La otra historia del racismo

Ivet González entrevista a la realizadora cubana Gloria Rolando.

Jorge Luis Baños - IPS

Gloria Rolando recibió el premio Walterio Carbonell 2012, del proyecto ciudadano Cofradía de la Negritud, por su contribución a la lucha contra la discriminación racial.

LA HABANA, may (IPS) – Gloria Rolando devela zonas ocultas de la historia de Cuba desde 2010, cuando presentó la primera parte de su serie documental “1912: Voces para un silencio”, sobre la casi desconocida vida del único partido por la igualdad racial que fue legalizado en esta isla.

La documentalista reivindica la impronta del Partido Independiente de Color que actuó de 1908 a 1912[i], un tema recurrente en los debates del activismo por la no discriminación racial en el país. El segundo capítulo de la saga[ii], producida de manera independiente, se estrena en espacios comunitarios e institucionales y llega este mes a los cines habaneros.

A un siglo de la masacre de los principales líderes de la organización política y cuando comienza el Decenio de los Afrodescendientes, declarado por la Organización de las Naciones Unidas, la también directora del autónomo Grupo de Videastas Imágenes del Caribe dialogó con IPS sobre la necesidad de enseñar otra historia y la importancia de la familia para lograr la igualdad racial.

IPS: ¿Cuál ha sido el principal aporte de “1912: Voces para un silencio”?

GLORIA ROLANDO: Esta serie está dirigida a todos los cubanos, porque aborda un capítulo complejo de nuestra historia, donde estuvieron implicados blancos y negros. La cinta ayuda a entender un período convulso, que se estudia en la escuela de manera muy esquemática.

En una presentación para los embajadores en Cuba de los países de la Caricom (Comunidad del Caribe), ellos se quedaron fascinados. Venían aquí y no conocían este capítulo fundamental de la historia cubana, que también lo es del devenir del Caribe.

Ese momento fue de represión generalizada. Simplemente por ser negro o mestizo, caía un perjuicio sobre la persona. Por esa razón, se silenciaron los hechos de 1912: la gente sabía que la podían reprimir por contar la verdad. Así llegó una versión distorsionada al presente y muchos historiadores no narran los acontecimientos como sucedieron en realidad.

IPS: ¿Qué impacto ha provocado en el público de Cuba?

GR: La primera reacción es de desconocimiento: ese ha sido el gancho para seguir mirando el material. Cuando se puso el primer capítulo, las personas se quedaron enganchadas. Pude identificar ese efecto en los espacios donde se visionó, como en los cines de estreno de La Habana.

En general, nadie sabe sobre la historia del Partido Independiente de Color ni de la masacre de muchos de sus integrantes. En base a eso, estoy trabajando. Aspiramos (el equipo de realización) a que la gente conozca los hechos y evalúe después esa parte de la historia nacional y sus consecuencias para el presente.”

IPS: ¿En qué momento del debate público por la no discriminación racial en Cuba llega su serie?

El libro “La Conspiración de los iguales. La protesta de los independientes de Color en 1912” (La Habana, 2010) sumó otra mirada sobre la impronta del Partido Independiente de Color. El volumen del historiador Rolando Rodríguez generó polémicas entre intelectuales de Cuba por la no discriminación racial.

GR: Esta problemática está rodeada hoy por mucho movimiento: salen diversas publicaciones y se está viendo un debate. Ojalá que esa polémica salga del mundo académico hacia otros espacios. Al menos sucede así en la capital, el ámbito que conozco mejor.

Si en los años 90 el tema se convirtió en un bumerán, ahora estamos empezando a lidiar con el problema de manera teórica y científica para que se pueda entender que no es un asunto emocional.

Resulta imprescindible que toda esa información pase a la educación pública. Mi objetivo no es solo hacer el documental y proyectarlo, sino que todo el rescate del Partido Independiente de Color pase a la enseñanza.

Mi mayor aspiración, una vez que termine el tercer capítulo y pueda presentar la propuesta del proyecto completo, es lograr que se ponga en el programa “Pasaje a lo desconocido” (espacio dominical de la televisión cubana que presenta documentales), que cuenta con una fuerte teleaudiencia.

Así es posible que pueda dejar de ser un tema desconocido por la población cubana y motivar polémicas. También aspiro a visionarlo en espacios comunitarios, y se está distribuyendo mano a mano para que la gente lo utilice, conozca y divulgue.

IPS: ¿Existen en la sociedad cubana actual las condiciones para reconocer la persistencia del racismo en el país? ¿Por qué?

GR: La sociedad cubana es múltiple y muy compleja. La vida en La Habana se desarrolla de una manera totalmente diferente a Holguín (a 689 kilómetros de la capital), por ejemplo. En algunas provincias donde trabajamos para realizar la serie, algunas personas nos comentaban que no tenían esos problemas.

De hecho, Cuba es otra en el centro y oriente. Tiene la presencia haitiana que vino con toda la avalancha migratoria de comienzos del siglo XX. En Guantánamo, donde una gran parte de su población es negra, a lo mejor no se siente la necesidad de este debate con la misma intensidad que en la capital o en el occidente de la isla en general.

Aunque la discriminación racial también tiene que ver con la situación económica, de la vivienda, el barrio, la alimentación y la estructura para organizar las actividades, entre otros, que viven algunos grupos poblacionales.

Intentar eliminarla requiere acciones muy complejas. No basta con tener educación y servicios de salud gratis para todas las personas. La atención a la familia y el rescate de sus valores cumple un rol fundamental”.

IPS: ¿Cuáles propuestas identifica para contribuir a una mayor equidad racial en el país?

GR: En la televisión tiene que existir un programa dedicado a la familia cubana. Hace falta mostrar la diversidad de nuestra familia, aquella que vive en Baracoa (en el oriente cubano) o en Miramar (barrio residencial habanero), para analizar los espacios reales donde se desenvuelven.

Invitar, por ejemplo, a un sociólogo que haya investigado el barrio habanero de Pogolotti, historiadores y otros especialistas que lleven los problemas verdaderos de la población.

Podría enfatizarse en un plan de acciones para lograr que muchas niñas y niños negros lleguen a la universidad. Tienen las puertas abiertas, pero pocos pueden llegar hasta ellas. Para lograrlo, son determinantes las condiciones de vivienda y la historia familiar, entre otros.



Notas:

[i] El Partido Independiente de Color, liderado por los veteranos de la tercera guerra por la independencia de Cuba Evaristo Estenoz y Pedro Ivonet, para luchar contra el racismo en la naciente República. En contra de un decreto que impedía la postulación del partido a las elecciones, el 20 de mayo de 1912 sus principales líderes organizaron una protesta armada. El hecho culminó con la masacre de más de 3.000 personas negras y mestizas y el encarcelamiento de sobrevivientes por parte de las autoridades de la época.

[ii] El primer capítulo de “1912: Voces para un silencio” se transmitió en “Mesa Redonda Informativa” (programa de la televisión cubana, dedicado a temas de la actualidad nacional e internacional) y estuvo en las salas de cine de estreno del país en 2010. La segunda parte se ha proyectado en ámbitos como las capitalinas Casa de las Américas y Casa Comunitaria de La Ceiba. Rolando trabaja ahora en el tercer capítulo de un proyecto que comenzó en 1993.

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