Por qué es necesario un plan de acción para mejorar la situación de los negros y mestizos en Cuba

La igualdad social es más compleja de alcanzar en Cuba.

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Es necesario concebir una política social que ayude de manera especial a los negros y mestizos.

La llamada “Acción Afirmativa”, surgió con particular fuerza en los Estados Unidos, en el contexto o más bien, con posterioridad a la lucha por los derechos civiles, en los años sesenta.[1] Pero la acción afirmativa debe ser reconceptualizada.

Es decir, no se debe entender ni aplicar, como la elevación del color o la raza a categoría de privilegio, para otorgar ventajas por el hecho de no ser blanco. Ello, dentro de la propia experiencia norteamericana expresada por muchos, con toda razón, tiende a comportarse como una especie de “racismo a la inversa”.[2]

Muchos blancos en Estados Unidos, se quejan de que ellos no tienen el privilegio que la “raza” otorga a otros. Entonces surgen varias contradicciones.

1- Los blancos, que siempre habían ostentado el poder y la hegemonía social, sienten que la van perdiendo por no pertenecer a los grupos raciales preteridos.

2- Se incrementa el odio racial, bajo la forma de los llamados “grupos extremistas”, como resultado de que aquellos que siempre fueron privilegiados por el color, ahora sienten que esos privilegios son otorgados a los que nunca los tuvieron.

3- La clase media negra en los Estados Unidos, en alta proporción, se opone a la acción afirmativa, a partir de que consideran que ella los rebaja ante los blancos, a pesar de que muchos, por sus esfuerzos, han logrado equiparárseles. Lo sienten como un lastre moral, cómo algo que conlleva el considerarlos inferiores ante aquellos que históricamente los explotaron.

Esta última posición, implica también cierto grado de acomodamiento, de los que olvidan a una masa importante de negros, la mayoría de esa población, que aún vive por debajo de la línea de pobreza en los Estados Unidos.

¿Pero en la sociedad cubana actual, es necesario poner en práctica algo similar a lo que se ha intentado resolver con la acción afirmativa?

En el caso de Cuba, en la que la esclavitud duró tanto (oficialmente hasta 1886) y en la que durante la lucha por la independencia no triunfaron aquellos sectores que querían una república “con todos y para el bien de todos”, a lo cual le acompañó la Intervención de Estados Unidos, la pobreza también fue masivamente blanca, pero la riqueza nunca fue negra y así se mantuvo durante toda la república. A pesar de que dentro de esta última, algo se avanzó en comparación con la etapa colonial esclavista.

Dentro de la masa de pobres, los negros y mestizos compartían la pobreza con los blancos, pero dentro de un contexto y mecánica social en el que los propios blancos pobres, ejercían la discriminación racial y el racismo contra los que, en última instancia, desde el punto de vista económico y cultural, eran sus compañeros de infortunio. Es decir, el blanco, aunque pobre, tendía a sentirse superior al negro y lo discriminaba, así se comportaba. Lo cual obedecía, a que a pesar de ser pobre, se desenvolvía dentro de una dinámica social, que le permitía salir con menos dificultad de la pobreza, que al negro y el mestizo.

Los negros y mestizos en Cuba, por su color, situación social y desventajas heredadas, de todo tipo, que tenían su trasfondo más lejano en la esclavitud, eran discriminados por ser pobres y por ser negros o mestizos, lo que los convertía en víctimas de una doble discriminación.

En Cuba, cierta “Acción afirmativa”, sin así denominarla, se ha dirigido a todos los pobres, con independencia del color de la piel. Por medio de una política social extraordinariamente humanista. Pero resulta imposible olvidar, que los negros son los más pobres, los que viven en las peores condiciones, los que menos probabilidades tienen de aprovechar las ventajas de la política social humanitaria de la revolución, los discriminados por el color.

Son además, los que menos remesas reciben, dado la limitada presencia de negros y mestizos en la emigración y a los que les resulta más difícil conseguir un empleo bien remunerado, en aquellos sectores de la economía más atractivos y de mejores ingresos, ligados a la economía del dólar. Es que aunque resultasen igualmente pobres, la pobreza no es la misma para negros, blancos y mestizos.

Cualquier blanco pobre puede ser discriminado, pero en general, nunca lo será también por el color, lo cual aun es una realidad para los negros y mestizos en Cuba. Aunque también existan los llamados “blancos de orilla”, que son discriminados dentro de su propio grupo racial. El racismo y la discriminación no solo se ejercen contra los negros, aunque sí preferiblemente contra ellos, sino que  existe dentro de los propios negros y mestizos y entre los blancos, lo que convierte el asunto en una disfuncionalidad social generalizada.

