Festival Atenas Rock: la música extrema une fuerzas en Cuba

La cita convocó en esta ocasión a un mayor número de agrupaciones del género, provenientes de todo el país.

Las bandas participantes demostraron que la creación musical más alternativa resiste en la isla caribeña.

Foto: Cortesía del Festival

La Habana, 12 jun.- Con la occidental provincia cubana de Matanzas nuevamente por escenario, el festival Atenas Rock acogió del 7 al 10 de junio a una decenas de bandas y un espacio teórico organizado por primera vez en este evento próximo a celebrar su vigésimo aniversario.

Los seguidores de las tendencias sonoras extremasreconocieron esta edición como la más amplia y diversa en la historia del encuentro.

Para los organizadores, fue un aporte a la recomposición de la escena nacional de estos géneros y el inicio de una ruta hacia las dos décadas del espacio en el 2019.

Guerrilla, de Pinar del Río; la artemiseña Switch; Saloma, From the Abbys, Steel Brain y Estafilokoko, llegadas de La Habana; Kaos, de Santa Clara; Sex by Manipulation, de Camagüey; Bloodshed, de Granma, así como las locales Strait Jacket, Alpha Seed y Blood Heresy, demostraron que la creación musical más alternativa resiste en la isla, conformando un arco que va desde el punk y el harcore hasta el metal más pesado.

Como se señaló en el espacio teórico, organizado por primera vez dentro del evento, y al que acudieron músicos, investigadores y realizadores de fanzines digitales, “en la Isla se siguen defendiendo estas tendencias, pese al franco desgaste que ha vivido la escena en los últimos años”.

Durante ese intercambio,que alimentó en el teatro El Mirón Cubano las jornadas del Atenas Rock, se conoció también sobre el estado de los estudios de música popular en el país, todavía escasos, aun cuando tienen una gran significación en el abordaje del contexto cubano.

Muchas problemáticas económicas, sociales y políticas se exponen por los intérpretes en sus discursos, pero también en los modos en que el público interactúa y responde al performance musical,dijeron los panelistas.

Igualmente profundizaron en las causas del debilitamiento de la escena del rock en la actualidad en comparación con décadas anteriores como las del noventa y la primera del siglo XXI.

Atenas Rock continuó consolidándose como espacio fundamental del género en la provincia, y uno de los más significativos en el mapa de los cultores cubanos del rock and roll.

Foto: Cortesía del Festival

Entre las cuestiones mencionadas estuvieron: la poca funcionalidad de la institucional Agencia Cubana del Rock, nacida en el 2007 para congregar bandas del género; el giro hacia concepciones más comerciales en torno a la música, conectado con cambios en el panorama nacional; el mantenimiento de líneas en la política cultural que aún no dan respuesta a las necesidades de cultores y cultoras de estos estilos.

No obstante, también se refirieron a los diferentes esfuerzos para que la escena continúe evolucionando, de lo que es ejemplo el propio festival. Según explicaron sus organizadores, miembros de la oficial Asociación Hermanos Saíz (AHS), el evento surgió en 1999 impulsado por seguidores del género en la provincia.

Aun sin los recursos suficientes, se ha mantenido a largo de casi dos décadas, involucrando en su diseño a conocedores de estas corrientes sonoras.

Esta vez, a las puertas del veinte aniversario, precisábamos una edición especial para intercambiar ideas, por eso la convocatoria abarcó más bandas e incluyó el evento teórico, explicó Yasset Campos, miembro de la AHS en Matanzas, y coordinador de ese momento de debates.

Las jornadas también integraron las artes visuales con la inauguración de la exposición Reactivos II en la galería Pedro Esquerré de la ciudad, y el body art, a partir de un concurso entre tatuadores de diferentes provincias, quienes, en la Casa del Joven Creador, deslizaron sus herramientas sobre los cuerpos de interesados.

En la Playa Buey Vaca se instaló la plaza principal del festival. En las horas en que la marea alcanza niveles más altos se sintieron también las ondas más fuertes de la música. Hasta esa zona llegó un grupo representativo de seguidores del rock, el punk y el metal, imantados por estos sonidos.

El Atenas Rock estuvo permeado por la intensidad que exhala hoy la escena alternativa. Y a pesar de que a veces el ímpetu parecía salirse de órbita, la música volvía a poner la energía en su sitio.  No solo desfilaron alineaciones nacionales. En esta ocasión, movidos por la devoción al heavy metal, también subieron al escenario músicos mexicanos, lo que sorprendió tanto por su inesperada participación como por la agresividad de su estilo.

Con esta edición, el festival continuó consolidándose como espacio fundamental del género en la provincia, y uno de los más significativos en el mapa de los cultores cubanos del rock and roll.

La diversidad conseguida en estas jornadas también subió la varilla de expectativas para el próximo año, volcado a la celebración del 20 aniversario del encuentro. Además, ratificó la importancia de aunar voluntades en pos de la permanencia y desarrollo de estas sonoridades en la isla.  (2018)

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