Taller de Luthería da vida a instrumentos musicales

Una experiencia única en el país que incluye reparación, producción y capacitación.

Jorge Luis Baños - IPS

El taller restaura y fabrica instrumentos como violines, violas, violonchelos, y otros de cuerda frotada.

La Habana, 6 ago.- Reparar, restaurar y fabricar instrumentos musicales y preparar a jóvenes para este oficio es la esencia del Taller de Luthería de la Oficina del Historiador de La Habana, experiencia inédita en Cuba.

La luthería es un arte que se dedica a la construcción de instrumentos, principalmente de cuerda, con caja de resonancia y mástil. Al artesano se le denomina luthier o lutier, y no sólo se encarga de elaborar, sino también de reparar e incluso vender.

Iniciado en 2003 en el Convento de San Francisco de Asís, desde enero de 2010 tiene una nueva sede, en la Plaza Vieja del Centro Histórico, fruto del trabajo conjunto entre la oficina, la región italiana de Cremona y la organización no gubernamental belga Luthiers Sans Frontières.

“El taller, como primera misión, se dedica a la reparación y restauración de instrumentos de estudiantes de música. También fabrica violines, violas, violonchelos y otros de cuerda frotada para los músicos que se gradúan de las escuelas de arte del país”, explica Andrés Martínez, jefe del Taller de Luthería.

Dentro de ese proceso, agrega, está la capacitación de los estudiantes y la formación de jóvenes para este oficio. En 2011 comenzó un curso de dos años y medio, auspiciado por la Unión Europea.

Suset González es una de las participantes. “El año pasado vi la convocatoria en el periódico y me presenté. Tenía conocimientos de música y artes manuales y fui seleccionada. Estamos aprendiendo mucho y ya, en un grupo de tres, construimos nuestro primer violín.

“Es algo muy delicado, que ni remotamente pensé aprender. Se necesita de mucho empeño, trabajo, paciencia y precisión, porque todas las medidas son en milímetro”, relata.

Para Martínez, lo más complicado de todo son los violines. “Como las personas, cada uno tiene su propia voz y poco a poco, el mundo ha regresado a la fabricación manual porque las fábricas que producen en serie no pueden darles esa voz. Todos se parecen, pero ninguno es igual”.

Como los violines no son nada sin su arco, el taller también produce esta imprescindible pieza. Suaima Ramos Torres, chelista de la Orquesta Sinfónica Nacional, aprendió a hacerlos en un curso en Bélgica.

“Empecé porque me gusta el trabajo con los instrumentos, lo que me permite conocer un poco más de lo que hago profesionalmente. Me incliné por la arquetería porque es lo que prefiero”, afirma.

Por las mañanas, asiste a los ensayos de la sinfónica y por las tardes, asiste al taller. “En Bélgica confeccioné el mío y aquí me siento útil hago lo que sé y puedo ayudar a mis compañeros cuando tienen alguna rotura”, dice.

Aunque en el país existe una fábrica de instrumentos musicales en la oriental provincia de Camagüey, con personas muy profesionales y conocedoras del oficio, esta experiencia de reparación, producción y capacitación, es única en el país, asevera el jefe del taller.

Desde su inauguración, el taller adscrito al Gabinete de Conservación y Restauración, ha reparado numerosos instrumentos y arcos y fabricado otros con la ayuda de luthiers extranjeros que participan en el entrenamiento del personal.

“Es un oficio muy costoso, las maderas, las cerdas de crin de caballo para los arcos, los pegamentos y otros accesorios, son de importación”, comenta el jefe de taller.

Los instrumentos llegan al taller, son valorados y reparados. Cada uno tiene un expediente y se le hace un seguimiento para en el futuro saber qué sucedió. “También impartimos talleres didácticos para que los estudiantes de las escuelas de música conozcan de los cuidados y los daños que pueden ocasionarles”, enfatiza Martínez.

Entre los consejos para garantizar el buen estado de los instrumentos se encuentran limpiar con un pañuelo o tela de algodón la pezrubia que pueda haberles caído, nunca dejarlos a la intemperie o al sol; y usar tiza o jabón seco si las clavijas no funcionan bien.(2012)

4 comentarios

  1. Erik Engelmann

    Mucho gusto, saludos desde Perú, estoy muy interesado en los cursos que ofrece su taller de luthería, principalmente en la reparación y construcción de violines, quisiera saber si me puede indicar el costo del taller y los requisitos que necesito cubrir para poder llevar el curso, cuanto tiempo sería y lo básico para poder estar el tiempo que dure el curso en su país, vivo en Lima Perú y soy maestro de violín, espero con ansía sus comentarios, muchas gracias.

  2. Luis Ricardo Vargas Valdeiglesias

    Saludos, mi nombre es Luis Ricardo Vargas Valdeiglesias, soy Peruano, músico y Luthier aficionado. Buscando información en internet pude leer un artículo sobre sobre vuestro talle de lutheria.

    Yo estoy planeando para este año mi segundo viaje a su maravilloso país. Estuve en 2006 en Varadero y la Habana con mi esposa y quede encantado al ver cómo se vive y respira música por donde uno vaya.

    Mucho agradeceré me hagan saber si durante mi viaje podrían brindarme la oportunidad de visitarlos.

    Quedo de Uds.

    Saludos cordiales.

  3. andres martinez

    Agradecidos por sus comentarios,de haberlos visto antes con seguridad les hubiese respondido,en nuestro taller no se brindan cursos por el momento a personas de otras partes del mundo ,ojala y tengamos la oportunidad en el futuro ,de todas maneras cuando deseen visitarnos con gusto le recibiremos,saludos andres.

  4. jean paul

    hola mi nombre jean paul caballero me gustaria fabricar un contrabajo pero no tengo los planos para fabricacion soy de barranquilla colombia

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