienta a educar a los estadounidenses para terminar con el embargo y normalizar las relaciones con Cuba en base a los costos que la actual política tiene para la economía estadounidense y otros intereses nacionales importantes para los EE.UU. Ver: y desde otro punto de vista: David González, Cuban Official Dismisses Chance of Improved Relations With U.S., The New York Times International, May 5, 2001, www.nytimes.com y J. Domínguez, Cuba y la eterna Guerra Fría, en: Foreign Affairs en español, Vol 1, No.3, Otoño-Invierno 2001, pg. 29-34
  20. En el campo de encuentros y desencuentros en la relación bilateral, el canciller A. Matutes indicaba, en torno a determinar la fecha de la visita que “en principio está previsto para este año, en lo posible en la primavera (boreal), pero en estos momentos existen acontecimientos que producen complejidades adicionales” en: EFE, Río de Janeiro, 10-3-99
  21. A fines del 2000, de 392 asociaciones económicas con empresas de 46 países, el 19% de la inversión correspondía a Canadá y el 18% a América Latina.
  22. Se da una cadena de acontecimientos, entre ellos la visita del papa Juan Pablo II a Cuba y una relativa flexibilización de la postura de Estados Unidos, entre otras.
  23. Declaraciones del presidente Clinton apuntaron en esta dirección. Ver : Estados Unidos Invoca “lazos de sangre” con Cuba y Da Nuevas Señales de Deshielo, AFP, Mayo 6, 1998 ; Embargo genera polémicas, El Nuevo Herald, Mayo 12, 1998.
  24. Pascal Fletcher, Havana Offered Debt Iniciative, Financial Times, Oct. 23, 1998, en Isla, CA. USA, pg. 92.
  25. Ver: Granma Internacional, 29-Octubre, 2000 en: Cuba en el Bimestre, Septiembre-Octubre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 53.
  26. G. Molina, Las Relaciones Entre México y Cuba son de Excelencia y Serán Mejores, Granma Internacional, 3 de Diciembre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 92-94
  27. Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 92-94, op. cit.
  28. Cuba, Country Briefing From the Economist Intelligence Unit, 13 julio 2000.
  29. Ingreso de Cuba al Grupo ACP: Paso Importante para las Relaciones con el Sur, Granma Internacional, 24 de diciembre de 2000, Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 36-37.
  30. Trabajadores, Suplemento Especial, 8-3-99.
  31. Enmiendas al Código Penal, ver: La Gaceta Oficial, 15 de Marzo de 1999, pg.11-13. Ver también como referente, Discurso de Fidel Castro en el 40 Aniversario de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), 5 Enero 1999.
  32. Ver en este sentido, Contundente Denuncia del Fiscal en su Alegato Final, Granma, 12-3-99, pg. 1-5. Las causas abiertas a Raúl Ernesto Cruz León y Otto Rodríguez Llerena permitieron al gobierno presentar una serie de testimonios contra la principal organización del exilio cubano en Estados Unidos, la Fundación Nacional Cubano-Americana. Ver: P. Grogg, “CUBA: Juicio a salvadoreños reaviva polémica sobre pena de muerte”, IPS, 18-3-99.
  33. P. Grogg, op. cit.
  34. EFE, Estrasburgo, 11-3-99.
  35. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, 92 países mantienen y aplican la pena de muerte y 56 no la prevén ni para delitos comunes ni militares. Unos 30 estados conservan la pena capital en sus leyes, pero no la han impuesto en los últimos años. Patricia Grogg, op. cit.
  36. W. Ratliff, A New Kissinger Commission on Cuba, The Wall Street Journal, October 23, 1998, Isla, CA, USA, pg.107
  37. No se debe confundir un acuerdo de interés mutuo con la campaña “pueblo a pueblo” de Estados Unidos que se inserta en el Track II. Ver: Paula Pettavino and Philip Brenner, The Role of Sports in Cuba´s Domestic and International Policy, Cuba Briefing Paper Series No.21, Georgetown University, April 1999, pg. 10.
  38. Mark Fineman, Nature Is Nurturing Cuban Ties, Los Angeles Times, 21-12-98. Sobre reciente viaje: Reuters, 9-3-99. También: J.E. McCosker, Beneath Forbidden Seas: Marine research in Cuba, California Wild, The California Academy of Science, Winter 1999, pg.42-45.
  39. Como parte de esta iniciativa, en abril un equipo cubano jugará en Baltimore, Estados Unidos.

