Medidas recientes y agricultura cubana (I)

El sector agropecuario en el marco de la aplicación de los Lineamientos de la Política Económica y Social.

Archivo IPS Cuba

La entrega de tierras ociosas ha sido la medida reciente más importante vinculada al sector agropecuario en Cuba.

El Sector Agropecuario desempeña un importante papel para la Economía Cubana, por su participación directa e indirecta en la conformación del Producto Interno Bruto (PIB) y en sentido general por el efecto multiplicador que encierra para la economía cubana.

Por varias razones, el mismo resulta decisivo y estratégico para la economía cubana, por su papel, incidencia y el efecto multiplicador que encierra para la economía, el cual se manifiesta, por medio del encadenamiento o derrame (spillover), hacia atrás, hacia delante y hacia los lados, con relación a otros sectores de la economía nacional.

En la medida que este Sector no proporcione los resultados esperados, dicho encadenamiento puede motivar importantes erogaciones (efecto multiplicador no favorable o negativo), que la economía debe asumir, para poder suplir las deficiencias del mismo.

Esto es lo que en cierta medida se viene manifestando en los años más recientes en el contexto de la economía cubana y como salida motiva un incremento cada vez mayor de las importaciones de alimentos.

Lo anterior ha conllevado a una economía más vulnerable desde el punto de vista alimentario, en resumen una mayor dependencia alimentaria.

La situación resulta paradójica ante las fortalezas que encierra el sector Agropecuario al disponer más de un millón ochocientas mil ha. de tierras agrícolas cultivables ociosas, con un número importante de Instituciones de Investigación con resultados científicos concretos, una infraestructura aunque algo deteriorada por el fuerte proceso de descapitalización al que ha estado sometido durante más de diez años, pero que aún existe y encierra potencialidad productiva y lo más importante la existencia de un capital humano con elevada calificación.

Desde el año 2007 hasta el presente se han implementado una serie de medidas tales encaminadas a la búsquela de soluciones y lograr la reactivación de este importante sector que conduzcan a la sustitución de importaciones de alimentos y a la generación de excedentes para incrementar la exportaciones de bienes.

Entre estas medidas se pueden enumerar: incremento del precio de la leche, la carne bovina y productos agrícolas; proceso descentralizador de funciones identificando el Municipio, como el espacio clave para el desempeño y toma de decisiones, dentro de la actividad agrícola territorial y la simplificación de estructuras y funciones ministeriales, de aquellas actividades generadoras de la producción primaria y procesamiento de alimentos[i].

Sin embargo la medida más importante ha sido la entrega de tierras agrícolas ociosas[ii] (sin cultivar) bajo condiciones de usufructo a personas naturales. Estas entregas se realizan bajo las condiciones de contrato de arrendamiento, por un periodo de 10 años renovables.

No obstante los resultados obtenidos desde el 2007 hasta el presente no han sido los esperados. El cierre del 2010 muestra que el Sector Agropecuario registra un decrecimiento del 2.8 %. Decrece la producción agrícola y ganadera en 12 renglones fundamentales tales como: arroz, producción de carne de cerdo, huevo, hortalizas, frijoles, tubérculos (papa, malanga), cítricos, entre otros.

Gráfica no. 1. Producciones Agrícolas 2002=1

 

Fuente: Elaborado por el autor a partir del Anuario Estadístico de Cuba 2002-2009 y Sector Agropecuario. Indicadores seleccionados 2010 One.

En la agricultura cañera la producción de azúcar en la zafra 2009-2010, también disminuyó, registrando niveles extremadamente bajos.

La compleja situación económica interna (ante un escenario de crisis económica mundial), por la que transita la economía cubana y en particular la cada vez más insuficiente producción nacional de alimentos por parte del Sector Agropecuario, no obstante disponer de un numero importantes de áreas agrícolas cultivables no utilizadas (ociosas), de resultados científicos obtenidos a través de las diversas instituciones científico-técnicas que posee, de disponer de una base material, aunque descapitalizada en gran medida, por los años de crisis económica por los que ha transitado y transita, pero que existe y puede ser mejorada y utilizada, así como disponer de un importante capital humano; permite considerar que la agricultura encierra una importante potencialidad productiva y que debe ser utilizada.

Gráfica no. 2. Existencia de Ganado Vacuno, Producción de Carne y Leche 1989-2010

 

Fuente: Elaborado por el autor a partir del Anuario Estadístico de Cuba 2002-2009 y Sector Agropecuario. Indicadores seleccionados, 2010, One.

Los reiterados análisis sobre la tendencia de la disminución[iii] de la producción nacional agrícola y ganadera, no obstante las potencialidades señaladas, ha derivado en una mayor dependencia alimentaria, incremento en la importación de alimentos, además mayor vulnerabilidad económica y requiere de un análisis profundo respecto a la búsqueda de las causas. Ante esta reiterada situación resulta evidente que las fuerzas productivas del Sector agropecuario aún se encuentran detenidas y se requiere eliminar los obstáculos que frenan del desarrollo de las mismas, es decir transformar las relaciones de producción.

Se considera que existen al menos tres aspectos importantes no resueltos, que han contribuido de forma significativa, a que no se hayan podido alcanzado los resultados esperados, a partir de las medidas implementadas en sector agropecuario hasta el presente. Estos aspectos son: el tema relacionado con la realización de la propiedad[iv] , el no reconocimiento de la existencia real y objetiva del papel del mercado y la ausencia del enfoque sistémico a lo largo del ciclo producción-distribución-cambio-consumo, que necesariamente conlleva a la interrelación con la macro y microeconomía.

