III Cumbre de las Américas: ALCA para el 2005 (III PARTE Y FINAL)   

Monografía salida en una de nuestras publicaciones Enfoques, en octubre de 2001.

Foto: Tomado de internet

SOCIEDAD CIVIL CONTRA EL ALCA

Organizaciones de la sociedad civil rechazaron el día 20 de abril en la ciudad canadiense de Quebec el proyecto de creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), mientras la movilización callejera de activistas llegados de varios países tenía impacto en la cumbre continental.

La Segunda Cumbre de los Pueblos, una reunión de casi cuatro días organizada por la Alianza Social Hemisférica (HSA), concluyó con un pronunciamiento contrario al ALCA y el llamado a una movilización general para combatir el propuesto acuerdo.

La HSA congrega a organizaciones sindicales, de mujeres, ambientalistas y de defensa de derechos de los indígenas, que representan a unos 45 millones de habitantes de América.

Mientras, manifestantes lanzados a las calles se batían con la policía antidisturbios y amenazaban con romper el cerco de seguridad levantado en torno de la zona de los hoteles, donde se hallaban los jefes de Estado y de gobierno que debían dar comienzo a la III Cumbre de las Américas.

Como resultado la ceremonia inaugural de la Cumbre de las Américas debió postergarse una hora y los presidentes de tres países de América Central no pudieron llegar hasta el edificio en que tenían previsto conversar con el mandatario estadounidense George W. Bush. La reunión América Central-Estados Unidos se redujo entonces a una entrevista de Bush con los presidentes de El Salvador, Honduras y Panamá.

”Rechazamos este proyecto de liberalización del comercio y de la inversión, de desregulación y privatización”, que “es racista y sexista, injusto y destructivo del ambiente”, afirmó la Cumbre de los Pueblos en su declaración final.

“Proponemos construir nuevas formas de integración continental basadas en la democracia, los derechos humanos, la igualdad, la solidaridad y el respeto por el ambiente”, se agregó.

La Cumbre de los Pueblos, que consistió en numerosos foros sobre derechos humanos, el papel de la mujer y las comunidades indígenas en la zona de libre comercio propuesta, no se limitó a condenar, sino que presentó una propuesta propia al comercio hemisférico, llamada “Las alternativas para las Américas”.

El documento alternativo señala que el ALCA no debe adoptarse si no incluye cláusulas de salvaguardia de los derechos sociales, ambientales y humanos. Pero ese tipo de cláusulas atentarían contra las propuestas de Estados Unidos sobre los derechos de propiedad intelectual, por ejemplo.

El texto que propone Washington supera a los acuerdos correspondientes de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y otorgaría a las transnacionales farmacéuticas enormes facultades para combatir los intentos de acceso de otros países a medicamentos genéricos de bajo costo.

Alternativas para las Américas también aboga por el respeto y la mejoría de los derechos económicos y sociales de trabajadores, mujeres e indígenas quienes, asegura, son los más perjudicados por los cambios estructurales de la economía en las últimas décadas.

“Los acuerdos de libre comercio conducen a la creciente feminización de la pobreza y al agravamiento de las desigualdades existentes entre hombres y mujeres”, dijo Héctor de la Cueva, presidente de la HSA.

De la Cueva se refirió a la experiencia de los trabajadores en su país, México, que en 1994 se integró al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), junto con Canadá y Estados Unidos. “A las mujeres les pagan menos, trabajan en condiciones difíciles y con frecuencia degradante, sin derechos sindicales,… y sufren la cosificación de sus cuerpos”, dijo.

“El tráfico sexual de mujeres es la mayor fuente de ingresos en la región, luego de las drogas y las armas”, aseguró De la Cueva.

Como en el caso del TLCAN y de la OMC, los magros beneficios de las compañías, las garantías de los gobiernos a la libertad empresarial y la expansión de los mercados exportadores condujeron a acuerdos comerciales en los últimos años.

La HSA afirma que es difícil imaginar un comercio justo en una región dominada por las multinacionales estadounidenses, donde 500 millones de los casi 800 millones de habitantes viven en los países más pobres de la alianza propuesta, la mitad de ellos en la miseria.

La deuda externa de los países en desarrollo de la región suma 790.000 millones de dólares. El producto interno bruto de San Cristóbal y Nevis, de 350 millones de dólares, no puede compararse con los nueve billones de Estados Unidos. “Esperamos que nuestras preocupaciones figuren en la declaración final. Las cumbres anteriores sólo nos ofrecieron palabras”, dio Yussuf Hassan, de Common Frontiers, una red de grupos de la sociedad civil canadiense.

Las autoridades permitieron a algunos representantes de las organizaciones no gubernamentales atravesar la barricada de 4,5 kilómetros que separaba a los manifestantes del recinto de la cumbre para entregarles sus propuestas.

El ministro de Relaciones Exteriores canadiense John Manley prometió que la acción de su gobierno garantizará un acuerdo que refleje las aspiraciones de la población americana, así como la adhesión a los principios de derechos humanos y democracia.

“Procuraremos establecer ciertas normas democráticas entre los 34 países y consecuencias para los gobiernos que no los respeten”, dijo Manley. Pero la filial canadiense de la organización católica OXFAM sostuvo que virtualmente todos los gobiernos de la región procuran alentar el comercio y la inversión como fines en sí mismos sin prestar suficiente atención a la forma en que esas actividades contribuirán con las metas de desarrollo nacional.

“Las organizaciones son particularmente críticas de la aparente voluntad de sus gobiernos de recortar los derechos humanos con la intención de atraer la inversión extranjera y reclaman opciones alternativas de desarrollo para hacer posible el acceso al mercado estadounidense”, dijo OXFAM.

“Estados Unidos parece intentar usar el ALCA para debilitar los vínculos comerciales entre la Unión Europea y América Latina para fortalecer su posición en las futuras conversaciones en la OMC. Canadá parece estar determinada sólo por su deseo de ampliar sus mercados”, sostuvo la organización.

