Pedagogía y transgresión en la Universidad de las Artes

Proyectos individuales y grupales describen el vínculo entre prácticas artísticas e imaginarios sociales.

Archivo IPS Cuba

El arte se apropió de interiores y exteriores del ISA

La Habana, 24 may .- Inspirada en las ideas del pedagogo brasileño Paulo Freire, la exposición Lo inédito viable reúne las creaciones más recientes de estudiantes y profesores de la Universidad de las Artes (ISA) y se inserta entre las muestras colectivas más abarcadoras de la oncena Bienal de La Habana.

 

Alrededor de 25 proyectos individuales y grupales responden a la motivación de describir el vínculo entre prácticas artísticas e imaginarios sociales, situando el enfoque en los procesos pedagógicos y su influencia en el terreno de las artes.

La muestra revela los resultados de la horizontalidad aplicada a la docencia en la institución, donde tanto alumnos como educandos son considerados colegas y sujetos del conocimiento a un mismo nivel, con el fin de propiciar el diálogo y la libertad expresiva.

Por tal motivo, Lo inédito viable constituye un compendio caracterizado en lo fundamental por la pluralidad de discursos y estéticas, y el ánimo cuestionador y transgresivo de las piezas.

Desde la pintura hasta el performance, sin dejar en blanco prácticamente ninguna de las modalidades de expresión en las artes plásticas, los trabajos reunidos aquí se preguntan sobre temas que atraviesan la producción artística contemporánea a nivel local y global, como el sentido de la vida, las relaciones de género, el tiempo, la doble moral, los horizontes, las fronteras, la memoria, la violencia y el poder.

A juicio del profesor de la Facultad de Artes Plásticas Ramón Cabrera, el itinerario que recorremos es el de un hacer que emerge no conclusivo, sino abierto: martirizado o visitado sorpresivamente por el afán de lo inédito.

Cabrera señala además que la muestra es “coherente con la postura de no adscribirse por principio a ningún territorio de lo visual, sino dúctil y maleable para asumir cualquiera de los múltiples medios con que pueda estructurarse una idea o hacer cristalizar un sueño o una intención”.

La apropiación de los interiores y exteriores del ISA para la instalación de las piezas, marcada por un alto nivel de adaptación a las condiciones de la arquitectura y del espacio, pretende destacar además la flexibilidad que caracteriza el proceso educativo y las posibilidades de crecimiento que de él se desprenden.  

Óvulo, proyecto que involucra estudiantes y docentes del primer año de la especialidad de Artes Plásticas, reflexiona directamente sobre la formación artística al compararla con la gestación de la vida y la evolución: “Un ciclo íntimamente relacionado con esa carrera tortuosa por llegar a ser; con la perseverancia del artista que se lanza hacia todo, un ciclo difícil y adverso en aras de gestar su obra”, declaran en el statement.  

La propuesta del cuarto año, titulada Layers, se ocupa igualmente de resumir el trayecto de los estudiantes por la enseñanza superior, al agrupar trabajos concebidos por ellos en niveles o capas de creación y desarrollo.  

Las piezas reunidas aquí van desde el minimalismo y el interés por la tríada individuo-materia-espacios de Alina Águila, hasta el trabajo escultórico monumental sobre la relación héroe-masas de Wilber Aguilera.  

Por su parte, un grupo de segundo año de la carrera trabajó sobre el fenómeno de la apariencia en Simulación & Simulacro, partiendo de las ambigüedades de las propias dinámicas del arte y pasando por las instancias de la política, la arquitectura, la historia y la psicología humana.

Dentro del conjunto, el díptico “Todo podría ser una mentira”, de Camilo Montilla, se vale del sistema estereoscópico y la óptica gráfica para crear la ilusión de movimiento, invitando al espectador a cuestionar los límites entre realidad y ficción.

En ese sentido se mueve también el discurso de See clear, uno de los proyectos de tercer año en el que las ilusiones ópticas y las líneas difuminadas sirven para apelar a la actividad del sujeto en la construcción de su realidad. Karlos Pérez Nápoles, autor de las piezas “Amétrope” I y II explica que su trabajo ejerce “una tiranía de la miopía, donde la dificultad para ver rompe con la ilusión de lo representado”.  

Para resumir el ciclo de aprendizaje en el ISA, el pabellón de quinto año muestra los trabajos de graduación de los estudiantes de Artes Plásticas, al tiempo que proyectos como “Ciudad generosa” (IV Pragmática Pedagógica) y “Acceso” (intervención de Joaquín Cabrera), cumplen la función de traspasar los muros de la escuela para dialogar con el contexto urbano.  

Las instalaciones de la Universidad de las Artes han recibido también a creadores extranjeros invitados a la Bienal. La artista serbia Marina Abramovic impartió allí un taller sobre la técnica del performance, el austriaco Herman Nitsch desarrolló en el campus el performance “Aktion 135”, y el mexicano Gabriel Orozco presentó una exposición en colaboración con los estudiantes en las ruinas de la Facultad de Ballet.  

En las aulas de la institución tiene lugar esta semana un evento teórico enfocado en las prácticas pedagógicas y los procesos artísticos. Lo inédito viable se mantendrá abierta hasta el 11 de junio próximo, cuando concluya oficialmente la Bienal de La Habana (2012)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.