En busca de la solución a los tres aspectos señalados se ha sugerido en varias ocasiones implementar:

-Consolidación de un mercado de insumos y bienes de producción, donde el productor pueda acudir (de acuerdo a la capacidad de compra generada por sus resultados productivos), a comprar lo que requiera, en el momento oportuno y a precios que se correspondan con los precios recibidos por la producción terminada.

-Que el productor pueda decidir de acuerdo al comportamiento del mercado y los requerimientos sociales, lo que va producir, a quién y dónde vender.

-Diversificar las formas de comercialización como alternativa ante formas monopólicas y/o oligopólicas:

1- Creando y organizando cooperativas comercializadoras de segundo[v]. Su campo de acción hasta los mercados concentradores, ventas directas a los centros turísticos, restaurante, industria procesadora, entrega a la exportación y/o hasta el mercado minorista.

2- La comercialización individual, de acuerdo a la logística y las formas organizativas que se establezcan.

3- Ampliar los puntos de ventas minoristas.

4- Diversidad de participantes: Cooperativas comercializadoras, individuales y Empresa Estatal de Acopio.

-Que pueda contratar libremente la fuerza laboral que necesite y que,

-Aquellos productores que se inician en este proceso cuenten con el financiamiento necesario y la asistencia técnica periódica.

Todas estas medidas permitirían la realización de la propiedad donde el individuo se sienta dueño de sus decisiones y resultados, así como la utilización del mercado como herramienta, para lograr una mejor distribución y búsqueda de la eficiencia, velando por el comportamiento adecuado del mismo. Todo lo anterior favorecerá el cierre exitoso del ciclo productivo, bajo un enfoque sistémico.

Hacia un nuevo escenario

El Sector Agropecuario está integrado por cinco tipo de entidades productivas: las UBPC, CPA, CCS, privados y estatal, estas formas a la vez obedecen o se corresponden con las diferentes formas de propiedad.

Es destacable que las formas que registran una mayor eficiencia son las CCS y el privado, en la actualidad estas dos formas producen el 57 % de la producción total de alimentos del país, con tan sólo 24.4 % de la tierra cultivable, registran tan sólo el 3.7 y 1.7 % respectivamente de la tierra reportada como ociosa.

Producen el 56 % de leche (el estado produce el 15 %), dispone de más del 55 % de la vacas en ordeño y de más del 50 % del ganado vacuno existente y poseen el 59 % del ganado porcino. No se dispone de estadísticas oficiales publicadas sobre los resultados económicos de las CCS y privado, pero es de suponer por sus resultados productivos sean los más eficientes.

La actual entrega de tierras ociosas[vi] a la vez conduce a un nuevo modelo agrícola que consolida el predominio de los productores no estatales, particularmente las CCS y el productor privado, pasando de un 18,5 al 35,8 % de tenencia de la tierra (ver cuadro 1).

Si estos suelen ser los mejores productores (de acuerdo a los resultados) y de llevarse a vías de hecho las medidas señaladas anteriormente, bajo un enfoque sistémico, a lo largo del ciclo producción-distribución-cambio-consumo, y su interrelación con la macro y microeconomía, es de esperar incrementos importantes en la producción de alimentos.

Cuadro 1. Formas de tenencia de la tierra (%)

 

*Estimado.

**Comprende a los beneficiados por la ley 259.

Fuente: Elaborado por el autor a partir del Anuario Estadístico de Cuba ONE 2009.

En realidad se manifiesta una tendencia hacia el predominio de la pequeña y mediana empresa, tanto en la tenencia, como en la propiedad de la tierra, pero un movimiento en forma de espiral, que encierra cambios cualitativos. Lo cual no significa retornar exactamente a la situación registrada a finales del siglo XIX[vii], sino a una modalidad que tiene sus raíces precisamente en las formas predominantes en ese momento, pero fortalecida por las formas colectivas de producción, el conocimiento de los productores trasladado a través de los años de generación en generación y enriquecido por el desarrollo científico-técnico.

Mientras más distribuida se encuentre la riqueza menores serán las desigualdades y se encauzaría hacia un modelo agrícola y económico-social más justo.



Notas:

[i] Nova A. “La agricultura cubana medidas implementadas: para lograr incrementos en la producción de alimentos. Análisis y valoración,” Seminario Científico del Centro de Estudio de la Economía Cubana (CEEC) Universidad de La Habana, CD junio 2010.

[ii] Tierras aptas para el cultivo agrícola sin cultivar en un inicio 1868210,84 ha

[iii] Nova A. “La agricultura cubana medidas implementadas: para lograr incrementos en la producción de alimentos. Análisis y valoración,” Seminario Científico del Centro de Estudio de la Economía Cubana (CEEC) Universidad de La Habana, CD junio 2010.

[iv] El derecho del productor de poder decidir, qué debe producir, a quién vender lo producido, a qué precio, el acudir a un mercado de insumo, para comprar los medios necesarios y en el momento oportuno, con el objetivo de lograr el cierre exitoso del ciclo productivo.

[v] Varias cooperativas productoras se ponen de acuerdo para crear una cooperativa de segundo grado que comercialice la producción de dichas cooperativas productoras. Los valores logrados en el proceso de circulación se reviertan fundamentalmente, en incentivar a los productores.

[vi] En un inicio, 1868210, 84 ha.

[vii] La situación agraria cubana en 1899 registraba el predominio de la pequeña y mediana propiedad con relación a las haciendas de mayor tamaño.

 

*Tomado del Taller Anual “Desarrollo Económico en Cuba, visiones y retos”. Junio 24-25, 2011. Centro de Estudios de la Economía Cubana (Ceec).

* El contenido de este trabajo es responsabilidad de su autor y no refleja, necesariamente, la opinión de IPS.

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