La propiedad en la economía cubana

La elevada concentración de la propiedad en manos del Estado propicia el desarrollo de la burocracia.

Archivos - IPS

En la economía cubana la propiedad es un problema pendiente que requiere encauzar formas para su realización en el ciclo producción-distribución-cambio y consumo.

En los últimos 50 años, la economía cubana alcanzó un alto grado de concentración de la propiedad estatal, posiblemente el mayor alcanzado si se compara con los países socialistas europeos. A la vez, se estableció una identidad entre propiedad social y estatal, reduciendo a una mínima expresión otras formas de propiedad social y/o identificándolas como de menor grado de socialización, como las cooperativas, por lo general las existentes en el sector agropecuario.

Para cualquier modo de producción económico, este tema resulta de vital importancia porque constituye la base económica sobre la cual se erige la superestructura de la sociedad y determina las formas de distribución de los resultados y de los ingresos entre los productores y población en general.

La propiedad es un concepto material, tangible, no etéreo. Con bastante frecuencia es utilizada la expresión “la propiedad social es de todos”, esto encierra por lo general un grado de concentración e indefinición, que puede derivar en indiferencia, irracionalidad e irrespeto hacia el uso, utilización y conservación de los medios de producción y recursos naturales, y hasta conducir a indisciplinas que a la vez dañen el orden económico y social.

A la vez, el Estado se abruma de tareas sin gran trascendencia, que no le corresponden, lo cual distrae su atención de las actividades fundamentales y conduce a una confusión y mezcla entre las tareas propias, aquellas que le corresponden y las que deben ser atribuidas a la gestión empresarial.

La elevada concentración de la propiedad en manos del Estado propicia la centralización excesiva, el desarrollo de la burocracia, limita la iniciativa individual y la capacidad de decisión de los productores.

Los propios fundadores del marxismo (Marx, Engels), en modo alguno se pronunciaron en contra de las formas de propiedad individual, sino a favor de su restauración basada en la cooperación y en la propiedad colectiva de la tierra[i]. Lo que hace deducible, “… que la clásica e impersonal propiedad estatal, que en su época los fundadores observaron como un capitalista colectivo, no podía ser el peldaño de desarrollo que relevaría a la propiedad privada capitalista”[ii].

Es menester señalar la reconocida necesidad de un periodo de tránsito del modo de producción capitalista hacia el modo de producción socialista, en correspondencia con la ley del cambio gradual de las diversas formaciones económico-sociales, donde pueden coexistir diversas formas de propiedad.

Engels ya había alertado de forma anticipada y con claridad que: “La propiedad del Estado sobre las fuerzas productivas no es la solución del conflicto, pero alberga ya en su seno, el medio formal, el resorte, para llegar a la solución”[iii], en busca de las formas productivas asociadas.

A finales de 1960 la economía cubana ya había registrado un rápido proceso de nacionalización de medios de producción y actividades que dio lugar al surgimiento de un amplio sector estatal[iv], como parte de una fuerte lucha de clases, proceso que se aceleró con la postura de la oposición de la burguesía nacional y las sanciones económicas procedentes del gobierno de Estados Unidos. Después de 1968[v] y una vez transcurrido el llamado proceso de ofensiva revolucionaria, pasaron a manos del Estado todas las micro, pequeñas, medianas empresas, así como las actividades privadas de comercio y servicios de todo tipo.

La experiencia registrada en la economía cubana, con las extensas medidas de expropiación, condujo a una elevada concentración de la propiedad en el sector estatal.

Algo parecido sucedió en otras economías que iniciaron el proceso socialista. Lo anterior trajo consigo dificultades en lograr la plena realización de la propiedad, a lo cual se refiere Luis Marcelo (2010): “… que la más extendida forma de castigo a los burgueses insubordinados se haya convertido a la larga en un bumerang para los procesos revolucionarios radicales, por la inadecuada realización de la nueva propiedad que debía establecerse.”[vi]

Otro aspecto sobre el cual abogaron y enfatizaron los fundadores del marxismo fue lo referido al arriendo de los medios de producción, incluida la tierra; implicando: “el mantenimiento de la relación de alquiler”[vii]. Lo que ayuda a delimitar la propiedad jurídica como propiedad legal del Estado sobre los medios arrendados y la propiedad económica[viii] del productor, el derecho de propiedad que corresponde a este último a decidir sobre el proceso productivo y destino de sus resultados.

Este importante aspecto recientemente comienza a tomar cuerpo en la economía cubana, mediante los Lineamientos de la Política Económica y Social, y además, para el sector agropecuario, a partir de la emisión del Decreto Ley 259 (distribución de tierras ociosas), y su Reglamento Decreto Ley 282, no obstante la necesidad de mejorar y modificar dichos decretos leyes.