De la Cueva sostuvo que mientras las discrepancias entre las sociedades civiles del Norte industrial y del Sur en desarrollo impidieron una acción conjunta, la Segunda Cumbre de los Pueblos logró una posición común entre grupos de intereses diversos.

“Reclamamos procesos democráticos, entre ellos posibles referéndum nacionales previos a la adopción de cualquier acuerdo”, dijo.

MUJERES RECLAMAN PARTICIPACIÓN

Mujeres representantes de distintos sectores de la sociedad americana reclamaron en la capital argentina mayor transparencia en las negociaciones para la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

La posición fue sintetizada por la activista brasileña Fátima Mello al señalar que “la polémica sobre el adelantamiento de los plazos de la puesta en marcha del ALCA es una cortina de humo que tapa temas sustanciales, como la falta de transparencia de un proceso en el que se define el futuro latinoamericano”.

La advertencia de Mello fue una de las más aclamadas por las delegadas de distintos países del continente que asistieron a inicios de abril en Buenos Aires al seminario “Libre Comercio y Género. Los impactos del ALCA sobre las mujeres”.

Mello, del grupo no gubernamental Fase que trabaja para promover ±los derechos económicos y sociales en Brasil, aludió así a la controversia suscitada por la propuesta de algunos países de adelantar el fin de las tratativas para concretar la integración continental de 2005 a 2003.

“América del Sur no es parte del proyecto geopolítico de Estados Unidos”, declaró a su turno la economista Cecilia López Montaña, ex ministra de Planificación de Colombia. López Montaña señaló que “el nuevo ‘patio trasero’ (de Estados Unidos) es el área que va de México hasta Panamá, y el desarrollo sudamericano no le interesa”.

El seminario, al que asistieron funcionarias, legisladoras, economistas, ambientalistas y empresarias pequeñas y medianas, se realizó en forma paralela a las negociaciones que realizan también en Buenos Aires funcionarios de los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos.

Las organizadoras de la reunión femenina, el Equipo de Seguimiento, Investigación y Propuesta de Políticas para las Mujeres, la Red Internacional de Género y Comercio y la Aliaa Social Continental, emitieron una declaración en la que señalan la “profunda preocupación” del sector, por su segregación de las discusiones del ALCA.

Las mujeres americanas coincidieron en que, así como la pobreza, el desempleo, y los déficits en salud y educación, que suelen ser parte de los programas de ajuste, afectan en mayor medida a las mujeres que a los hombres, lo mismo ocurrirá con la conformación de un área de libre comercio en el continente.

La directora del Equipo, Norma Sanchís, consideró fundamental debatir sobre el impacto diferenciado que tendría el ALCA sobre las mujeres. También criticó a los negociadores por mantener ocultas las discusiones a la sociedad civil, con la única excepción de las grandes empresas que sí aportan a los debates.

Sanchís aludió así al Foro Empresarial de las Américas, que se reunió en Buenos Aires y tenía previsto un debate en plenario con los ministros de Exteriores de los países integrantes de las negociaciones del ALCA. Ningún otro sector de la sociedad civil tuvo ese privilegio, recalcó.

“Sabemos que es una iniciativa importante que acentuará las desigualdades ya existentes”, lamentó Sanchís, quien advirtió además que el “librecomercio y la libre competencia no son iguales para grandes y pequeñas economías, ni para grandes o pequeñas empresas, ni para hombres y mujeres”, puntualizó.

La dirigente aclaró que el movimiento de mujeres no es contrario a la integración sino que protesta por su falta de participación en el proceso a fin de garantizar la equidad de género.

Por su parte, la chilena Coral Pey, de la Red Internacional de Género y Comercio, dijo que a pesar de que cada nación tiene un voto en las negociaciones y que de 34 países hay 27 con economías pequeñas, la discusión es dominada por Estados Unidos en los nueve grupos en que se dividieron los funcionarios.

López Montaño, quien fue asesora del Banco Interamericano de Desarrollo, planteó la necesidad de atreverse a pensar en “un nuevo paradigma macroeconómico”, en lugar de seguir retocando el esquema de reformas neoliberales “como hace la mayoría de los economistas latinoamericanos”.

La experta colombiana comentó que se acabó la época en que se creía que la macroeconomía tenía un impacto neutral, e inclusive se negaban las especificidades de género. Además, señaló que es necesario diferenciar la globalización, que es un proceso cultural, de la apertura económica, que es sólo una opción de subirse a ese proceso de mundialización.

López Montaño entiende que el ALCA es una iniciativa de Estados Unidos, seguida por los demás países del hemisferio, pero que dista de ser un acuerdo de integración en el que todos intervienen en una discusión entre iguales.

En este sentido, remarcó que existe una enorme diferencia entre los países de América Central, que recibieron inversiones directas para generar activos nuevos y tecnología de avanzada, y América del Sur, donde el capital externo sólo llegó para comprar empresas ya existentes sin incrementar la riqueza.

“No nos ayudaron en la reconversión productiva y por eso seguimos exportando productos agrícolas y alimentos”, advirtió López Montaño.

A su vez, la abogada argentina Haydé Birgin, especialista en políticas públicas y de género, alertó sobre la necesidad urgente de que el movimiento de mujeres “salga del cenáculo”, en el que debate en paralelo a las negociaciones formales. “Actuamos de una manera que nos hace funcionales a esa negociación”, criticó la experta, también del equipo que organizó el seminario.

También la brasileña Mello coincidió en que el único Congreso que interviene con influencia en estas negociaciones es el de Estados Unidos, que amenaza con no otorgarle al presidente George W. Bush la llamada vía rápida (fast track) para negociar acuerdos de libre comercio cerrados con cada nación del hemisferio.

