Coleccionistas privados preservan patrimonio musical cubano

Personas amantes de los antiguos discos de vinilo resguardan importantes colecciones en sus hogares.

El interés de coleccionistas por la música cubana ha crecido en las últimas décadas.

Foto: IPS-Cuba

La Habana, 26 jun.- El disc-jockey Isnay Rodríguez, conocido en el movimiento cubano de rap como DJ Jigüe, ofreció su casa para un encuentro entre melómanos y coleccionistas de discos de vinilo, formato de culto para muchas personas en todo el orbe.

La vivienda del productor musical, ubicada en el municipio capitalino Centro Habana, acogió a aficionados a la música, periodistas, artistas, productores y directores de programas radiales y televisivos, en un encuentro efectuado como parte de la segunda edición del encuentro “AM-PM América por su Música”.

“No conocía nada del movimiento de coleccionistas en La Habana, por eso me emocioné cuando me comentaron la idea”, comentó a la Redacción IPS Cuba Rodríguez, cuyo domicilio funciona desde hace dos años como proyecto cultural, estudio de grabaciones y escuela de bailes populares de manera simultánea.

AM-PM crece

“Fue fácil convocar a melómanos y coleccionistas, porque tienen una red que funciona de manera espontánea”, expresó Darsi Fernández, una de las coordinadoras del festival.

“La idea era que se reunieran e intercambiaran como lo hacen de manera habitual, pero con la participación de nuestros invitados, la mayoría periodistas musicales y artistas de nueve países de Latinoamérica, España y Estados Unidos”, apuntó.

La gestora cultural y delegada de la Sociedad General de Autores y Editores de España en Cuba, declaró que AM-PM busca ser fiel a la idea de consagrarse cada año a una profesión de la industria musical.

“En la primera invitamos a managers de artistas y esta vez a periodistas especializados en música, entre quienes se incluyen quienes hacen crítica, curaduría de contenidos para los medios de comunicación, programas de radio y televisión y otras aristas”, sostuvo.

A modo de primicia, Fernández adelantó que para 2017 esperan dedicar el espacio “a la labor de producción musical”.

El espacio, convocado el pasado domingo 19 de junio, estuvo dedicado a escuchar canciones latinoamericanas grabadas por discográficas cubanas antes de los años 80 del pasado siglo. Y de paso visibilizó a este segmento muy activo del coleccionismo cubano.

“Escuchar esa música y que se reproduzca a través de discos de vinilo me hace recordar la infancia, a mi abuela, las reuniones y fiestas familiares donde se oíamos la música en tocadiscos rusos”, evocó DJ Jigüe, coordinador de Guámpara Music, productora independiente especializada en difundir el hip hop del país.

Algo similar le sucede a Rigoberto Ferrer, quien encontró en su familia la inspiración para acercarse al universo de los discos y el coleccionismo.

“Se lo debo a mi abuelo, que tenía devoción por recopilar tangos y rancheras mexicanas”, afirmó el vecino de un reparto periférico en el sur de la capital.

“Pero en mi caso trato de abrirme a todos los ritmos y sobre todo a las sonoridades cubanas para preservar nuestras raíces”, acotó este habanero cuya colección supera los 5.000 discos.

Rafael Valdivia es otro joven con vocación por atesorar parte de la historia musical cubana, a lo que dedica tiempo desde hace siete años.

“Coleccionar va más allá de contabilizar los discos, hay que tener conocimientos, clasificar el material, conocer quiénes interpretan, producen, la empresa discográfica y otros detalles”, subrayó este ingeniero industrial, de 36 años.

Con una colección que excede los 7.000 materiales, Valdivia manifestó que ha investigado mucho sobre música cubana, aunque también tiene en su poder “abundantes obras de artistas latinoamericanos, muchas de ellas sin incluir en catálogo”.

Coleccionar en Cuba, nada fácil

La venta de discos de vinilo a extranjeros ha aumentado en Cuba, aseguran coleccionistas.

La venta de discos de vinilo a extranjeros ha aumentado en Cuba, aseguran coleccionistas.

Para Rafael Valdivia, aún cuando han surgido recientes espacios de intercambio, no existe en el país un movimiento consolidado de coleccionistas.

“Tenemos una peña los primeros lunes de cada mes en la sede de la discográfica estatal Egrem, espacio donde compartirnos música y debatimos con personalidades importantes de la música cubana”, señaló.

Además, mencionó que un día a la semana se reúnen en el Hotel Habana Libre, del Vedado habanero, para compartir sus obras musicales en el programa A Buena Hora, de la emisora estatal Radio Taíno.

No obstante, él no percibe “el mismo entusiasmo existente en otras naciones como Colombia y Puerto Rico, donde se reúnen en grandes encuentros, cuentan con revistas especializadas, realizan ferias y exposiciones”.

Agregó que coleccionar en Cuba se torna muy complejo.

“La conservación es muy difícil, porque necesitas espacio y condiciones idóneas para que mantener los discos en buen estado”, dijo.

Explicó, que también “hay que ser muy detallista y cuidarlos de la humedad, el calor y colocarlos en posiciones donde no se vayan a estropear”.

“Yo vivo en un apartamento pequeño y eso dificulta tenerlo todo en un solo lugar, por eso ahora mismo los discos están repartidos en cuatro casas, entre familiares y amistades”, remarcó.

Por su parte, Rigoberto Ferrer considera que “lo más complicado es adquirirlos en buen estado, porque los hay de los años 40 y 50 y muchas veces estaban casi abandonados”.

Al respecto, Isnay Rodríguez, recordó como “hace un tiempo podías ver los discos de vinilo en los basureros”.

“Por suerte eso ha ido cambiando poco a poco, porque hay un interés por rescatar la tradición de coleccionar y además hay un incentivo comercial”, acotó.tocadiscos

Ferrer asegura que “cada vez son más los discos que salen del país, debido a que los extranjeros se los llevan por cantidades y a precios que para ellos son baratos, aunque algunos están valorados por encima de 200 CUC (moneda fuerte equivalente al dólar)”.

Destacó que la venta de estos discos “es algo positivo si se mira desde el punto de vista de la difusión de la cultura cubana por el mundo, pero la parte negativa es que tal vez en cuatro o cinco años nos quedemos sin material original”.

“Claro, siempre hay quien no quiere deshacerse de ellos, e incluso, ahora es común ver a gente comprando reproductores antiguos para escucharlos en casa”.

El encuentro entre melómanos y coleccionistas se programó como una de las actividades colaterales del encuentro AM-PM “América por su Música” que efectuó su segunda edición en La Habana, entre el 13 y el 19 de junio, con la Fábrica de Arte Cubano y la Casa de las Américas como sedes principales. (2016)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.