Inédita aún en Cuba, la última novela de Padura centra debates

Mientras La transparencia del tiempo cosecha éxitos en diversas latitudes, el autor se alista para una nueva narración sobre la emigración cubana.

Los lectores cubanos, ávidos de la obra de Padura, esperan que pronto vea la luz la edición nacional de La transparencia del tiempo.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 17 may.- Análisis sobre la última novela de Leonardo Padura, La transparencia del tiempo, y detalles sobre su próxima obra narrativa, trascendieron en un conversatorio y entrevista en vivo con el afamado escritor, que reside en el barrio periférico habanero de Mantilla.

Asimismo, el público asistente mostró regocijo por el ingreso en abril del también periodista y ensayista, como Miembro de Número de la Academia de la Lengua de Cuba, junto a los escritores Reinaldo Montero y Cira Romero.

Entrar en la prestigiosa institución cubana “es algo que pudo haber sucedido antes”, porque ya Padura (La Habana, 1955) “pertenecía a las academias de la Lengua de Panamá, Puerto Rico y Costa Rica”, recordó el investigador y ensayista Rafael Acosta.

Precisamente Acosta entrevistó al Premio Nacional de Literatura 2012 y Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015 como parte del conversatorio “La transparencia del tiempo en Leonardo Padura”, efectuado el 15 de mayo en el teatro Pedro Arrupe del capitalino Centro Fe y Cultura Loyola, perteneciente a la Compañía de Jesús.

La transparencia… (Tusquets Editores S.A., 2018), agregó el entrevistador, “se está moviendo con mucho éxito y aparece entre los 10 títulos más vendidos en España, Argentina, Colombia y Uruguay”.

Al preguntársele cuándo los lectores insulares podrían disfrutar del volumen, Padura bromeó: “a tono con el lugar donde nos encontramos: cuando Dios quiera”.

Luego explicó que la obra fue entregada a Ediciones Unión, de la no gubernamental Unión de Escritores y Artistas de Cuba, que desde la década de los 90 del siglo XX publica sus novelas.

Los panelistas fueron José A. Michelena (escritor, periodista y editor), Roberto Méndez (poeta, ensayista y narrador),y Rafael Acosta de Arriba (investigador y ensayista), en el Teatro Pedro Arrupe, del centro Loyola.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

“La próxima semana debe haber un Consejo Editorial que decidirá si se publica”, abundó el escritor.

Precisó que Ediciones Unión tiene pendiente la impresión de la tetralogía Las cuatro estaciones que debió estar lista para la Feria Internacional del Libro 2016, “pero no ha sido posible por problemas de carácter técnico y organizativo”.

Asimismo remarcó que cuando una de sus obras sale al mercado con la editorial Tusquets, con la cual trabaja hace casi 30 años, se aguarda alrededor de un año para la edición cubana “por un fenómeno de carácter comercial, pues una parte importante de los libros que se editan en Cuba –con precios más económicos-, salen al exterior”.

Lamentó que se trate de ediciones pequeñas, de unos 3.000 ejemplares, lo cual no satisface la demanda de los lectores en este país caribeño de 11,2 millones de habitantes.

Al respecto, un joven del público explicó que en la oriental provincia de Granma, donde reside, una persona adquirió uno de los libros de Padura y lo alquila, lo cual motivó algunas reflexiones del novelista.

“El tema de la promoción de la literatura en Cuba es un tema que me preocupa profundamente. Creo que hurtarle al lector cubano la posibilidad de conocimiento de un autor, sea yo u otro cualquiera que quiera leer, es una potestad que nadie debería tener”, razonó.

Y agregó: “Que haya ansiedad de libros es alentador y a la vez terrible porque hay gente que quiere leer y no puede. Eso en cualquier país sería un privilegio, tener más lectores que libros, cuando en realidad ocurre lo contrario”.

El tiempo y su transparencia

El escritor, periodista y editor José A. Michelena, uno de los estudiosos de la obra paduriana, compartió el texto Conde y Padura en la guerra del tiempo, donde esbozó peculiaridades de La transparencia… y sus semejanzas con los relatos reunidos en Guerra del tiempo, de Alejo Carpentier (1904-1980).

El escritor cubano Leonardo Padura intercambia con el público asistente al encuentro “La transparencia del tiempo en Leonardo Padura”, organizado por la biblioteca “Dulce María Loynaz” del centro Loyola.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Asimismo indagó en la evolución del detective Mario Conde, suerte de alter ego de Padura, desde su aparición como personaje en Pasado perfecto (1991).

Conde, argumentó Michelena, “sigue interrogando, cuestionando su tiempo a la altura de 2014, mas su creador ha extendido el cronotopo (espacio-tiempo) de sus novelas”.

“Desde La novela de mi vida (2002), el autor integró la historia en subtramas y estas salieron de la isla, o mejor, conectaron a la isla con Rusia, España, Noruega, Turquía, México, Estados Unidos, Cracovia, Holanda, se convirtieron en novelas trasatlánticas”, señaló.

A su juicio, el éxito internacional de la obra de Padura, “esa rara condición de ser aclamada por el público y la academia, se debe a su voluntad y capacidad para establecer relaciones entre procesos históricos, sociales, políticos, culturales y religiosos”.

Por su parte, el poeta, ensayista y narrador Roberto Méndez aseveró en la ponencia Novela vista por los ojos de un lector, que La transparencia… es “un libro nuevo y desafiante”.

Llamó la atención que es la octava novela de Padura donde aparece Mario Conde y que el texto novelesco está formado por 20 capítulos y un epílogo.

Hay 14 capítulos de lo que podría ser un primer plano, dijo, en los que Conde debe investigar la desaparición de una virgen negra y los crímenes que la acompañan. La acción se desarrolla en poco más de un mes, del 4 de septiembre al 9 de octubre de 2014, y se prolonga en un epílogo ubicado en el 17 de diciembre de 2014.

Ese día, los entonces presidentes de Cuba y Estados Unidos, Raúl Castro y Barack Obama, marcaron un hito histórico al anunciar al inicio del proceso para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas en 1961.

Un segundo plano, precisó Méndez, lo componen los otros seis capítulos, cada uno con un relato de un personaje llamado Antoni Barral, en los cuales se desarrolla la historia de la imagen perdida y hallada varias veces, pero en sentido inverso, de 1989, cuando se comienzan a evocar los sucesos, hasta los siglos XIV y XIII.

Próxima novela sobre la diáspora

Durante el conversatorio, Padura reveló detalles de lo que debe ser su próxima novela, un proyecto aún en ciernes y que tiene como título tentativo El clan disperso, el cual se enfocará en la llamada diáspora cubana.

“Será la historia de un grupo de cubanos de nuestra generación y de los hijos de nuestra generación en distintos escenarios. La primera historia se ubicará posiblemente en Hialeah, sur de la Florida, con la hija de una cubana que salió de Cuba en la década de 1990”, adelantó.

Reconoció además que el tema de la emigración “es un universo difícil de decodificar, incluso para quienes viven allí. Tengo que tener mucho cuidado para evitar los lugares comunes (porque) uno de los problemas que ha tenido la representación de la vida de los cubanos fuera de Cuba ha sido el esquema”. (2018)

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