Mello sostuvo además que en Brasil los ministros del área exterior hablan sin pudor de que las ventajas comparativas de su país en el ALCA son los bajos salarios y la escasa protección ambiental.

“Nuestras democracias son muy frágiles y el ALCA no hará más que aumentar esa fragilidad, nuestros parlamentos sólo existen para ratificar lo acordado a puertas cerradas, y los llamados ‘intereses nacionales’ son en verdad los de las élites empresariales, representados en cancilleres y ministros”, dijo.

Mello coincidió con la tesis de que el ALCA es una continuación del TLCAN, proyecto que, a su juicio, es mucho más que un acuerdo comercial, y muestra la hegemonía de Estados Unidos sobre la región, a través de la entrega de todo el poder a sus empresas transnacionales.

Nosotras “no sólo queremos negociaciones transparentes para informarnos, sino que queremos participar activamente en la sustancia de las tratativas para transformar el sistema y llevar realmente los compromisos de los gobiernos en materia de equidad de género al interior del ALCA”, añadió.

CONSUMIDORES POR UN ALCA DIFERENTE

Consumers International, la mayor organización mundial de consumidores, demandó el 24 de abril cambios de fondo en la construcción del ALCA, cuya materialización fue acordada para 2005 por 34 gobernantes del hemisferio.

La oficina regional para América Latina y el Caribe de Consumers International (CI) distribuyó desde su sede en Santiago de Chile el planteamiento que difundió en la III Cumbre de las Américas, con duras críticas al carácter secreto de las tratativas y a la exclusión de las mismas de la sociedad civil.

Consumers International (CI), cuya casa matriz está en Londres, reúne a unos 150 grupos y asociaciones de consumidores de 120 países en todo el mundo.

La organización recordó que en la segunda cumbre, efectuada en Santiago en abril de 1998, se aprobó el Plan de Acción para concretar el acuerdo hemisférico, con una expresa instrucción de efectuar “las negociaciones de tal manera que se genere amplio respaldo y comprensión pública acerca del ALCA”.

Al respecto, se señaló a los negociadores que debían considerar las opiniones sobre asuntos comerciales “emitidas por diferentes sectores de nuestras sociedades civiles, tales como empresarios, trabajadores, consumidores, grupos ambientalistas y académicos”.

Entre Santiago y Quebec, las tratativas del ALCA se caracterizaron por su secretismo, ignorando no sólo las demandas de la sociedad civil, sino incluso las advertencias de académicos e instituciones multilaterales, como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, indicó Consumers International (CI).

Los negociadores del ALCA “parecieran confundir la sociedad civil con los representantes empresariales”, ya que sólo ellos han tenido acceso al conocimiento del proceso previo a Quebec.

El resultado, según la organización de consumidores, es que se está construyendo un ALCA con escasa legitimidad, sin respaldo y comprensión públicas. Una de las pocas materias que ha trascendido es la negativa a incluir en la agenda del ALCA los derechos de los consumidores, los derechos laborales y las normas ambientales.

Con este rechazo, sumado al secreto de la negociación, “se renuncia de antemano a construir acuerdos democráticos en base a consensos nacionales”, apuntó CI.

El asunto de los consumidores es una asignatura pendiente y obligatoria en el acuerdo hemisférico, ya que son ellos, y en especial sus segmentos más vulnerables, los que sufren el más fuerte impacto de las crisis económicas que caracterizan los últimos años. “Los consumidores son un componente mayoritario y decisivo en los mercados, pero cuando se negocian acuerdos como el ALCA, que buscan promover la liberalización de los mercados, parecieran no existir”, señaló CI.

Los consumidores demandan no tanto la necesidad de participar en el proceso de integración de los mercados sino en el diseño del mismo, con un enfoque multidisciplinario que supere el economicismo mercantil y apunte a una gobernabilidad económica con un enfoque flexible, que incorpore tanto al lado de la oferta como de la demanda, agregó.

CI llamó a repensar la liberalización económica indiscriminada y los acuerdos derivados de ella, como el ALCA. Advirtió que, “de no ser así, el proteccionismo resultante de la crisis y el fundamentalismo que se cierra a los veredictos de la realidad pueden colocar en peligro el futuro de nuestras sociedades”.

Se requieren cambios urgentes y eficaces y para ello “los negociadores del ALCA deben escuchar y recoger las opiniones de las organizaciones de consumidores y de la sociedad civil. De lo contrario, la gobernabilidad y los acuerdos del ALCA carecerán de legitimidad y efectividad”, subrayó CI.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló también, a propósito de la Cumbre de Quebec, que “la obsesión” de las políticas de desarrollo debe ser la equidad y la inclusión social, lo cual exige “estrategias sociales y económicas integrales”.

José Antonio Ocampo, secretario ejecutivo de CEPAL, elogió la atención prestada por la cumbre a la reducción de la pobreza, la migración internacional, el desarrollo sustentable y la difusión de las tecnologías de la información, así como el hecho de que los gobernantes reiteraran “el papel central de la educación en el desarrollo”.

La expresión política de los más pobres y la existencia de espacios participativos están, según Ocampo, entre “los elementos decisivos de una estrategia orientada a reforzar los vínculos entre desarrollo económico, desarrollo social y democracia”.

SELA IMPULSA PARTICIPACIÓN SOCIAL

La complejidad y envergadura del ALCA marcará el destino de América Latina en el siglo XXI y por ello la sociedad civil tiene derecho de reclamar participación, aseguró Otto Boye, secretario del Sistema Económico Latinoamericano (SELA).

Boye dijo a IPS que son “positivas” las peticiones de sindicatos, asociaciones de mujeres, organizaciones no gubernamentales y otros grupos sociales para intervenir en las discusiones de creación del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas).

“Tienen derecho a hacerlo, porque un acuerdo de esta naturaleza va a afectar a toda la sociedad y, por lo tanto, lo que se decida sobre su destino es algo que tiene que estar claro y sobre la mesa”, apuntó.