40.La participación de los músicos cubanos en los Grammys es una arista de la dinámica diplomático-cultural.

  1. G. Molina, Entrevista con empresario francés Gerard Bourgois, Granma Internacional, 26 noviembre 2000, en Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 47.
  2. 42. Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, op cit.
  3. El MNOAL y Cuba, en uso del artículo 9 solicitaron que la Asamblea General recomiende medidas de transparencia.
  4. Ver: Veinte Años de Cooperación del Sistema de Naciones Unidas con Cuba, 1975-1995, presentado por Ariel Français, Coordinador Residente de la ONU, La Habana, Cuba, pg. 9-13.
  5. Cuba tiene en el índice de desarrollo humano medio el lugar 56 y en el Índice de Pobreza ONU para países subdesarrollados ocupa el tercer lugar, después de Uruguay y Costa Rica. Ver: Informe Sobre Desarrollo Humano 2000, PNUD, Mundiprensa, Barcelona, Madrid, México, 2000.
  6. Cuba denunciaba en la Sesión de la Comisión de Derechos Humanos del 26 de Marzo de 1999, la agresión de OTAN al pueblo serbio. Ver : Discurso de Juan Antonio Fernández, miembro de la delegación cubana. Cuba List Serve, IRL32-ACTION@gmu.edu. Ver también: Declaración del Gobierno de Cuba, Granma 8-4-99; Dalia Acosta, “Kosovo-Cuba: Castro Supports Aid to Refugees – Even in Guantánamo”, IPS, 8-4-99 y también Relief Desperately Needed for the Terrorized from Kosovo, But Guantánamo isn’t the answer for Balkan refugees, The Miami Herald, April, 10, 1999, PG A20.
  7. Los bombardeos de OTAN en Yugoslavia vulneraban los siguientes artículos de la Carta de ONU: Art. 4, relacionado con el no uso de la fuerza, la no injerencia en los asuntos internos, etc. ; el Art. 24, referido a la búsqueda de medios pacíficos en la solución de conflictos; el Art. 57 y el Art. 54, este último referido al Consejo de Seguridad.
  8. Ver: Noam Chomsky, Juzguemos a EE.UU. por sus Hechos, y por sus Palabras, El País Digital, España. 19-4-99.
  9. El Nuevo Concepto estratégico de la Alianza, El País Digital, España, 26-4-99; Mariano Aguirre, El Peligroso Mapa de Navegación de la OTAN, El Correo, Bilbao, España, en: Jorge Rodríguez Beruff, beruff@coqui.net, XXIII Envío de Materiales Sobre La Guerra en los Balcanes, 29-4-99 y para dos visiones desde Estados Unidos, ver: John Kenneth Galbraith, Peace Through Patience, Not Air Power, The New York Times, 25-4-99 y Samuel P. Huntington, The Lonely Superpower, Foreign Affairs Vol.78, No.2, March/ April, 1999, pg.35-49.
  10. IPS, Nueva York, 6-4-99.
  11. Paul Kennedy, The Rise and Fall of the Great Powers, Vintage Books, 1989, pg. 392-395.
  12. H. La Franchi,, op-cit
  13. La propuesta agregaba que “toda intervención humanitaria bajo el derecho internacional no debe afectar la independencia política ni la integridad territorial de ningún estado”. Propuesto por Belarús, Cuba e India. IPS, Nueva York, 6-4-99.
  14. El Nuevo Concepto estratégico de la Alianza, El País Digital, España, 26-4-99; Mariano Aguirre, El Peligroso Mapa de Navegación de la OTAN, El Correo, Bilbao, España, en: Jorge Rodríguez Beruff, beruff@coqui.net, XXIII Envío de Materiales Sobre La Guerra en los Balcanes, 29-4-99 y para dos visiones desde Estados Unidos, ver: John Kenneth Galbraith, Peace Through Patience, Not Air Power, The New York Times, 25-4-99 y Samuel P. Huntington, The Lonely Superpower, Foreign Affairs Vol.78, No.2, March/ April, 1999, pg.35-49.