El aspecto de la propiedad no es atribuible exclusivamente al hecho de poseer o no el título de propiedad; es decir, el concepto de realización de la propiedad[ix] va más allá del simple hecho de identificarlo con la posesión del título de propiedad, es mucho más abarcador.

El tema sobre la propiedad también formó parte del amplio y profundo pensamiento martiano[x] . En 1890, José Martí recomendaba que: “…la industria, los bienes perennes y comunes de la naturaleza no estén concentrados en manos de monopolios privados para el beneficio de los monopolios, sino en manos de la nación para el beneficio nacional”[xi], expresando un pensamiento más avanzado sobre la participación de la propiedad del Estado.

En la lógica de su pensamiento económico, unido a la justicia social y de equidad -por lo que siempre abogó: “con todos, y para el bien de todos”[xii]-, en su momento escribió: “Es rica una nación que cuenta muchos pequeños propietarios”[xiii], siempre preocupado por la libertad del individuo, y por supuesto del productor, en su relación con la comunidad”.

En ambos planteamientos se aprecia la búsqueda de un balance, equilibrio y afán de justicia propios del pensamiento de Martí, entre el espacio que debe alcanzar la propiedad estatal y la libertad de decidir del individuo-productor, en beneficio de todos.

Su preocupación del espacio o la extensión de la propiedad del Estado la expone, en cierta medida, en su articulo de 1884 sobre el texto de Hebert Spencer[xiv]: “La futura esclavitud”, donde comparte y discrepa puntos de vistas del filósofo inglés, sobre los efectos que tendría la extensión de la propiedad del Estado a todas las esferas de un país.

Las preocupaciones de Martí se concentran, fundamentalmente, sobre el desinterés hacia el trabajo de aquellos que se acostumbren a recibirlo todo del Estado (paternalismo), que llevaría implícito una mayor carga sobre los hombros de los más productivos y, finalmente, crearía factores de desestímulo; también le preocupa el exceso de empleados públicos y funcionarios.

Al respecto, señalaba: “¡Mal va un pueblo de gente oficinista!”[xv]. Como gran parte de las necesidades vendrían a ser satisfechas por el Estado, expresa Martí: “…adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio.”[xvi] Y continuaba en su análisis: “De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios”[xvii].

“Es rica una nación que cuenta muchos pequeños propietarios”, escribió José Martí (Jorge Luis Baños - IPS).Al final de su artículo, con su acostumbrada elocuencia, profundidad y sentido de justicia social, Martí impugna la solución liberal de Spencer de excluir la participación del Estado y, refiriéndose al filósofo inglés, agrega: “… pero no señala con igual energía, al echar en cara a los páuperos su abandono e ignominia, a los modos naturales de equilibrar la riqueza pública dividida con tal inhumanidad en Inglaterra, que ha de mantener naturalmente en ira, desconsuelo y desesperación a seres humanos que se roen los puños de hambre en las mismas calles por donde pasean hoscos y erguidos otros seres humanos que con las rentas de un año de sus propiedades pueden cubrir a toda Inglaterra de guineas” . Finalmente Martí termina su artículo expresando: “Nosotros diríamos a la política: ¡Yerra, pero consuela! Que el que consuela nunca yerra.”[xviii]

En cierta forma, la preocupación del Héroe Nacional cubano pudiera sintetizarse en lo que puede implicar la absolutización de la propiedad estatal, si esta llegara a consumarse, y los derechos del individuo en relación con la comunidad, a la vez que las relaciones de propiedad se expresen sobre una base suficientemente social de equidad y dignidad para el hombre y la mujer, por lo cual requiere ser regulada.

El tema de la propiedad en la economía cubana es un problema aún pendiente de resolver y se requiere encauzar las medidas o formas que posibiliten la plena realización de la propiedad a lo largo del ciclo producción-distribución-cambio y consumo. Los Lineamientos de la Política Económica y Social, recientemente aprobados, consideran aspectos encaminados a la búsqueda de las soluciones que precisa tan importante asunto para la economía cubana.

El Decreto Ley 259, los Lineamientos Económicos y Sociales, y la Propiedad

El Decreto Ley 259 constituye un paso de avance para proceder a la distribución de las tierras ociosas, logra esclarecer y concretar aspectos que hasta el momento de su emisión se habían mantenido indefinidos, tales como:

-El periodo de tiempo bajo el cual se establecía el usufructo, contribuyendo con ello a definir el término propiedad económica y propiedad jurídica.