“Creo que es bueno que la opinión pública empiece con tiempo a preocuparse del tema”, agregó el secretario permanente del SELA, organismo regional que no tiene participación formal en las

tratativas del ALCA. Boye insistió en que la envergadura del acuerdo es motivo suficiente para que se debata en el seno de la sociedad de América Latina, el Caribe, Estados Unidos y Canadá.

Según Boye, se está “ante el esfuerzo más ambicioso de todo el hemisferio para llegar a un acuerdo de libre comercio”. El diplomático chileno, al frente de la secretaría del organismo regional con sede en Caracas, resaltó que el ALCA comprenderá un territorio que va desde Alaska hasta Tierra del Fuego, involucrará a 800 millones de personas y 34 países. “Estamos hablando de un esfuerzo gigantesco”, indicó.

También se manifestó confiado en que en Quebec se confirmaría la “voluntad política” a favor del libre comercio continental y de los pasos que ya se vienen dando, como ocurrió en la reunión ministerial de Buenos Aires.

El secretario del SELA señaló a IPS que, aunque al SELA no le corresponden las negociaciones del ALCA y desconoce los detalles de las negociaciones, presume que se debaten “cosas sustantivas, gruesas, importantes”, pero “no puedo afirmar ni rechazar la idea de que le falten condimentos”.

Con anterioridad a la Cumbre de Quebec, los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Fernando Henrique Cardoso, de Brasil, habían coincidido que lo importante es el proceso de negociación, más que la fecha de entrada en vigor del futuro acuerdo. En el mismo sentido se pronunció Boye, quien admitió a IPS no entender mucho “los apuros, cuando ya se había acordado una fecha, pero me parece que es un tema efectivamente secundario, al lado de lo sustantivo”.

“Lo que realmente importa es el acuerdo en su conjunto y en todos sus detalles, porque allí es donde se va a poder leer el destino económico de América Latina y el Caribe en este siglo XXI”, puntualizó el funcionario.

Las asimetrías es uno de los asuntos espinosos en lo que algunos analistas califican de “tortuoso” camino de negociación en América y con lo cual coincidió Boye. “Este es el mayor desafío que tienen los negociadores”, aseguró el secretario del SELA, porque no sólo existen grandes diferencias económicas entre Estados Unidos y Canadá con el resto del continente.

“La cosa se complica aún más porque también hay asimetría al interior de América Latina y el Caribe”, explicó.

Boye, con experiencia al frente del organismo regional, recordó que “tampoco es fácil coordinar los intereses latinoamericanos y más complicado es todavía negociar con la primera potencia del mundo”, Estados Unidos.

Justamente, en una declaración conjunta de Chávez y Cardoso, señalaron que el ALCA debe tomar en cuenta los principios de “equilibrio, gradualidad y progresividad” de las negociaciones, así como las diferencias en los niveles de desarrollo de las economías del hemisferio.

Estados Unidos juega un papel importante en América Latina y el Caribe. El país norteamericano fue en la década del 90 el mayor inversionista extranjero en la región y tuvo a Brasil, México, Argentina y Venezuela como los principales destinos de esos capitales. En materia de intercambio comercial, Estados Unidos tiene un peso del orden de 40 por ciento en América Latina, en promedio de exportaciones e importaciones.

A juicio de Boye, “el ALCA tiene sentido para los países latinoamericanos en la medida de que sea un acuerdo equilibrado y gradual”. El secretario del SELA comentó que, además de la participación de la sociedad civil en las actuales negociaciones, es previsible un debate público nacional en diferentes países, una vez que se llegue a la ratificación parlamentaria, paso necesario para que el ALCA tenga peso legal.

ALCA: PROBLEMA PARA EUROPA

Un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) beneficiará a Estados Unidos y creará en el futuro un serio problema a la Unión Europea (UE), advirtió el 14 de mayo el comisario de Comercio de esa entidad, Pascal Lamy.

Lamy recomendó a la UE seguir de cerca el proyecto creado e impulsado por Washington de liberalizar el comercio hemisférico, en el cual Estados Unidos desempeñará el papel dominante y desplazará a la competencia.

En entrevista con el diario económico francés La Tribune, Lamy alertó sobre esos efectos del ALCA para los intereses de la Europa comunitaria en América Latina y aclaró que lo esencial no es tanto la liberalización comercial como el conjunto de reglas y normas que acompañará la aplicación de ese tratado.

Con ese mecanismo, Estados Unidos tiene la oportunidad de extender su sistema reglamentario al conjunto del continente en momentos en que la UE negocia desde hace más de un año con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (países del MERCOSUR) y Chile la firma de acuerdos de asociación, afirmó.

El funcionario recordó que la UE es el primer socio comercial y también el principal inversionista del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), incluso por delante de Estados Unidos por lo que con la aplicación del ALCA ambos entran en competencia.

Lamy enumeró algunas de las áreas en las que vaticinó que la competencia se tornará fuerte con Washington de concretarse el acuerdo, entre ellas la agricultura, los servicios, la inversión, la propiedad intelectual y la apertura de los mercados públicos.

CUBA – EL GRAN AUSENTE – PREFIERE NO ESTAR

Cuba, el único país del continente excluido del ALCA y de la Cumbre de las Américas, no se sumaría a esos dos foros aunque fuera invitado sin la oposición de ningún participante. La posición de Cuba contraria al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) fue confirmada con énfasis días antes de la Cumbre de Quebec, cuando el presidente Fidel Castro manifestó su oposición radical a un acuerdo de ese tipo impulsado por Estados Unidos.

“El tiburón quiere comer a las sardinas”, afirmó Castro ante unas 12.000 personas que se reunieron en La Habana para rememorar el reconocimiento público, hace 40 años, del carácter socialista de la Revolución Cubana.