  15. Ver: Medio Siglo del TIAR, Estudios Estratégico de América Latina y el Caribe, Programa Paz y Seguridad en las Américas, Wilson Center-FLACSO-Chile, FLACSO-Chile, CLADDE, 1997.
  16. Ver: Mariano Aguirre, El Peligroso Mapa de Navegación de la OTAN, en: Centro de Investigación para la Paz (CIP), Madrid, 1999.
  17. El debate en torno a temas de seguridad se articula a su vez con la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, como parte de la lógica de la desarrollada por la Cumbre de las Américas en este ámbito.
  18. El Plan de Acción incluye la creación de oportunidades para la plena participación de los países. Incluyendo las economías más pequeñas en lo que se refiere a propuestas destinadas a promover la modernización de los mercados financieros, los programas de ciencia y tecnología, la cooperación energética y la infraestructura hemisférica, en particular en los campos del transporte y de las telecomunicaciones. Plan de Acción, II Cumbre de las Américas, Santiago de Chile, abril 19, 1998.
  19. Ver: Trade Américas: Caribbean leaders leave Summit ambivalent, OTC 2143, IPS, 21-4-98.
  20. Para un enfoque de la política canadiense, ver: Isabel Jaramillo Edwards, Canada´s Foreign Policy in Latin America and the Caribbean, Paper (Draft) – VIII Canadian Studies Symposium – Asociación de Lingüistas de Cuba (ALC)- Especialistas en Lengua Inglesa, La Habana, 14 de Diciembre 2000.
  21. Ver: Declaraciones de R. Ruggiero, director de la OMC, en OMC advierte sobre impacto multilateral, La Epoca, 19-4-98, Santiago, Chile, pg. B.2. El subrayado es nuestro.
  22. En los últimos años Estados Unidos aprobó mas de 40 leyes y decisiones ejecutivas para aplicar sanciones económicas unilaterales contra 75 naciones que representan el 42% de la población mundial. Ver : Fidel Castro, Discurso pronunciado en el 50 Aniversario de la Creación del Sistema Multilateral de Comercio. Ginebra, Suiza, 19-5-98, en : Granma, Mayo 20, 1998, pg.5
  23. T.W. Lippman, Senators Ask Sanctions Over Iranian Gas Deal, The Washington Post, May 9, 1998, pg. A20.
  24. Para una perspectiva sobre sanciones ver: Economic Sanctions and American Diplomacy, Richard N. Haass, A Council on Foreign Relations Book, New York, 1998.
  25. Ver : Clóvis Brigagão, Balanço Estratégico da Integração: Mercosul, Nafta e Alca, en : Parcerias Estratégicas, No. 5, Septiembre de 1998, pg. 173-187.
  26. Carlos Lechuga, Itinerario de una Farsa, Editorial Pueblo y Educación, La Habana 1991.
  27. La XVI reunión de Consulta, en San José en julio de 1975, resolvió “dejar en libertad a los Estados parte del Tratado Interamericano de Defensa (TIAR) para que, de acuerdo con la política e intereses nacionales de cada uno, normalicen o conduzcan sus relaciones con la República de Cuba al nivel y en la forma que cada Estado estimare conveniente”. Ver : Ana Julia Faya y Estervino Montesino, La Reincorporación de Cuba a la OEA : ¿voluntad latinoamericana o rechazo norteamericano ?, Cuadernos de Nuestra América, Vol.IX, NO.18, Enero-junio de 1992, pg.111-125
  28. Ana Julia Faya y Estervino Montesino, op. cit.
  29. Estados Unidos no lograba un consenso para una resolución que condicionara el reingreso de Cuba a OEA debido a la postura de México y de los países del Caribe.
  30. Cuba sigue siendo miembro activo y participante en la Organización Panamericana de la Salud y en observador en CICAD.
  31. La noción de cooperación está presente tanto en las propuestas de reestructuración de OEA, como en la Cumbre de las Américas en Miami.