-El cobro de un impuesto o arriendo reconoce la importancia del medio de producción que se está entregando y que debe ser conservado, e inclusive mejorado. A la vez, facilita el esclarecimiento y delimitación de los términos de propiedad jurídica y propiedad económica.

No obstante, el Decreto Ley 259 contempla algunos aspectos no debidamente esclarecidos y/o no tomados en consideración, entre ellos:

-El periodo de tiempo de entrega de la tierra en usufructo a las personas naturales se establece por 10 años (aunque renovables), sin distinción por tipo de cultivo ni ganadería. Teniendo presente dichas actividades, se requerirá determinado grado de intensidad en las inversiones. De acuerdo al artículo 15, una vez finalizado el usufructo, se procedería al pago de las bienhechurías adquiridas o constituidas, con excepción de la vivienda construida por el usufructuario. Lo anterior introduce un grado de incertidumbre e inseguridad a la permanencia del productor, sin facilitar el sentido de pertenencia, cuando en realidad lo que hace falta es una repoblación del campo cubano que garantice una producción agrícola sostenida.

-En el articulo 14, referido a la extinción del usufructo, se plantea en el inciso: “c) por incumplimiento continuado de la producción contratada, previo dictamen de los especialistas.” En realidad, este es un aspecto que debería resolverse en la aplicación del reglamento. Sin embargo, el articulo no 7 inciso a) del reglamento sólo refiere: “…y cumplir los contratos de entrega de productos”, sin especificar qué proporción debe vender.

-Las actuales condiciones, por las cuales los compromisos de entrega alcanzan y sobrepasan el nivel del 70 por ciento del total producido (ver Armando Nova: “La agricultura en Cuba: evolución y trayectoria (1959-2005)”, se han convertido en la práctica en un factor de desestímulo para los productores, por los bajos precios pagados por la empresa estatal de acopio en relación con el mercado de libre oferta-demanda, unido a los incumplimientos en cuanto a recogida y transportación de los productos. Esto motiva considerables pérdidas del producto final, desestimula al productor y no facilita la realización de la propiedad.

-El planteamiento (punto 6) referido a la separación de las funciones estatales de las empresariales constituye un paso valioso para delimitar la propiedad jurídica de la propiedad económica.

En el análisis y valoración de los puntos referidos al sector agropecuario surgen una serie de preocupaciones relativas al derecho del productor a decidir, que sin duda está estrechamente vinculado con la realización de la propiedad. Entre estos aspectos, algunos debido a eliminaciones o modificaciones introducidas al proyecto de lineamientos finalmente aprobado, se encuentran los siguientes:

-Punto 27, introduce limitaciones (“los excedentes no podrán ser comercializados en el mercado libre por intermediarios”) y registra cierta incompatibilidad con el punto 181 (ver anexo 1).

-Además, el punto 27 se modifica al condicionar la comercialización libre al cumplimiento de los compromisos de ventas al Estado.

-Es eliminado el punto 23 del proyecto de Lineamientos y con ello la aprobación flexible de los precios por las empresas;

-Con el punto 68 se sustituye el carácter centralizado de la determinación de las políticas; por la determinación de los precios centralizados de productos y servicios, que el interés económico y social determinen. Surgen dos Interrogantes: ¿cuántos serían? ¿magnitud de afectación de la autonomía?

-La primera interrogante se refiere a la cantidad de productos que estarían bajo esta condición de precios centralizados y se relaciona con la segunda, ya que si bien el nivel de centralización es elevado sobre la base de precios preestablecidos y que pudieran no estar vinculados con el comportamiento de los precios en el mercado internacional, ni con los precios en el mercado interno de libre oferta-demanda, se pueden convertir en un factor de desestímulo al productor.

-A la vez, estas decisiones centralizadas, no exentas de posibles sobredimensionamientos, se pudieran convertir en elementos que no favorezcan la autonomía empresarial por la que abogan los propios lineamientos.

-Punto 74 (elimina respecto al Proyecto): “propiciar descentralización de la decisiones al sector empresarial”.

-En el punto 180 se eliminó “Independizar las distintas formas de cooperativas de la intermediación de la empresa Estatal”

-En los seis puntos que integran la Política de Precios no aparece referencia a los mecanismos de flexibilización de precios.