“Las naciones latinoamericanas, en este instante histórico, están a punto de ser devoradas por Estados Unidos, convertido hoy en superpotencia hegemónica”, advirtió el mandatario al referirse a la III Cumbre de las Américas que se realizaría entre este viernes y el domingo en Quebec, Canadá.

Para Castro, el ALCA significará el fin de cualquier esfuerzo de integración regional. Agregó que América Latina debería integrarse, para luego llegar a cualquier acuerdo de libre comercio con Estados Unidos.

Cuba fue el único país del continente ausente en la cita de Quebec, como ocurrió en la Primera Cumbre de diciembre de 1994 en Miami y en la segunda realizada en abril de 1998 en Santiago de Chile. Sin embargo, aunque sea la única nación ausente, era probable que el fantasma cubano diera vueltas durante la cita, como ocurre casi siempre en los foros regionales donde la isla no es invitada.

La diferencia ahora podría estar en una radicalización del discurso oficial cubano, tanto frente al ALCA como sobre su posible reingreso a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que fuera expulsada en 1962.

La Habana manifestó en varias ocasiones durante la década del 90 su disposición a aceptar la vuelta a la OEA, en caso de que todos sus miembros se lo solicitaran, pero un alto funcionario aseguró en abril que la isla no está interesada en ese regreso.

“No quisiéramos integrar una organización de la que fuimos excluidos en forma arbitraria”, dijo a la prensa el día 6 Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento).

Alarcón, considerado uno de los políticos más influyentes del gobierno de Castro, afirmó que, aunque Cuba cambiara de opinión, “sería difícil la posibilidad de que regresara (a la OEA) porque todos sabemos quién es el amo y quién dice la última palabra”, en alusión a Estados Unidos.

El gobierno cubano, sin embargo, ha dado pasos acelerados en los últimos dos años para fortalecer sus vínculos económicos con varios países de América Latina y el Caribe y con diferentes bloques regionales.

Isabel Jaramillo, del Centro de Estudios sobre América de la Universidad de La Habana, sostuvo que la isla “está fuera de este proceso (el de la creación del ALCA), pero no tan fuera”, por las relaciones que ha ido estableciendo colateralmente.

Cuba ingresó en 1999 a la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), fundada en 1989 por el Tratado de Montevideo para facilitar la concertación de acuerdos de alcance parcial en materia arancelaria. El año pasado, la isla también entró al Grupo ACP, formado por las ex colonias europeas de África, el Caribe y el Pacífico para regular sus relaciones con la Unión Europea (UE), y suscribió el Acuerdo de Alcance Parcial con el Mercado Común del Caribe (CARICOM).

Además, este año Cuba prevé el comienzo de las negociaciones para un tratado de libre comercio con la CARICOM, que deberían terminar en un plazo de 24 meses, tiene previsto trabajar en busca de un convenio “cinco más uno” con la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) y avanza en las tratativas para firmar un acuerdo de complementación económica con el Mercado Común del Sur (MERCOSUR, que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).

Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores dijo a IPS que se espera haber avanzado mucho en interrelación con América Latina y el Caribe para cuando se conforme el ALCA, “si es que finalmente tiene éxito”.

En su carrera contra el tiempo, La Habana parece llevar ventaja, aunque en casos como en el de las relaciones económicas con la UE, las negociaciones tienden a estancarse por la negativa cubana a aceptar cualquier tipo de condicionamiento político.

Jaramillo, que es especialista en Estados Unidos y en asuntos de seguridad hemisférica, entiende que, aunque la III Cumbre de las Américas aprobara la creación del ALCA para 2005, lo más probable es que el proceso sea gradual, en lugar de acelerado.

América Latina y las pequeñas economías caribeñas, si no se toman su tiempo para “fortalecer sus dinámicas propias regionales” antes de ir al ALCA, estarán ante “una distorsión de tal magnitud que sería un verdadero desastre”, alertó Jaramillo.

CASTRO LANZA CRUZADA MASIVA CONTRA EL ALCA

El presidente de Cuba, Fidel Castro, convirtió su oposición a la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en una batalla masiva contra lo que considera será el “suicidio de la independencia latinoamericana y caribeña.

Más de 600.000 personas desfilaron el Día Internacional de los Trabajadores desde la Plaza de la Revolución hasta la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, gritando “¡anexión no, plebiscito sí!. La marcha fue catalogada como la “primera gran manifestación latinoamericana contra el ALCA por los medios de comunicación oficiales cubanos que enfatizaron, además, su “carácter pacifista y de apoyo al gobierno socialista cubano.

La consigna había sido lanzada por Castro durante su discurso del 1 de mayo al proponer una amplia consulta popular en cada uno de los países de América Latina y el Caribe que aspiran a ingresar al ALCA, cuya creación se prevé para el año 2005.

El presidente cubano había advertido, con anterioridad, que aunque su país fuera invitado a asistir a la Cumbre y a participar en las negociaciones, no lo haría por considerar el ALCA una especie de anexión a Estados Unidos. Ahora, Castro pretende convertir la ofensiva cubana contra Washington en una batalla latinoamericana y caribeña en aras de lograr la realización de un plebiscito sobre el ingreso a la futura área de libre comercio en cada país de la región.

“!Evitemos la anexión, exijamos resueltamente y desde ahora que ningún gobierno pueda vender una nación a espaldas del pueblo! !No puede haber anexión si hay plebiscito! Sembremos conciencia del peligro y de lo que significa el ALCA, dijo.

Para Castro, resulta “triste, cínico e hipócrita que los llamados gobiernos democráticos de la región pretendan dar “este monstruoso paso (la creación del ALCA), “sin consultar al pueblo. Una asociación como la que se planea “implicará la absorción total de la economía de los demás países de América Latina y el Caribe por la economía de Estados Unidos, que controla además las instituciones financieras internacionales, aseguró.