 

* Publicado en Enfoques, IPS, Número 18, 2001

 

Notas

[1] Por multilateralismo entendemos las instancias y/o espacios de orden internacional, regional y subregional en las cuales concurren una multiplicidad de estados y actores en la perspectiva del diálogo político, de la convergencia, cooperación y articulación de políticas en torno a temas de interés común. Para una visión en este sentido, ver: Francisco Rojas Aravena y Paz V. Milet, Diplomacia de Cumbres: el Multilateralismo Emergente del S. XXI, Nueva Serie Relaciones Internacionales y Militares, Flacso Chile, 1998.

[2] Los principios, objetivos y direcciones de la política exterior de Cuba han sido clarificados en diversos documentos partidistas y gubernamentales como son: Plataforma Programática del PCC, Documentos de los Congresos del PCC, análisis de estadistas cubanos, y el texto, que ya es un clásico, de Carlos Rafael Rodríguez, “Fundamentos Estratégicos de la Política Exterior de la Revolución Cubana”, de 1980, en Cuba Socialista. Con respecto a este último texto, ver: Letra con Filo, Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1983, pg. 373-389.

[3] Ver en este sentido: Carlos Alzugaray, De la Fruta Madura a la Ley Helms-Burton: Auge, Decadencia y Fracaso de la Política Imperialista de Estados Unidos hacia Cuba, Editorial Universitaria, Paramá 1997.

[4] Carlos Rafael Rodríguez, op. cit. Pg.380

[5] C. Alzugaray, Cuba y el Sistema Internacional en la Década de 1990, Capítulo del libro en preparación de Emilio Duarte (compilador), Problemas Actuales de teoría socio-política, Editorial Félix Varela, La Habana: 1999.

[6] Un ejemplo en este sentido es la política desarrollada hacia África. En este sentido: David González L., Ciris, guerra y negociación en Angola y Mozambique, en: Procesos de Negociación comparados en África y América Latina, Gabriel Aguilera Peralta, et al, Flacso Guatemala, 1994, pg. 43-61

[7] En la Carta de La Habana, se estipulaba que se establecería un organismo mundial de comercio. Al no ser ratificada por Estados Unidos, se creó provisionalmente el GATT, que funcionó durante medio siglo.

[8] A comienzos de la década de los 90, Cuba abandonaba la perspectiva de que América Latina estaba madura para el cambio revolucionario. Ver: Granma, 18-6-91, pg.8

[9] Sobre la economía global, ver : Discurso F. Castro, Clausura del V Congreso de los CDR, 28-9-98, Suplemento, Juventud Rebelde, pg. 8-16. Para una visión de los efectos de la globalización y los Estados Unidos: Richard N. Haass and Robert E. Litan, Globalization and Its Discontents, Foreign Affairs, Vol. 77, No.3, May-June 1998, pg.2-6

[10] Granma, 10 de Noviembre del 2000, Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre del 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 107.

[11] Y.M. Ibrahim, UN Votes 157-2 in Nonbinding Referendum Against US Embargo of Cuba, The New York Times, Oct 15, 1998, en : Isla, CA, USA., pg.100. Ver también: Juan O. Tamayo, US Sanctions on Cuba Under Growing Attack, The Miami Herald, 25-12-98. Cabe destacar que en el 2000, los únicos votos favorables al bloqueo fueron EEUU e Israel.