-Punto 189 sustituye al 177 del proyecto. Respecto a los beneficiados por el decreto ley 259, se eliminó “…la formación del precio de la mayoría de los productos responderá a la oferta-demanda…”

Los puntos aprobados en los Lineamiento sobre la consolidación de un mercado de insumos y los referidos a la diversificación de las formas de comercialización (exceptuando las modificaciones del punto 27, ver anexo 1 y 2) facilitan el camino hacia la realización de la propiedad. Sin embargo, las omisiones, restricciones, cambios introducidos y aprobados no facilitan la descentralización y autonomía, ni el camino hacia la realización de la propiedad en el sector agropecuario.

De ese modo, la solución del problema de la propiedad queda incompleta y no totalmente resuelta. En un sector estratégico para la economía cubana, como es el agropecuario, se requiere lograr de forma completa y definitiva el sentido de pertenencia, el derecho de propiedad del productor a decidir.

Un aspecto importante recogido en los Lineamientos y relacionado con el tema de la propiedad lo constituye el reconocimiento del derecho de los propietarios, sobre la venta de la vivienda y del transporte automotor. Esto, sin duda, significa un paso importante en la restitución del derecho sobre la propiedad individual.

Materiales consultados

Almanza R. “En torno al pensamiento económico de José Martí”, Editorial de Ciencias Sociales, pagina 274, La Habana.

Engels F. “Del socialismo utópico al socialismos científico” Obras escogidas, tomo I Editorial Progreso pagina 444, Moscú 1973.

Engels F. “Contribución al problema de la vivienda”Obras escogidas Marx y Engels tomo 2 Editorial Progreso, Moscú, 1973 pagina 391.

Lineamiento de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, VI Congreso del PCC, aprobado 18 de abril de 2011.

Nova A. “La agricultura en Cuba: evolución y trayectoria (1959-2005) Editorial Ciencias Sociales La Habana 2006.

Marcelo L. “Repensando la economía socialista: El quinto tipo de propiedad Editorial Ciencias Sociales pagina 20, 2010.

Marx C.: “El capital” Tomo I pagina 700. Editorial Pueblo y Educación La Habana 1983.

Martí J. Obras completas tomo 12 pagina 377 Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1975.

Proyecto de Lineamientos de la Política Económica Social PCC 1ro de noviembre 2010.

Lineamientos de la Política Económica y Social PCC abril 2011.

Notas:

[i] Carlos Marx: El capital, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1983, tomo I, p. 700.

[ii] Marcelo L.: “Repensando la economía socialista: el quinto tipo de propiedad, Editorial Ciencias Sociales, 2010, p. 20.

[iii] Federico Engels: “Del socialismo utópico al socialismos científico”, en Obras escogidas, Editorial Progreso, tomo I, p. 444, Moscú, 1973.

[iv] La totalidad de la Banca, Comercio Exterior, Comercio Mayorista, 50 por ciento del Comercio Minorista, 92 por ciento del transporte, 80 por ciento de la construcción, 85 por ciento de la Industria y 37 por ciento de la Agricultura pasó a manos del Estado.

[v] La totalidad de la Banca, Comercio Exterior Comercio Mayorista, Comercio Minorista, Transporte, Construcción, Industria y el 70 por ciento de la tierra agrícola, formo parte del Sector Estatal. A principio de los años noventa, el Estado llegó a poseer el 82 por ciento de la tierra del país.

[vi] Marcelo L.: Ob. Cit., p. 34.

[vii] Federico Engels: “Contribución al problema de la vivienda”, en Obras escogidas Marx y Engels, Editorial Progreso, Moscú, 1973, tono II, p. 391.

[viii] Derecho del productor a decidir.

[ix] El derecho del productor de poder decidir qué debe producir, a quién vender lo producido, a qué precio, y acudir a un mercado de insumos para comprar los medios necesarios y en el momento oportuno, con el objetivo de lograr el cierre exitoso del ciclo productivo.

[x] Se corresponde con las ideas y planteamientos de José Martí, Apóstol y Héroe Nacional de Cuba.

[xi] José Martí: Obras completas, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1975, tomo 12, p. 377.

[xii] José Martí: “Con todos y para el Bien de todos”, discurso Liceo cubano en Tampa, 26 noviembre 1891.

[xiii] Almanza R.: “En torno al pensamiento económico de José Martí”, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, p. 274.

[xiv] Spencer Hebert, filosofo inglés autor del libro de cuatro ensayos El hombre contra el Estado. El segundo de ellos, “La futura esclavitud”, fue analizado por Martí en 1884, en su artículo periodístico “La América”, New York, abril de 1884.

[xv] José Martí: Obras completas, Tomo XV, p. 391.

[xvi] Ídem

[xvii] Ídem

[xviii] Ídem

[xix] Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido Comunista de Cuba, p. 9, abril 18, 2011.