Según Castro, los bancos, las compañías de seguros, las telecomunicaciones, los servicios navieros y las líneas aéreas, las grandes cadenas de comercialización, y todas las industrias fundamentales, pasarán a manos estadounidenses. Los grandes centros de investigación, las empresas farmacéuticas, las patentes y las tecnologías serán propiedad de las transnacionales de Estados Unidos, que, por otra parte, atraerán a los mejores científicos latinoamericanos, vaticinó.

La creación del ALCA traerá para la región, de acuerdo con el mandatario, el afianzamiento del monopolio de Estados Unidos sobre la industria de la recreación, en detrimento de los valores y las cultural nacionales. “!Y qué maravilloso: dos o tres Disneylandias serán con seguridad construidas en Centro y Sudamérica!, ironizó.

A su juicio, lejos de aumentar las fuentes de empleo, estas disminuirán con el ingreso de nuevas tecnologías, y América Latina seguirá desempeñando “el triste papel de suministradora de materias primas y mano de obra cada vez más barata.

Las monedas nacionales desaparecerán y las naciones se convertirán en enormes zonas francas, buscadoras de inversión extranjero a cualquier precio, y productoras de vegetales de estación y frutas tropicales para el mercado estadounidense, pronosticó.

Tal vez, añadió, reciban un número mayor de turistas de Estados Unidos que se alojarán en hoteles estadounidenses, viajarán en aerolíneas estadounidenses, comerán en restaurantes y comprarán en tiendas también estadounidenses. Castro aseguró que “sólo minorías de burgueses privilegiados y sectores o capas medias de aristocracia obrera tendrán algo que ganar de la creación del ALCA, mientras que habrá grandes masas de fuerzas laborales excedentes. “A partir del instante en que lo dicho anteriormente sobre el ALCA ocurra, ya no podría hablarse de independencia y la anexión (a Estados Unidos) comenzaría a ser una realidad, aseguró el presidente cubano.

NOTA: Este Enfoques fue elaborado a partir de informaciones elaboradas por varias corresponsalías de la agencia internacional de noticias Inter Press Service – IPS y de la agencia cubana Prensa Latina. Se usaron también documentos oficiales encontrados en Internet.

 

NOTAS

 

  1. El caso del levantamiento del embargo a Viet Nam, por ejemplo, responde básicamente a intereses geopolíticos y económicos específicos.

 

  1. Para una perspectiva en este sentido, ver: Ivelaw Griffith, The Quest for Security in the Caribbean: Problems and Promises in Subordinate States, M.E. Sharpe, Inc. 1993

 

  1. R. Granguillome, La Asociación de Estados del Caribe en la Perspectiva Mexicana, en: Cuadernos de la Coyuntura Caribeña No.2, Sto. Domingo, Julio de 1994, pg.21-24; A. Serbín, El Grupo de los Tres y la Asociación de Estados del Caribe en el Marco del Proceso de Regionalización, Cuadernos de la Coyuntura Caribeña No.2, pp. cit., pp. 25-40

 

  1. Ver en este sentido: Carlos Moore Wedderburn, Cuba´s Integration into CARICOM: An Opportunity to Erect a Regional Strategic Bloc, en: From COMECON to CARICOM: Towards the Integration of the Republic of Cuba into the Caribbean Community, Carlos Moore Wedderburn, Editor, Research Commissioned by the CARICOM Secretariat, 1998

 

  1. CARICOM a su vez avanzaba en las negociaciones con Estados Unidos y Canadá en la perspectiva de obtener mejores condiciones comerciales. CARICOM Advancing with US and Canada, www.staboeknews.cm, 21-marzo-2001.

 

  1. Las instituciones europeas cuentan con un sistema de cooperación que está dividido grosso modo en dos parte: (1) la cooperación y la ayuda al desarrollo dirigida a los 71 Estados ACP, programa que se rige por la Convención de Lomé IV y que es financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo a partir de contribuciones especiales pero no por el presupuesto de la UE; y (2) la cooperación con el resto del mundo en desarrollo, que está financiada en su totalidad sobre el presupuesto general de la UE. Giovanni Molano Cruz, op. cit. pg.30

 

  1. Isabel Jaramillo Edwards, Cuba y el Contexto Hemisférico, Position Paper, 10 de Octubre de 1995.

 

  1. Nota del MINREX, 27 de diciembre 2000, Cuba en el Bimestre, Enero-Febrero 2001, CEA, La Habana, Cuba

 

  1. J. Valdés Paz, La política exterior de Cuba en América Latina y el Caribe en los 90s: los temas de la Agenda, Cuadernos de Nuestra América, CEA, La Habana, Julio-Diciembre 1992.

 

  1. Con las excepciones del presidente de Costa Rica y el presidente Alemán, de Nicaragua, ningún otro país de la región mencionó estos aspectos.

 

  1. En cumbres anteriores se exhortaba a Estados Unidos a reconsiderar su puesta en práctica.

 

  1. VIII Cumbre Iberoamericana, Los Desafíos de la Globalización y la Integración Regional”, Oporto, Portugal, Octubre de 1998.

 

  1. “Hubo cancilleres que se manifestaron seriamente preocupados por las últimas disposiciones legales (cubanas)” así como diplomáticos que “se pronunciaron por no tener una posición pública”. Ver: AFP, México, 20-3-99.

 

  1. Rosario Greene, canciller de México, citada por AFP 20-3-99.

 

  1. La reunión de Cancilleres y el vicecanciller venezolano J. Valero, fue preparatoria a la XIII Reunión de Jefes de Estado o Gobierno del Grupo de Río que se efectuará también en 1999. UPI, México, 19-3-99.

 

  1. Jorge Bolaños, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, citado por UPI, Panamá, 9-3-99.

 

  1. Vicecanciller Jorge Bolaños, Notimex, Abril 8, 1999.

 

  1. Varios analistas han considerado que el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología, ratificado en el ámbito de estas cumbres, es una iniciativa interesante pero que adolece de que España y Portugal le dedican insuficientes fondos en relación con las necesidades tecnológicas del continente, además de que los países más pobres se ven imposibilitados de hacer los aportes necesarios para participar en los proyectos del Programa.