[12]“Ningún país puede ahora resolver sus problemas solo, por eso seguiremos haciendo cambios para facilitar y promover las relaciones con otros países, dentro del sistema que tiene nuestro país”, dijo C. Lage, Vicepresidente de Cuba. Notimex, Madrid, 3-2-99. Para otra perspectiva : H. La Franchi, Cuba Seeks Change Without Blow to Its System, Christian Science Monitor, Oct. 14, 1998, en: Isla, pg. 89.

[13] F. López, Diplomacia a la Ofensiva, Granma, 13 de Febrero de 1999.

[14]A. Friola, S. Pearlstein, Leaving Big Brothers Shadow : Latin Nations Confront US as Equals in Americas Summit, The Washington Post, Abril 16, 1998, pg. 1 . Como referencia para los riesgos de grados de desarrollo diferentes : J.E . Garten, Adrift in the Global Economy, The New York Times, Mayo 11, 1998, pg. A19.

[15] Canada cools on Castro, (Editorial appeared in the Ontario, Canada, National Post) The Miami Herald, 24 de Marzo 2001, pg. B06.

8 La Convención de Lomé está compuesta por 71 países de Asia, el Pacífico y el Caribe que reciben un conjunto de preferencias en su relación con la Unión Europea. Es de los pocos mecanismos con estas características que sobreviven. En el caso de Cuba, se trata de buscar en lo inmediato este mecanismo preferencial como vía de reinserción en la economía internacional.

[17] “Washington ha tratado de aprovecharse de la nueva vulnerabilidad económica de Cuba fortaleciendo el embargo de forma de evitar que el gobierno de Castro reemplace la ayuda soviética con inversión extrajera y otros capitales. El objetivo de la política de Washington sigue siendo la desaparición del régimen de Castro, forzando ya sea la reforma o una revuelta en la isla”. Ver: Susan Kaufman Purcell, Cuba, en: Economic Sactions and American Diplomacy, Richard N. Haass, ED., A Council on Foreign Relations Book, 1998, pg. 35-56. También: Margaret Albright, Secretaria de Estado, en: Audiencia del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, Notimex, Washington, 15-2-99.

[18] Reno Continues to Believe Elián Should Join Father, Wires, OTC 01/28/2000 1943, LAC News/LATAMCOM INC. Para un análisis, ver: Rafael Hernández, Los árboles y el bosque: Políticas Cubanas post Elián, en: Foreign Affairs en español, Vol. 1, No.3, Otoño-Invierno 2001, pg.35-41.

[19] Ver: W. Ratliff, While We’re at It, Let’s End the Embargo; Cuba policy: The ban, a Cold War relic, sets up potential confrontations, Los Angeles Times, Editorials and Opinions, 7 enero 2000. También: Cuba Issue Shake Up, 28-Marzo 2001: The Cuba Policy Foundation, organización de centro y lidereada por ex funcionarios del Departamento de Estado vinculados a Administraciones Republicanas, está ubicada en Washington DC, y se orienta a educar a los estadounidenses para terminar con el embargo y normalizar las relaciones con Cuba en base a los costos que la actual política tiene para la economía estadounidense y otros intereses nacionales importantes para los EE.UU. Ver: y desde otro punto de vista: David González, Cuban Official Dismisses Chance of Improved Relations With U.S., The New York Times International, May 5, 2001, www.nytimes.com y J. Domínguez, Cuba y la eterna Guerra Fría, en: Foreign Affairs en español, Vol 1, No.3, Otoño-Invierno 2001, pg. 29-34

[20] En el campo de encuentros y desencuentros en la relación bilateral, el Canciller A. Matutes indicaba, en torno a determinar la fecha de la visita que “en principio está previsto para este año, en lo posible en la primavera (boreal), pero en estos momentos existen acontecimientos que producen complejidades adicionales” en: EFE, Río de Janeiro, 10-3-99

[21] A fines del 2000, de 392 asociaciones económicas con empresas de 46 países, el 19% de la inversión correspondía a Canadá y el 18% a América Latina.

[22] Se da una cadena de acontecimientos, entre ellos la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba y una relativa flexibilización de la postura de Estados Unidos, entre otras.