Lamentablemente, son muchas las razones históricas y contemporáneas, por las cuales, negros y blancos y mestizos, no son aun iguales dentro de nuestra realidad social. Son muchos los lastres aún insuperados y las imperfecciones de nuestra sociedad actual, como para poder afirmar que hemos llegado a la igualdad, con independencia del color de la piel. Sin dudas, en Cuba existe la igualdad de derechos, pero la igualdad social es algo aún mucho más complejo de alcanzar.

Aunque se han ejercido y debemos  continuar haciéndolo, acciones encaminadas a ayudar a todos los pobres para superar su situación, aunque  en el caso de los negros y mestizos, deben desarrollarse acciones dirigidas específicamente a eliminar las desventajas adicionales, derivadas del color de la piel. Lo cual no es solo una cuestión económica sino también cultural.

Porque los blancos se hicieron pobres dentro del proceso general de la explotación colonial primero y capitalista después, lo que afectó a todos, a veces con independencia del color de la piel; pero los negros, que vinieron como esclavos, eran todos pobres al cesar la esclavitud y así permanecieron. Así se mantuvieron durante la república y aun no han podido, en su inmensa mayoría, salir de esa situación. En ello, el racismo y no solo la explotación colonial o capitalista, han tenido una gran responsabilidad.

La república, no engendró el racismo, pero lo aprovechó muy bien, para explotar al negro e inculcar las divisiones dentro de la clase obrera, basadas en el color de la piel.

No se trata de que en Cuba elevemos el color de la piel a parámetro de privilegio, pues hay también una población blanca que necesita mejorar su situación, pero no hay dudas de que la población negra y mestiza necesita, con particular fuerza, de acciones adicionales encaminadas a eliminar las desventajas derivadas del color de la piel, que se han acumulado durante años.[3]

Se trata entonces, de que hay personas en Cuba, que por ser negros o mestizos, les costaría más trabajo y les llevaría más tiempo equilibrar las diferencias con el resto de la población. La prueba más fehaciente de ello la tuvimos durante la crisis económica de finales de los ochenta y principios de los noventa. Fueron negros y mestizos entonces, los que más se afectaron por esa crisis, debido a que estaban más lejos de haber logrado un nivel de vida consolidado.[4]

Entonces, la única forma de ir mejorando la situación antes apuntada, es tomarla en consideración, aplicando una política social, que partiendo de esas diferencias, que engendran desigualdades, ayude de manera especial a los que más atrás están y esos en su mayoría son negros y mestizos.

No le llamemos a esa política “Acción Afirmativa” para evitar confusiones y comparaciones no válidas en el caso de Cuba, pero debe ser sin dudas, una política dirigida a equilibrar las diferencias existentes en nuestra sociedad, que están asociadas al color de la piel. Debe ser una política dirigida a situar a los negros y mestizos dentro de contexto social que nunca fue logrado en Cuba.

Como digo en mi artículo “Acción afirmativa: un asunto para el debate”, no comparto, ni creo que la acción afirmativa, tal y como esta se ha conceptualizado y aplicado en los Estados Unidos, sea lo que se aviene a nuestras necesidades, pero hace falta acciones específicas, que sin elevar el color a la categoría de privilegio, reconozca que el color de la piel es todavía una desventaja, una variable de diferenciación social y la tome en consideración, para equilibrar la situación de una parte importante de nuestra población.

Es ese el único modo de equilibrar a los que tuvieron puntos de partida tan diferentes; a los que llegaron prisioneros como esclavos en los barcos negreros con los que vinieron por voluntad propia, buscando la fortuna, que no pocas veces lograron.

Esas diferencias sociales, económicas y culturales, existen todavía en nuestra sociedad y el único modo de borrarlas es tomarlas en consideración, partiendo de la aceptación de la existencia de desigualdades relacionadas con el color de la piel, desplegando acciones encaminadas específicamente a eliminarlas. A tales acciones pudiéramos denominarlas “Políticas en busca de la equidad y la justicia social para todos”.

Notas:

[1] Este articulo debe ser leído en combinación con mi otro trabajo “Acción Afirmativa: una invitación al debate”, En el blog de Esteban Morales.

[2] Para ver esa re conceptualización, consultar el artículo mencionado más arriba. Aunque en realidad, la llamada Acción Afirmativa, junto a las medidas del denominado Black Capitalism, resultó un modo de pacificar la Lucha por los Derechos Civiles y descabezar al movimiento negro, que no ha sido más nunca lo que fue en los años sesenta.

[3] Siempre hemos criticado, que lamentablemente, nuestras estadísticas no reflejan esta situación con suficiente claridad, impidiendo hacer análisis más objetivos sobre el particular. La tendencia a no reflejar estadísticamente las diferencias raciales es algo que afecta seriamente la especificidad de la política social.

[4] La crisis económica de la segunda mitad de los años ochenta y principios de los noventa, sirvió como un parte aguas para esclarecernos de que el racismo y la discriminación racial no se habían resuelto, ni su solución avanzaba a la velocidad que habíamos supuesto.

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