 

  1. En 1998 Cuba recibió sólo US$ 80 millones de todas las fuentes de cooperación. Raúl Taladrid, viceministro para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, Conferencia en ACNU, La Habana Abril 7,1999. Ver : P. Grogg, IPS, 7-4-99.

 

  1. Globalización, América Latina y la Diplomacia de Cumbres, Francisco Rojas Aravena, Editor, FLACSO-Chile, 1998, pg. 25-26.

 

  1. Globalización, América Latina y la Diplomacia de Cumbres, op. cit.

 

  1. Para una interpretación: Giovanni Molano Cruz, Las contradicciones de las política Europeas frente a América Latina, Análisis Político No.35, Universidad Nacional de Colombia, Sept./Dic. 1998. Pg. 27-46.

 

  1. Sobre la postura estadounidense: Arrogance Américaine, Le Monde, 3-2-99. Para una visión relacionada con los países emergentes: Fighting to Survive, Business Week, February 8, 1999, pg. 72-73.

 

  1. Efe, Bruselas, 9-3-99 y Notimex, Bruselas, 9-3-99.

 

  1. UE a Favor de la reanudación del Diálogo Político con Cuba, EFE, 9 septiembre 2001, en: www.emol.com

 

  1. Este acuerdo substituyó al Acuerdo de Lomé.

 

  1. Sobre la UE ver: A. Rodríguez, Regresó a su país el canciller belga, Granma 25-8-2001, pg. 2 y desde otra perspectiva, Rui Ferreira, El canciller belga regresa con las manos vacías, El Nuevo Herald, Agosto 27, 2001, pg A19.

 

  1. Ingreso de Cuba al Grupo ACP: Paso Importante para las Relaciones con el Sur, Granma Internacional, 24 Diciembre 2000, Cuba en el Bimestre, Noviembre Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 36-37.

 

  1. Ver: Entrevista a Raúl de la Nuez, Ministerio de Comercio Exterior, op. cit. y Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba.

 

  1. Cuba agregaría 11 millones de habitantes y un territorio de 110,860 km2 , un capital humano significativo y un desarrollo complementario.

 

  1. Ver: Entrevista a Raúl de la Nuez, Ministerio de Comercio Exterior, Opciones, 29 de Octubre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Septiembre-Octubre 2000, CEA, La Habana, Cuba.

 

  1. Opciones, 26 Noviembre 2000, en Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 40 y pg. 98

 

  1. Ver: Opciones, 19 de Noviembre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 41

 

  1. Cuba en el Bimestre, Enero-Febrero 2001, CEA, La Habana, Cuba.

 

  1. Opciones, 29- Abril 2001.

 

  1. Cuba apoyaba la postura de Brasil con respecto a los precios que imponen las transnacionales con filiales en ese país a la venta de medicamento para el SIDA. Granma 3 de Marzo de 2001.

 

  1. Concluyó la II Reunión de la Comisión Mixta México-Cuba, Granma, 27 de Abril 2001.

 

  1. G. Molina, Entrevista con empresario francés Gerard Bourgois, Granma Internacional, 26 de Noviembre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 47

 

  1. Granma Internacional, op. cit.

 

  1. Pascal Fletcher, Reuters, Caracas, 16-8-2001

 

  1. Alrededor de 200 PYMES extranjeras han firmado acuerdos de producción cooperada. M. Frank, Reuters, Habana, 22-8-2001

 

  1. Ver: Granma, en: Cuba en el Bimestre, Marzo-Abril 2001, CEA, La Habana, Cuba,

 

  1. Ver en este sentido: Robert O. Keohane, International Institutions: Can Interdependence Work?, Foreign Policy, No.110, Spring 1998, pg.82-96

 

[1] El caso del levantamiento del embargo a Viet Nam, por ejemplo, responde básicamente a intereses geopolíticos y económicos específicos.

 

[2] Para una perspectiva en este sentido, ver : Ivelaw Griffith, The Quest for Security in the Caribbean : Problems and Promises in Subordinate States, M.E. Sharpe, Inc. 1993

 

[3] R. Granguillome, La Asociación de Estados del Caribe en la Perspectiva Mexicana , en : Cuadernos de la Coyuntura Caribeña No.2, Sto.Domingo, Julio de 1994, pg.21-24 ; A. Serbín, El Grupo de los Tres y la Asociación de Estados del Caribe en el Marco del Proceso de Regionalización, Cuadernos de la Coyuntura Caribeña No.2, pp. cit., pp. 25-40

 

[4] Ver en este sentido: Carlos Moore Wedderburn, Cuba´s Integration into CARICOM : An Opportunity to Erect a Regional Strategic Bloc, en : From COMECON to CARICOM : Towards the Integration of the Republic of Cuba into the Caribbean Community, Carlos Moore Wedderburn, Editor, Research Commissioned by the CARICOM Secretariat, 1998

 

[5] CARICOM a su vez avanzaba en las negociaciones con Estados Unidos y Canadá en la perspectiva de obtener mejores condiciones comerciales. CARICOM Advancing with US and Canada, www.staboeknews.cm, 21-marzo-2001.

 

[6] Las instituciones europeas cuentan con un sistema de cooperación que está dividido grosso modo en dos partes: (1) la cooperación y la ayuda al desarrollo dirigida a los 71 Estados ACP, programa que se rige por la Convención de Lomé IV y que es financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo a partir de contribuciones especiales pero no por el presupuesto de la UE; y (2) la cooperación con el resto del mundo en desarrollo, que está financiada en su totalidad sobre el presupuesto general de la UE. Giovanni Molano Cruz, op. cit. pg.30

 

[7] Isabel Jaramillo Edwards, Cuba y el Contexto Hemisférico, Position Paper, 10 de Octubre de 1995.