[23] Declaraciones recientes del presidente Clinton apuntan en esta dirección. Ver : Estados Unidos Invoca “lazos de sangre” con Cuba y Da Nuevas Señales de Deshielo, AFP, Mayo 6, 1998 ; Embargo genera polémicas, El Nuevo Herald, Mayo 12, 1998.

[24] Pascal Fletcher, Havana Offered Debt Iniciative, Financial Times, Oct. 23, 1998, en Isla, CA. USA, pg. 92.

[25] Ver: Granma Internacional, 29-Octubre, 2000 en: Cuba en el Bimestre, Septiembre-Octubre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 53.

[26] G. Molina, Las Relaciones Entre México y Cuba son de Excelencia y Serán Mejores, Granma Internacional, 3 de Diciembre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 92-94

[27] Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 92-94, op. cit.

[28] Cuba, Country Briefing From the Economist Intelligence Unit, 13 julio 2000.

[29] Ingreso de Cuba al Grupo ACP: Paso Importante para las Relaciones con el Sur, Granma Internacional, 24 de diciembre de 2000, Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 36-37.

[30] Trabajadores, Suplemento Especial, 8-3-99.

[31] Enmiendas al Código Penal, ver: La Gaceta Oficial, 15 de Marzo de 1999, pg.11-13. Ver también como referente, Discurso de Fidel Castro en el 40 Aniversario de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), 5 Enero 1999.

[32] Ver en este sentido, Contundente Denuncia del Fiscal en su Alegato Final, Granma, 12-3-99, pg. 1-5. Las causas abiertas a Raúl Ernesto Cruz León y Otto Rodríguez Llerena permitieron al gobierno presentar una serie de testimonios contra la principal organización del exilio cubano en Estados Unidos, la Fundación Nacional Cubano-Americana. Ver: P. Grogg, CUBA: Juicio a salvadoreños reaviva polémica sobre pena de muerte, IPS, 18-3-99.

[33] P. Grogg, op. cit.

[34] EFE, Estrasburgo, 11-3-99.

[35] De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, 92 países mantienen y aplican la pena de muerte y 56 no la prevén ni para delitos comunes ni militares. Unos 30 estados conservan la pena capital en sus leyes, pero no la han impuesto en los últimos anos. Patricia Grogg, op. cit.

[36] W. Ratliff, A New Kissinger Commission on Cuba, The Wall Street Journal, October 23, 1998, Isla, CA, USA, pg.107

[37] No se debe confundir un acuerdo de interés mutuo con la campaña “pueblo a pueblo” de Estados Unidos que se inserta en el Track II. Ver: Paula Pettavino and Philip Brenner, The Role of Sports in Cuba´s Domestic and International Policy, Cuba Briefing Paper Series No.21, Georgetown University, April 1999, pg. 10.

[38] Mark Fineman, Nature Is Nurturing Cuban Ties, Los Angeles Times, 21-12-98. Sobre reciente viaje: Reuters, 9-3-99. También : J.E. McCosker, Beneath Forbidden Seas: Marine research in Cuba, California Wild, The California Academy of Science, Winter 1999, pg.42-45.

[39] Como parte de esta iniciativa, en abril un equipo cubano jugará en Baltimore, Estados Unidos.

[40] La participación de los músicos cubanos en los Grammys es una arista de la dinámica diplomático-cultural.

[41] G. Molina, Entrevista con empresario francés Gerard Bourgois, Granma Internacional, 26 noviembre 2000, en Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 47.

[42] Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, op cit.

[43] El MNOAL y Cuba, en uso del artículo 9 solicitaron que la Asamblea General recomiende medidas de transparencia.

[44] Ver : Veinte Años de Cooperación del Sistema de Naciones Unidas con Cuba, 1975-1995, presentado por Ariel Francais, Coordinador Residente de la ONU, La Habana, Cuba, pg. 9-13.

