Decreto genera inquietudes sobre arte independiente en Cuba

Quienes presten servicios artísticos en lugares o instalaciones públicas, estatales o no, deberán contar a partir de diciembre con el aval del Ministerio de Cultura.

Algunos artistas independientes y voces ciudadanas dentro y fuera de Cuba muestran inconformidad con la medida y alegan que restringe la creatividad del pueblo cubano y, a la vez, criminaliza el arte independiente.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 25 ago.- Opiniones favorables y preocupaciones sobre la actividad de los artistas independientes en Cuba para socializar y comercializar sus obras, aparecen en las redes sociales en internet desde que fue publicado el Decreto No. 349/2018 del Consejo de Ministros.

Publicada el 10 de julio, la medida establece las contravenciones en materia de política cultural y sobre la prestación de servicios artísticos y de las diferentes manifestaciones del arte; y faculta al ministro de Cultura para que dicte las disposiciones complementarias necesarias.

El texto apareció entre múltiples disposiciones contenidas en más de un centenar de páginas de la Gaceta Oficial extraordinaria No.35, y entrará en vigor en diciembre.

Para Jorge Ángel Hernández, con esta iniciativa “se recupera el ejercicio de la legalidad ante la invasión banal, filistea y mercantilista en espacios institucionales, en la actividad de algunos trabajadores por cuenta propia y por aficionados sin obra alguna, que usurpan el espacio público y burlan el difícil trabajo de educación cultural de la ciudadanía”.

Así opinó Hernández en el artículo “Del Decreto 349 y sus contra-invenciones”, publicado en la web de la revista cultural La Jiribilla, donde critica a un grupo de artistas independientes y voces ciudadanas que, a su juicio, intentan presentar “un caos futuro de censura y represión”.

Para Bárbara, una forista de la mencionada publicación, el decreto propicia “que la población y el turismo internacional tengan acceso a opciones de calidad, sin violencia, vulgaridades, lenguaje sexista y mucho menos que agredan a símbolos de la nación”.

A través de la red social Facebook, el abogado Pedro Edgar Rizo señaló que los críticos “no se han detenido a analizar -tal vez por falta de cultura jurídica o por no leer e interpretar en conjunto- que este decreto se promulga sobre la base de las disposiciones para la regulación del trabajo por cuenta propia en el país”.

“O sea, ese primer elemento elimina la base de que el mismo va contra los artistas y sus manifestaciones de creación”, remarcó.

Objeciones

No obstante, algunos artistas independientes y voces ciudadanas dentro y fuera de este país caribeño muestran inconformidad con la medida.

En Facebook, se creó la página Artistas Cubanxs en Contra del Decreto 349 y la etiqueta #Noaldecreto349 para evidenciar tal rechazo.

Otros actores sociales cuestionan que la norma no especifica qué entiende por servicios artístico lo que da un amplio margen de actuación discrecional a los encargados de su ejecución.

El 8 de agosto, fue publicada una carta abierta al presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y a Alpidio Alonso, ministro de Cultura, “en nombre de artistas cubanos e internacionales” donde se solicita “un diálogo entre los profesionales del arte y el gobierno y una reconsideración de esta medida”.

“Las nuevas reglas restringen la creatividad del pueblo cubano y criminalizan el arte independiente, limitando la capacidad de definir quién puede ser artista a una institución del estado. Los artistas cubanos no han sido consultados y no tendrán recursos a árbitros independientes en el caso de una disputa”, afirma la misiva, que está alojada en la plataforma web Avaaz.org.

Advierte además que el sistema de crowdfunding (financiamiento colectivo) “ofrece nuevas fuentes de apoyo a proyectos artísticos por parte de amigos. El estado cubano debe dejar de confundir estas plataformas con el financiamiento directo de una organización o de un gobierno hostil. El hecho de que un artista cubano logre financiar sus creaciones por medios propios no lo convierte en un opositor”.

“Si no nos unimos vamos a terminar teniendo que pedir permiso para colgar obras en las paredes de nuestras casas y estudios (…) habrá que preguntar a las instituciones qué temática podemos tratar en nuestras obras”, sostuvo en otra carta abierta circulada por correo electrónico, Sandra Ceballos.

Ceballos organiza desde 1994 el espacio independiente Aglutinador, una iniciativa pionera del denominado “arte de apartamento” en Cuba.

En los últimos años, creadores y artistas han mostrado preocupación por la suspensión de festivales autónomos como el de Hip Hop de Alamar y el de música electrónica Rotilla, así como la no difusión de audiovisuales en la televisión y la exclusión de filmes de festivales y salas de cine. (2018)

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