 

[8] Nota del MINREX, 27 de diciembre 2000, Cuba en el Bimestre, Enero-Febrero 2001, CEA, La Habana, Cuba

 

[9] J. Valdés Paz, La política exterior de Cuba en América Latina y el Caribe en los 90s: los temas de la Agenda, Cuadernos de Nuestra América, CEA, La Habana, Julio-Diciembre 1992.

 

[10] Con las excepciones del Presidente de Costa Rica y el Presidente Alemán, de Nicaragua, ningún otro país de la región mencionó estos aspectos.

 

[11] En Cumbres anteriores se exhortaba a Estados Unidos a reconsiderar su puesta en práctica.

 

[12] VIII Cumbre Iberoamericana, Los Desafíos de la Globalización y la Integración Regional”, Oporto, Portugal, Octubre de 1998.

 

[13] “Hubo cancilleres que se manifestaron seriamente preocupados por las últimas disposiciones legales (cubanas)” así como diplomáticos que “se pronunciaron por no tener una posición pública”. Ver: AFP, México, 20-3-99.

 

[14] Rosario Greene, canciller de México, citada por AFP 20-3-99.

 

[15] La reunión de Cancilleres y el vicecanciller venezolano J. Valero, fue preparatoria a la XIII Reunión de Jefes de Estado o Gobierno del Grupo de Río que se efectuará también en 1999. UPI, México, 19-3-99.

 

[16] Jorge Bolaños, Viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, citado por UPI, Panamá, 9-3-99.

 

[17] Vicecanciller Jorge Bolaños, Notimex, Abril 8, 1999.

 

[18] Varios analistas han considerado que el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología, ratificado en el ámbito de estas Cumbres, es una iniciativa interesante pero que adolece de que España y Portugal le dedican insuficientes fondos en relación con las necesidades tecnológicas del continente, además de que los países más pobres se ven imposibilitados de hacer los aportes necesarios para participar en los proyectos del Programa.

 

[19] En 1998 Cuba recibió solo US$ 80 millones de todas las fuentes de cooperación. Raúl Taladrid, Viceministro para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, Conferencia en ACNU, La Habana Abril 7,1999. Ver : P. Grogg, IPS, 7-4-99.

 

[20] Globalización, América Latina y la Diplomacia de Cumbres, Francisco Rojas Aravena, Editor, FLACSO-Chile, 1998, pg. 25-26.

 

[21] Globalización, América Latina y la Diplomacia de Cumbres, op. cit.

 

[22] Para una interpretación: Giovanni Molano Cruz, Las contradicciones de la política Europeas frente a América Latina, Análisis Político No.35, Universidad Nacional de Colombia, Sept./Dic. 1998. Pg. 27-46.

 

[23] Sobre la postura estadounidense: Arrogance Américaine, Le Monde, 3-2-99. Para una visión relacionada con los países emergentes: Fighting to Survive, Business Week, February 8, 1999, pg. 72-73.

 

[24] Efe, Bruselas, 9-3-99 y Notimex, Bruselas, 9-3-99.

 

[25] UE a Favor de la reanudación del Diálogo Político con Cuba, EFE, 9 septiembre 2001, en: www.emol.com

 

[26] Este acuerdo substituyó al Acuerdo de Lomé.

 

[27] Sobre la UE ver: A. Rodríguez, Regresó a su País el Canciller Belga, Granma 25-8-2001, pg. 2 y desde otra perspectiva, Rui Ferreira, El canciller belga regresa con las manos vacías, El Nuevo Herald, Agosto 27, 2001, pg A19.

 

[28] Ingreso de Cuba al Grupo ACP: Paso Importante para las Relaciones con el Sur, Granma Internacional, 24 Diciembre 2000, Cuba en el Bimestre, Noviembre Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 36-37.

 

[29] Ver: Entrevista a Raúl de la Nuez, Ministerio de Comercio Exterior, op. cit. y Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba.

 

[30] Cuba agregaría 11 millones de habitantes y un territorio de 110,860 klm cuadrados, un capital humano significativo y un desarrollo complementario.

 

[31] Ver: Entrevista a Raúl de la Nuez, Ministerio de Comercio Exterior, Opciones, 29 de Octubre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Septiembre-Octubre 2000, CEA, La Habana, Cuba.

 

[32] Opciones, 26 Noviembre 2000, en Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 40 y pg. 98

 

[33] Ver: Opciones, 19 de Noviembre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 41

 

[34] Cuba en el Bimestre, Enero-Febrero 2001, CEA, La Habana, Cuba.

 

[35] Opciones, 29- Abril 2001.

 

[36] Cuba apoyaba la postura de Brasil con respecto a los precios que imponen las transnacionales con filiales en ese país a la venta de medicamento para el SIDA. Granma 3 de Marzo de 2001.

 

[37] Concluyó la II Reunión de la Comisión Mixta México-Cuba, Granma, 27 de Abril 2001.

 

[38] G. Molina, Entrevista con empresario francés Gerard Bourgois, Granma Internacional, 26 de Noviembre 2000, en: Cuba en el Bimestre, Noviembre-Diciembre 2000, CEA, La Habana, Cuba, pg. 47

 

[39] Granma Internacional, op. cit.

 

[40] Pascal Fletcher, Reuters, Caracas, 16-8-2001

 

[41] Alrededor de 200 PYMES extranjeras han firmado acuerdos de producción cooperada. M. Frank, Reuters, Habana, 22-8-2001

 

[42] Ver: Granma, en: Cuba en el Bimestre, Marzo-Abril 2001, CEA, La Habana, Cuba,

 

[43] Ver en este sentido: Robert O. Keohane, International Institutions: Can Interdependence Work?, Foreign Policy, No.110, Spring 1998, pg.82-96

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