Artistas abren puertas de sus talleres al público

La Bienal de La Habana propone una plataforma de promoción e intercambio para talentos emergentes de las artes plásticas.

Jorge Luis Baños - IPS Cuba

Durante el mayor evento de las artes plásticas en Cuba, que comenzó a mediados de mayo pasado, han abierto sus puertas para recibir al público otras casas-talleres

La Habana, 5 jun (IPS) La oncena Bienal de La Habana  genera por primera vez dentro del evento un proyecto curatorial dedicado a la promoción de creadores jóvenes en los talleres donde cotidianamente realizan su trabajo artístico.

Havana Open-House, una iniciativa de la galería Servando Cabrera gestionada por las curadoras Lida Sigas y Liatna Hernández, reúne a 44 artistas que a pesar de haber alcanzado solidez en sus propuestas, no cuentan hasta ahora con espacios privilegiados en los circuitos artísticos convencionales.

De filiaciones estéticas y caminos de exploración temática distintos, los creadores convocados se cuentan entre los jóvenes que han podido desarrollar sus carreras y exponer en más de una ocasión dentro y fuera de la isla, pero que no han logrado  estabilidad en sus contactos con los galeristas, coleccionistas y marchantes de arte.

Al reconocer esta carencia, las curadoras idearon una estrategia que permitiera a los artistas divulgar y comercializar su trabajo a través de la galería, al tiempo que las exposiciones podrían organizarse de manera más flexible en los talleres particulares.

De tal modo, el mapa de Havana Open-House quedó configurado con 13 enclaves distribuidos por el área más céntrica de la capital, para que el público pueda desplazarse de uno a otro en corto tiempo, como si estuviera visitando una gran exposición colectiva.

Las conexiones entre artistas y la colaboración son otras de las líneas que privilegian los responsables del proyecto, al exigir como uno de los requisitos de participación que dos o más creadores exhiban sus trabajos dentro del mismo taller.

No obstante, la convocatoria no insiste en que la figura del curador esté presente en la selección de los autores que exponen en cada uno de los sitios incluidos en la ruta de Havana Open-House. Han sido los propios artistas los que han decidido unirse según sus afinidades o experiencia de trabajo anterior.

Es por ello que en algunos de los casos conviven en un mismo lugar propuestas distantes en cuanto a contenido y forma, pero también ocurre que a partir de este proyecto los propios autores han encontrado puntos de contacto entre sus propuestas, y los muestran de manera intencional en las exposiciones conjuntas.

Las curadoras declaran  que no existen pautas para la creación en esta iniciativa: “Proponemos una estructura divulgadora para la producción de artistas emergentes, partiendo de su génesis expansiva e inclusiva, un espacio unificado donde los artistas pueden desplegar su producción en una plataforma coherente y libre a la vez”.

Entre las firmas que se encuentran en el proyecto aparece la de Roger Toledo, cuya carrera despunta en el panorama del arte contemporáneo en Cuba por el uso del color como elemento esencial de su discurso inscrito en los códigos del abstraccionismo.

Asimismo, expone como parte de Havana Open-House Orestes Hernández, cuyas piezas más conocidas echan mano a la ironía para referirse al arte y la influencia del mercado en la pérdida de la espiritualidad y del compromiso con acto creador.

En las visitas a los talleres se puede encontrar también la obra de Alina Águila, caracterizada por la creación de universos imaginarios en escenarios aparentemente reales, y la de Niels Reyes, donde son frecuentes las conexiones intertextuales con la pintura rusa y alemana contemporáneas para armar piezas marcadas por los contrastes y el dinamismo compositivo.

Destacan también en la nómina del proyecto los artistas Duniesky Martín , Maykel Linares, Gretel Rassúa, Mauricio Abad, José Eduardo Yaque, Adislén Reyes y Rewell Altunaga.

El open-studio, una fórmula empleada a nivel internacional para la promoción de ventas en el mundo del arte, encuentra singularidad en el contexto cubano precisamente porque estimula la creación autónoma del artista, sin exigencias o patrones prefijados por el comisario de la exposición o las instituciones culturales.

“Los ambientes íntimos siempre son agradables –señalan las curadoras-. En el estudio abierto se genera un clima de confianza y comodidad”. Havana Open-House constituye  un mecanismo de gran atractivo para todo tipo de público, en tanto hace posible el intercambio con los artistas en el espacio donde se generan las obras.

El proyecto no culminará cuando la 11na Bienal de La Habana quede oficialmente clausurada este 11 de junio, sino que se mantendrá como parte de la estrategia de trabajo de la galería Servando, a través de la distribución de catálogos, acciones de ventas y divulgación.

Durante el mayor evento de las artes plásticas en Cuba, que comenzó a mediados de mayo pasado, han abierto sus puertas para recibir al público otras casas-talleres, entre las cuales destacan por la selección y organización de las piezas, la de Alicia Leal y Juan Moreira en el Vedado, la de Manuel López Oliva y la de Rigoberto Mena en la Habana Vieja y el taller de José A. Fúster en Jaimanitas. (2012)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.