Cuba y la UE, un paso histórico en sus relaciones

Declaraciones a la prensa de Federica Mogherini, Alta Representante para Asun­­tos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidenta de la Comisión Europea, y Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en la VII sesión de Diálogo Político Ministerial entre Cuba y la Unión Europea,  el 11 de marzo de 2016.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

(Versiones Taquigráficas–Consejo de Estado)

 

Federica Mogherini: Estoy aquí para celebrar un paso histórico en nuestras relaciones.

 

Cuba y la Unión Europea han concluido sus negociaciones para un acuerdo de diálogo político y de cooperación. El acuerdo marcará el comienzo de una nueva fase de las relaciones bilaterales. Este acuerdo contractual es una demostración histórica de la mejoría de la confianza mutua y del entendimiento entre nosotros.

Se crea un marco claro para la intensificación del Diálogo Político y una plataforma para el desarrollo de la cooperación bilateral y de la acción conjunta en los foros multinacionales para afrontar los desafíos globales.

 

El Acuerdo también generará nuevas oportunidades para la cooperación bilateral técnica y financiera, así como diálogos de políticas en muchos sectores. También impulsará la cooperación económica y los intercambios entre Cuba y la Unión Europea.

 

El término de las negociaciones y la firma del Acuerdo marcan el final de la Posición Común Europea de 1996, como instrumento que define las relaciones exteriores de la Unión Europea con Cuba. Esta política bilateral había previsto la perspectiva de un acuerdo contractual y será sustituida por el acuerdo.

 

Voy a proponer una decisión del Consejo para abrogar formalmente dicha Posición Común en paralelo a los procesos que conducen a la firma del acuerdo.

 

Tanto Cuba como la Unión Europea trabajarán ahora con sus respectivas instituciones y a través de sus procesos internos correspondientes, para garantizar la firma y la ratificación rápida del acuerdo.

 

Estamos entusiasmados con la posibilidad de convertir el acuerdo en una realidad y lograr sus objetivos: la mejora de las relaciones entre la Unión Europea y Cuba; promover el diálogo y la cooperación para el desarrollo sostenible, la democracia y los derechos hu­manos; acompañar al proceso de actualización de la economía y de la sociedad cubana y encontrar soluciones comunes a los desafíos globales.

 

Durante mi visita hemos celebrado con el Canciller, mi amigo Bruno, nuestra segunda reunión de diálogo político formal. Es una oportunidad importante para intercambiar puntos de vista y lograr una mejor comprensión mutua, lo que nos permite encontrar so­luciones comunes a los problemas de interés mutuo.

 

Hemos abordado nuestras relaciones bilaterales, asuntos regionales, en la visibilidad de Cuba y de la Unión Europea, y temas globales de interés mutuo como la migración.

 

En cuanto a las relaciones bilaterales, he­mos tratado la situación en la Unión Eu­ropea, retos económicos, estabilidad y violencia en nuestra vecindad más cercana, crisis de los refugiados y lucha contra el terrorismo.

 

Hablamos de la situación en Cuba, frente a una situación económica difícil y su proceso de actualización.

 

Hemos abordado el proceso de apertura de Cuba hacia Estados Unidos y las muchas oportunidades y desafíos que implica. Es­ta­mos de acuerdo con que el embargo de Es­tados Unidos está totalmente obsoleto. El bloqueo es una medida que pertenece a otro siglo, ahora las prioridades son el diálogo y la cooperación y, desde luego, el bloqueo es un obstáculo que tiene que terminarse. Sus efectos extraterritoriales son ilegales. La posición de la Unión Europea es clara: no aceptamos que empresas europeas sean penalizadas. Trabajaremos con determinación para terminar con este régimen que afecta la actividad económica y el desarrollo. Cuba y la Unión Europea trabajarán por el final de estas medidas que causan daños indebidos a las personas y a la sociedad cubana.

 

En lo relativo a las relaciones internacionales, hemos hablado de situaciones de crisis internacionales como las del Oriente Medio y los problemas en la región de las Américas.

 

He felicitado a Cuba por la facilitación del proceso de paz en Colombia que han propiciado aquí en La Habana, y hemos mantenido un intercambio sobre los acontecimientos en Ve­nezuela, donde esperamos un diálogo constructivo, necesario para hacer frente al deterioro de la situación de estancamiento político, económico y de seguridad.

