Televisora única en Cuba eleva la autoestima de pueblos montañosos

Los más de 500 reportajes y documentales producidos por la Televisión Serrana ofrecieron un protagonismo inédito a las poblaciones de la Sierra Maestra.

Archivo IPS Cuba

Asuntos como las migraciones de jóvenes en las zonas rurales y los conflictos para comercializar las producciones agrícolas son abordados por la Televisión Serrana.

SAN PABLO DE YAO, Cuba, 31 ago. El curso de la vida en San Pablo de Yao, un pequeño pueblo en las montañas de Granma, en el oriente cubano, cambió radicalmente cuando en una de sus lomas se alzó hace 21 años la Televisión Serrana, un proyecto sin par en la nación caribeña insular.

La iniciativa, fundada en 1993 por el realizador Daniel Diez, ofreció un protagonismo inédito al campesinado de la Sierra Maestra, la mayor cordillera del país que abarca zonas de las provincias de Granma y Santiago de Cuba, respectivamente a 730 y 847 kilómetros al sureste de La Habana.

También se le considera la única experiencia de su tipo sostenida por tanto tiempo en América Latina.

“Antes no sabíamos nada de cómo se vivía en las lomas, aunque estuviéramos a unos kilómetros de allí”, dice a la Redacción IPS Cuba Norma Ramírez, residente en Bueycito, otro poblado granmense.

Ramírez recuerda que al principio le resultó curioso encontrarse a hombres de pelo largo filmando comunidades, gente y vidas que hasta entonces creía intrascendentes. “Casi ninguno de los pobladores nos habíamos visto en una pantalla”, amplía la mujer, de 54 años.

“Después los realizadores comenzaron a enseñarnos sus trabajos, a preguntar sobre nuestros problemas y buscar historias interesantes”, asegura la trabajadora del hogar.Sede de la Televisión Serrana en San Pablo de Yao/ Foto: La Jiribilla

Los más de 500 reportajes y documentales producidos hasta el momento por la televisora comunitaria, adscrita al estatal Instituto Cubano de Radio y Televisión, elevaron la autoestima de la población local al hacerlos partícipes de la realización audiovisual y divulgar sus tradiciones, cultura y conflictos sociales en las más diversas latitudes.

El intricado paisaje de las montañas se convirtió en uno de los centros artísticos de mayor destaque en el país, en un periodo de crisis económica que comenzó en 1991 con la caída del entonces principal socio comercial y financiero de Cuba, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y se mantiene hasta hoy.

Cuando corría el año 1993, las calles de San Pablo de Yao no estaban asfaltadas, el río anegaba en sus crecidas las modestas viviendas y el camino hacia la capital municipal era de tierra, cuenta Luis Guevara, nacido en esta comunidad rural de 124 kilómetros cuadrados y alrededor de 2.500 habitantes.

Estas dificultades fueron resolviéndose al aparecer en audiovisuales que debatían de conjunto las autoridades y la población para encontrar soluciones.

“Si el pueblo tiene un problema, lo tiene la TV Serrana, y lo reflejamos en reportajes o documentales”, asegura Guevara, su actual director.

A su juicio, el aporte más significativo de la televisora ha sido formar espectadores cultos en el espacio rural, capaces de debatir sobre edición, sonido, dramaturgia o apreciar cualquier manifestación del arte.

Impulsado por esta experiencia, se creó en 1996 el Centro de Estudios para la Comunicación Comunitaria, una escuela de lenguaje cinematográfico para jóvenes serranos, donde se ha formado casi todo el equipo actual de la televisión comunitaria.

Además, se hizo común la realización de encuentros con artistas en las escuelas del pueblo, talleres de artes plásticas y apreciación audiovisual así como conferencias especializadas.

Cuando tenía apenas nueve años, Ariagna Fajardo asistió a una de esas actividades y se quedó prendada del cine.

Equipo de realización de la TV Serrana en la filmación de un documental.“En un lugar donde no se lee mucho, distante de museos, teatros y al que llegan pocas ofertas culturales, fue algo nuevo compartir con artistas y ver a nuestros padres protagonizar documentales”, aporta Fajardo, graduada de dirección cinematográfica en el Instituto Superior de Arte, en Holguín.

“Lo más importante fue sentir que la TV Serrana no se iría como otros proyectos culturales que pasan por la Sierra Maestra. Era parte del entorno rural y nos pertenecía”, confiesa la creadora, de 29 años.

A falta de una señal fija para transmitir sus producciones, la televisora se concentra en realizar trabajos de profundidad investigativa, con altos valores estéticos, que han recibido cientos de premios en festivales cinematográficos de Cuba e internacionales.

En las tardes y noches, el colectivo se desplaza de pueblo en pueblo y de bohío en bohío, proyectando sus obras por los 250 kilómetros de la Sierra Maestra.

De esos encuentros, también surgen temas y personajes para documentales futuros.

“La intención (del proyecto) era crear una cinematografía de entrega al campesino, que él fuera el verdadero generador de las ideas de aquellos trabajos”, reveló Daniel Diez a la prensa local. La TV Serrana debe reflejar “las alegrías, las penas, los sonidos, los olores de esas personas”, apuntó.

Con el tiempo, los primeros realizadores como Diez, Waldo Ramírez y Rigoberto López regresaron a la capital y cedieron el espacio a las generaciones locales. En la actualidad solo un par de personas del equipo creativo provienen de la ciudad.

Carlos Y. Rodríguez, graduado de Historia del Arte en la Universidad de Holguín, a 689 kilómetros al este de la capital, es uno de esos deslumbrados por esta experiencia, que le hizo dejar el confort de la urbe para instalarse en la montaña desde hace más de ocho años.

“La esencia de TV Serrana es que los intereses de la comunidad van por encima de los artísticos y hay que respetar siempre la dignidad de los personajes”, explica el director de piezas muy laureadas como “Bohío” (2010) o “La leyenda de la bruja” (2012)

En su opinión, uno de los retos actuales del colectivo es mantener el ritmo productivo y evolucionar hacia nuevos discursos estéticos, acordes con la dinámica contemporánea de consumo.

“Hace 20 años poca gente del campo tenía televisión, pero hoy algunas personas ven en sus computadoras y reproductores DVD programas extranjeros copiados en memorias flash, con solo tres días de retraso”, detalla.

Según la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información, en Cuba existen 42 televisoras locales, entre municipales y provinciales, que transmitieron poco más de 19.000 horas en 2013 en horarios asignados por el sistema televisivo nacional, todo de propiedad estatal y con emisiones gratuitas.

Pero solo la TV Serrana garantiza la participación comunitaria en su gestión y consumo, afirma la periodista Lizet Márquez en el artículo “Retos de la televisión comunitaria en Cuba”, publicado en 2012 en la revista española Miguel Hernández Communication Journal.

La crítica cinematográfica estadounidense Ann Marie Stock asevera en el texto “Afirmando Identidades en la Sierra Maestra: El éxito de la Televisión Serrana”, de 2011, que la Televisión Serrana llevó las experiencias rurales a un lugar de mayor prominencia en el concepto de “cubanía”.

“La forma en que la nación cubana se imagina a sí misma ha sido alterada, para incluir la identidad rural”, asegura la experta. (2014)

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