[45] Cuba tiene el índice de desarrollo humano medio el lugar 56 y en el Índice de Pobreza UNO para países subdesarrollados ocupa el tercer lugar, después de Uruguay y Costa Rica. Ver: Informe Sobre Desarrollo Humano 2000, PNUD, Mundiprensa, Barcelona, Madrid, México, 2000.

[46] Cuba denunciaba en la Sesión de la Comisión de Derechos Humanos del 26 de Marzo de 1999, la agresión de OTAN al pueblo serbio. Ver : Discurso de Juan Antonio Fernández, miembro de la delegación cubana. Cuba List Serve, IRL32-ACTION@gmu.edu. Ver también: Declaración del Gobierno de Cuba, Granma 8-4-99; Dalia Acosta, KOSOVO-CUBA: Castro Supports Aid to Refugees – Even in Guantánamo, IPS, 8-4-99 y también Relief Desperately Needed for the Terrorized from Kosovo, But Guantánamo isn’t the answer for Balkan refugees, The Miami Herald, April, 10, 1999, PG A20.

[47] Los bombardeos de OTAN en Yugoslavia vulneraban los siguientes artículos de la Carta de ONU: Art. 4, relacionado con el no uso de la fuerza, la no injerencia en los asuntos internos, etc. ; el Art. 24, referido a la búsqueda de medios pacíficos en la solución de conflictos ; el Art. 57 y el Art. 54, este último referido al Consejo de Seguridad.

[48]Ver : Noam Chomsky, Juzguemos a EE.UU. por sus Hechos, y por sus Palabras, El País Digital, España. 19-4-99.

[49] El Nuevo Concepto estratégico de la Alianza, El País Digital, España, 26-4-99; Mariano Aguirre, El Peligroso Mapa de Navegación de la OTAN, El Correo, Bilbao, España, en: Jorge Rodríguez Beruff, beruff@coqui.net , XXIII Envío de Materiales Sobre La Guerra En Los Balcanes, 29-4-99 y para dos visiones desde Estados Unidos, ver: John Kenneth Galbraith, Peace Through Patience, Not Air Power, The New York Times, 25-4-99 y Samuel P. Huntington, The Lonely Superpower, Foreign Affairs Vol.78, No.2, March/ April, 1999, pg.35-49.

[50] IPS, Nueva York, 6-4-99.

[51]Paul Kennedy, The Rise and Fall of the Great Powers, Vintage Books, 1989, pg. 392-395.

[52] H. La Franchi,, op-cit

[53] Ls propuesta agregaba que “toda intervención humanitaria bajo el derecho internacional no debe afectar la independencia política ni la integridad territorial de ningún estado”. Propuesto por Belaruz, Cuba e India. IPS, Nueva York, 6-4-99.

[54] El Nuevo Concepto estratégico de la Alianza, El País Digital, España, 26-4-99; Mariano Aguirre, El Peligroso Mapa de Navegación de la OTAN, El Correo, Bilbao, España, en: Jorge Rodríguez Beruff, beruff@coqui.net , XXIII Envío de Materiales Sobre La Guerra En Los Balcanes, 29-4-99 y para dos visiones desde Estados Unidos, ver: John Kenneth Galbraith, Peace Through Patience, Not Air Power, The New York Times, 25-4-99 y Samuel P. Huntington, The Lonely Superpower, Foreign Affairs Vol.78, No.2, March/ April, 1999, pg.35-49.

[55] Ver: Medio Siglo del TIAR, Estudios Estratégico de América Latina y el Caribe, Programa Paz y Seguridad en las Américas, Wilson Center-FLACSO-Chile, FLACSO-Chile, CLADDE, 1997.

[56] Ver: Mariano Aguirre, El Peligroso Mapa de Navegación de la OTAN, en: Centro de Investigación para la Paz (CIP), Madrid, 1999.

[57] El debate en torno a temas de seguridad se articula a su vez con la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, como parte de la lógica de la desarrollada por la Cumbre de las Américas en este ámbito.