 

Hace un año Bruno y yo acordamos iniciar un diálogo de derechos humanos dedicado a intercambiar puntos de vista sobre esta área tan importante.

 

Queremos desarrollar nuestro entendimiento mutuo y sondear las posibilidades de cooperación. Este diálogo está destinado a convertirse en un elemento importante dentro del nuevo marco del acuerdo.

 

Una primera reunión se celebró en Bru­selas en junio del 2015, bajo la dirección del Representante Especial de la Unión Europea para Derechos Humanos, el señor StavrosLambrinidis; fue un acuerdo muy constructivo y tuvimos un intercambio franco sobre los conceptos de derechos humanos, sobre las situaciones respectivas y las evoluciones recientes en la Unión Europea y en Cuba. Fue un diálogo respetuoso desde la soberanía de cada una de las partes, pero conscientes de la universalidad de los derechos hu­manos.

 

Ahora estamos preparando una segunda reunión de este diálogo sobre derechos humanos y me complace confirmar que nos hemos puesto de acuerdo con el Ministro, para que se desarrolle en los próximos meses en Cuba.

 

Durante mi última visita, hace un año exactamente, firmamos un Programa Indicativo Multianual de la Unión Europea para Cuba, con la asignación de 50 millones de euros en el período 2014-2020, es otra importante contribución de la Unión Europea para reforzar las relaciones bilaterales y apoyar el desarrollo de la isla.

 

El Programa Indicativo Multianual se basa en la estrategia de actualización económica y social que adoptó el gobierno cubano en los Lineamientos, la promoción de un sector agrícola sostenible y más productivo, con mejor uso de los recursos naturales claves, en particular las energías renovables y el agua, así como un modelo económico y social actualizado.

 

Mientras tanto un programa importante fue adoptado por la Unión Europea por una cantidad de casi 8 millones de euros. Este programa está dedicado a continuar la transferencia de conocimientos para el proceso de actualización. Vamos a mantener nuestro apoyo a la administración tributaria para facilitar el comercio de Cuba con la Unión Europea y el mundo. Y estamos ampliando la oferta de intercambio de expertos a otros ministerios, como los de Trabajo y Justicia.

 

En el sector energético, una misión de expertos de la Unión Europea tuvo lugar en enero para identificar áreas estratégicas, donde la transferencia de la experiencia y del saber hacer tendría un mayor impacto para impulsar la transformación del sector energético cubano.

 

Creo que estos inicios ya demuestran el gran potencial de una mayor cooperación. Espero continuar nuestra colaboración con el fin de apoyar el desarrollo económico sostenible de Cuba y garantizar mejores oportunidades para todos en Cuba (Aplausos).

 

Bruno Rodríguez.—Excelentísima señora Alta Representante y querida amiga Federica Mogherini;

 

Excelentísimo señor Comisario;

 

Compañero Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera;

 

Estimadas delegaciones;

 

Excelentísimos señores embajadores:

 

Quiero agradecer la presencia en La Ha­bana por segunda ocasión, en visita oficial, de mi estimada amiga Federica Mogherini y expresar nuestro agradecimiento por su sustancial contribución al desarrollo de las relaciones entre la Unión Europea y Cuba.

 

Con la inicialización del Acuerdo que acaba de realizarse, concluye un largo proceso. Recuerdo el establecimiento en el año 2008 de bases de respeto, reciprocidad y cooperación que marcaron la adopción de acuerdos bilaterales con 19 Estados miembros de la Unión Europea y después un intenso proceso de diálogo político de alto nivel, en el cual me he sentido muy honrado de trabajar junto a Federica. Recuerdo con particular gratitud su cálida hospitalidad y las productivas sesiones de trabajo que sostuvimos en abril de 2015 en Bruselas.

 

Ha sido un proceso negociador dinámico, riguroso, no exento de complejidades; un proceso en el que persisten diferencias en algunos ámbitos que podemos manejar de común acuerdo de manera adecuada, en provecho de nuestros pueblos y de relaciones bilaterales tradicionales intensas. Primó la voluntad de avanzar hacia lo positivo. Ha sido, me parece a mí, un modelo de negociación en el cual una importante comunidad en la composición de las relaciones internacionales y una isla pequeña hemos encontrado una manera de avanzar tomando en cuenta nuestros respectivos y comunes intereses.