Anexo 1

Cambios sugeridos por la investigación

Lineamientos Política Económico-Social

Consolidación de un mercado de insumos y medios de producción

A- Encauza hacia mercado insumo y medios a través de:

Política Agroindustrial

-Punto: 9; Modelo Gestión Económica: 178 y 182.

Política para el Turismo

-Punto 263

B- Diversificar las formas de comercialización

B-Modelo de Gestión Económica: (29 -cooperativa 2º-, 181-aboga por un papel más activo de los mecanismos de oferta-demanda en productos no centralizados-,183, se encaminan a la diversificación),

Restricciones a la diversificación

-Punto 27 introduce limitaciones (“los excedentes no podrán ser comercializados en el mercado libre por intermediarios”), y registra cierta incompatibilidad con el punto 181.

C- Que el productor pueda decidir

C- Conduce a la búsqueda de autonomía: Modelo de Gestión, Política Inversionista, Económica y Agroindustrial.

-Puntos (6, 13,14,16,19,29,35,121,178,179) conducen a la búsqueda de la autonomía;

Restricciones al Productor que atentan contra la autonomía:

-Eliminado punto 23 (Proyecto) y con ello la aprobación flexible de los precios por las empresas;

-Modificación punto 27 (condiciona comercialización libre al cumplimiento de los compromisos de ventas al Estado y venta libre sin intermediarios).

-Punto 68 se sustituye el carácter centralizado de la determinación de las políticas; por la determinación de los precios centralizados de productos y servicios, que el interés económico y social lo determine. Surgen dos Interrogantes: ¿cuántos serían? ¿magnitud de afectación de la autonomía?

-Punto 74 (elimina respecto al Proyecto):”propiciar descentralización de la decisiones al sector empresarial”.

-Punto 180 se eliminó “Independizar las distintas formas de cooperativas de la intermediación de la empresa Estatal”

– En la Política de Precios, en los 6 puntos que la integran no aparece referencia a los mecanismos de flexibilización de precios

-Punto 189 sustituye 177(Proyecto), respecto a los beneficiados decreto ley 259, eliminando “…la formación del precio de la mayoría de los productos responderá a la oferta-demanda…”

Anexo 2

Cambios Sugeridos por la investigación

Lineamiento Política Económico-Social

D- Aquellos productores que se inicien en el proceso productivo cuenten con el financiamiento y la asistencia técnica

D- Respecto al crédito (se amplía con relación al Proyecto)

Política Macroeconómica puntos: 50,51,53

-Política agroindustrial punto: 203

-Política Fiscal punto: 58

-Asistencia técnica (se considera insuficiente ante las potencialidades existentes en el sistema nacional de ciencias técnica: Estaciones Experimentales, Institutos de Investigaciones, Tecnológicos y Universidades)

-Política Agroindustrial (188)

-Política ciencia, tecnología e innovación(136)

E- Libre contratación de la Fuerza de trabajo

E-Facilidades para la libre contratación fuerza de trabajo:

Modelo de Gestión Económica:

-Puntos:16, 23, 28

Política de Empleo y salarios:

-Punto: 168, 169

La resoluciones 32/2010 y 33/2010 Ministerio del Trabajo “contratación libre de la fuerza de la fuerza de trabajo asalariado por parte de CPA, CCS y Privado

Medidas recién enunciadas:

Reestructuración del empleo

Trabajadores disponibles

Espacio trabajadores privados cuenta Propia

Diversas formas de propiedad

Entrega de tierras

Autonomía empresarial

 

 

 

 

Un comentario

  1. Luis Marcelo

    Cuando el conocido especialista Armando Nova nos aborda el inagotable tema de la propiedad económica, en realidad se está refiriendo a los “derechos de propiedad”. Estos “Derechos de propiedad” no son más que las decisiones estratégicas y operativas vinculadas a la gestión de las empresas. En el caso de las mayoritarias empresas estatales, se ha planteado por el VI Congreso del PCC acabar de resolver la cuestión de la separación de las funciones estatales de las empresariales, lo cual se arrastra desde el V Congreso en 1997. Que el sistema empresarial estatal pueda tomar internamente las decisiones sobre su gestión es, a mi juicio, el principal problema de la economía cubana y del socialismo. La competitividad está estrechamente ligada a la descentralización, por ello esta última merece la máxima atención.
    Saludo la iniciativa del Dr. Nova de traer este tema una vez más a colación.

    Luis Marcelo
    Autor del libro “Repensando la economía socialista: el quinto tipo de propiedad”,
    Edit. Ciencias Sociales, de Cuba, 2010.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.