[58] El Plan de Acción incluye la…creación de oportunidades para la plena participación de los países…Incluyendo las economías más pequeñas en lo que se refiere a propuestas destinadas a promover la modernización de los mercados financieros, los programas de ciencia y tecnología, la cooperación energética y la infraestructura hemisférica, en particular en los campos del transporte y de las telecomunicaciones. Plan de Acción, II Cumbre de las Américas, Santiago de Chile, abril 19, 1998.

[59] Ver : Trade Américas : Caribbean leaders leave Summit ambivalent, OTC 2143, IPS, 21-4-98.

[60] Andrew McIntosh, Chritien vows to look out for smaller economies, Canada to consider separate regional free trade deal, National Post, Enero 20, 2001; C. América Wants Preferential Treatment in FTAA, http://www.tradecompass.com – 21 March 2001; January 20, 2001.

[61] Para un enfoque de la política canadiense, ver: Isabel Jaramillo Edwards, Canada´s Foreign Policy in Latin America and the Caribbean, Paper (Draft) – VIII Canadian Studies Symposium – Asociación de Linguistas de Cuba (ALC)- Especialistas en Lengua Inglesa, La Habana, 14 de Diciembre 2000.

[62] El público estadounidense, en encuestas de opinión en Business Week, y la Universidad de Maryland, demuestran abrumadoramente – 93% en la Universidad de Maryland — que los derechos de los trabajadores debieran estar – derechos obligatorios- incluidos en los acuerdos comerciales. En: Transcript of the Tuesday, April 17, 2001, meeting, “Press Briefing on Summit of the Americas in Quebec, Montreal”, Council for Foreign Relations, Wahington D.C.

[63] Ver : Declaraciones de R. Ruggiero, director de la OMC, en OMC advierte sobre impacto multilateral, La Epoca, 19-4-98, Santiago, Chile, pg.B.2. El subrayado es nuestro.

[64] En los últimos años Estados Unidos aprobó mas de 40 leyes y decisiones ejecutivas para aplicar sanciones económicas unilaterales contra 75 naciones que representan el 42% de la población mundial. Ver : Fidel Castro, Discurso pronunciado en el 50 Aniversario de la Creación del Sistema Multilateral de Comercio. Ginebra, Suiza, 19-5-98, en : Granma, Mayo 20, 1998, pg.5

[65] T.W. Lippman, Senators Ask Sanctions Over Iranian Gas Deal, The Washington Post, May 9, 1998, pg. A20.

[66] Para una perspectiva sobre sanciones ver: Economic Sactions and American Diplomacy, Richard N. Haass, A Council on Foreign Relations Book, New York, 1998.

[67] Ver : Clóvis Brigagão, Balanço Estratégico da Integração: Mercosul, Nafta e Alca, en: Parcerias Estratégicas, No. 5, Septiembre de 1998, pg. 173-187.

[68] Carlos Lechuga, Itinerario de una Farsa, Editorial Pueblo y Educación, La Habana 1991.

[69] La XVI reunión de Consulta, en San José en Julio de 1975, resolvió “dejar en libertad a los Estados parte del Tratado Interamericano de Defensa (TIAR) para que, de acuerdo con la política e intereses nacionales de cada uno, normalicen o conduzcan sus relaciones con la República de Cuba al nivel y en la forma que cada Estado estimare conveniente”. Ver : Ana Julia Faya y Estervino Montesino, La Reincorporación de Cuba a la OEA :¿voluntad latinoamericana o rechazo norteamericano ?, Cuadernos de Nuestra América, Vol.IX, NO.18, Enero-junio de 1992, pg.111-125

[70] Ana Julia Faya y Estervino Montesino, op. cit.

[71] Estados Unidos no lograba un consenso para una resolución que condicionara el reingreso de Cuba a OEA debido a la postura de México y de los países del Caribe.

[72] Cuba sigue siendo miembro activo y participante en la Organización Panamericana de la Salud y en observador en CICAD.

[73] La noción de cooperación está presente tanto en las propuestas de reestructuración de OEA, como en la Cumbre de las Américas en Miami.

 

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