 

Este Acuerdo es un paso sin precedentes en la historia de los vínculos entre la Unión Europea y Cuba. Entramos ahora en los respectivos procesos internos, que esperamos sean expeditos y permitan la firma del Acuerdo.

 

Siento que lo que está ocurriendo esta ma­ñana, Federica y distinguidos amigos, se co­rresponde con el nivel de las relaciones entre la gran mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea y la Unión Europea como ente comunitario y Cuba.

 

Quisiera destacar los avances muy significativos que han precedido este momento, incluida la primera visita de Federica Moghe­rini, los encuentros respectivos, las visitas del Presidente de Francia, del Primer Ministro de Italia, del Primer Ministro de la República Eslovaca, del Presidente de Austria, y un mo­mento significativo que fue la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba en París en una visita de Estado.

 

Disponemos de acuerdos de cooperación oficial, sobre consultas políticas también entre nuestras cancillerías. Hemos dialogado en esta VII Sesión del Diálogo Político Ministerial que acaba de terminar sobre asuntos muy diversos; hemos intercambiado opiniones, preocupaciones ante las situaciones que caracterizan la convulsa situación internacional.

 

Hemos confirmado el impacto negativo que la aplicación de medidas unilaterales extraterritoriales tiene en nuestros vínculos económicos, comerciales y de inversión y que afectan seriamente los intereses comunitarios y cubanos.

Hemos constatado también la importancia y la voluntad de contar con un mecanismo de permanente intercambio de información con relación a este tema.

 

Acordamos, igualmente, dar continuidad al Diálogo sobre derechos humanos entre la Unión Europea y Cuba, mecanismo que en junio pasado tuvo su primera expresión en Bruselas y que constituyó una jornada sumamente productiva, respetuosa, orientada a la cooperación internacional, con pleno reconocimiento al carácter universal, indivisible y no selectivo de los derechos políticos y libertades civiles y de los derechos económicos, sociales y culturales.

 

Hemos intercambiado también con relación a aspectos de la situación europea y latinoamericana y caribeña, en particular las si­tuaciones relacionadas con la oleada de refugiados que afecta a Europea, y hemos deseado a la Unión Europea encontrar las formas apegadas al absoluto respeto a los derechos humanos de los refugiados y de los migrantes, para atender las causas profundas que provocan el subdesarrollo, las guerras y la violencia en los países afectados.

 

Debo decir que, ante la pregunta de mi estimada amiga en relación con la situación en Venezuela, hemos expresado nuestra protesta y nuestro profundo malestar por la prórroga de la Orden Ejecutiva del Presidente de los Es­tados Unidos de América que, de manera insólita, injustificada y arbitraria considera a esa nación como una amenaza inusual y extraordinaria a su seguridad nacional.

 

Le he explicado que hace un año esto concitó una fuerte repulsa continental y afectó el ambiente regional, y que la Revolución Bo­li­variana, la unión cívico-militar que encabeza el gobierno legítimo del presidente Maduro y el pueblo venezolano seguirán contando con la irrestricta solidaridad de Cuba.

 

Pasos como el que se acaba de producir alientan a sectores golpistas violentos, y consideramos que la mejor manera de ayudar al pueblo y al gobierno venezolanos a encontrar solución a sus dificultades es el profundo, ab­soluto y permanente respeto a su soberanía y a los asuntos internos que son de su exclusiva competencia.

 

Hemos conversado también sobre el Diá­logo de Paz en Colombia, hemos intercambiado impresiones, compartido la esperanza de que haya resultados productivos y pueda llegarse al acuerdo definitivo, integral, sólido que garantice la muy necesitada y merecida paz al pueblo colombiano.

 

La Unión Europea es y seguirá siendo crecientemente un socio importante para Cuba. Es una región con la que tenemos vínculos históricos, culturales; es nuestro segundo socio comercial, de manera que hay sólidas bases, un amplio potencial por desarrollar y Cuba en sus prioridades de desarrollo nacional siempre contará con los intereses de nuestras contrapartes europeas que acompañaron a nuestro país, incluso en los momentos más difíciles de nuestra economía, y nuestros vínculos seguirán siendo seguramente una prioridad común.

 

Agradezco muchísimo a mi estimada amiga Federica su presencia en La Habana.

 

Muchas gracias (Aplausos).

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