A debate

Activismo cubano por la no discriminación racial a fondo

Marthadela Tamayo González y Juan Antonio Madrazo Luna

Coordinadora de la Red Mujeres por la Igualdad y Coordinador del Comité Ciudadanos por la Integración Racial, respectivamente.

MTG: Lo veo de muy bajo perfil. Somos pocas las personas comprometidas debido a que apenas existe una educación antirracista, la gente no tiene conciencia de los peligros del racismo y hay otro gran número de personas que considera que ser racista es algo políticamente correcto. Lo otro es que desde el sistema curricular no hay un plan de acción que lo contrarreste.

JAML: Desde mi óptica, creo que hay más ciudadanos, no solo comprometidos sino también sensibilizados con esta problemática. Hay más conciencia, más gente que intenta nuclearse alrededor de organizaciones, pero el escenario resulta hostil por la no comprensión de las autoridades en cuanto a la necesidad de un bloque de movimiento antirracista. A través del lente ideológico del Partido Comunista de Cuba se continúa dinamitando la posibilidad de un debate sobre el racismo en la esfera pública. Los activistas sociales, negros y blancos, desarrollan su labor de incidencia en un escenario hostil.

MTG: Continúa siendo una asignatura pendiente la discusión del tema en el propio seno del Partido, y los espacios de debate en la UNEAC han sido desmantelados.

JAML: Falta de voluntad política por parte del Estado cubano. En primer lugar, no reconoce la categoría afrodescendiente como identidad política, la cual es global, por aquello de que eso contribuye a fragmentar la unidad del pueblo. Lo otro es que se continua dinamitando la posibilidad de un debate en la esfera pública sobre el tema, ya que hay militantes muy conservadores en el propio Partido Comunista de Cuba, tan conservadores como la propia Inquisición, que defienden la idea de que en Cuba no hay racismo; y están quienes opinan que hablar del racismo es fragmentar la unidad del pueblo. Lo que me asusta es que haya gente que, en algún momento, desde sus posiciones de poder, alzaban la bandera de la antidiscriminación y denunciaban en espacios intelectuales el racismo en Cuba —como el presidente de la UNEAC, Miguel Barnet— hoy sean capaces de negarlo y eso es grave.

JAML: El Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CIR) presentó, a finales de diciembre de 2015, su solicitud ante el Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia y, en febrero de 2016, recibió respuesta de que podía continuar con los trámites de solicitud. Sin embargo, conozco que la Cofradía de la Negritud presentó la solicitud y fue rechazada.

MTG: Esa es la misma información que yo manejo.

MGT: El racismo está muy bien acomodado. Muchas de las desigualdades del pasado continúan existiendo y otras se reciclan. No hay conciencia y mucha gente no disimula ser racista. Por otra parte, nuestro trabajo de sensibilización y educación como actores independientes se desarrolla bajo un escenario hostil, bajo la supervisión del Departamento de Enfrentamiento de la Seguridad del Estado, por aquello de tener conexión externa con organizaciones no gubernamentales (Ong). El racismo es una herida real.

JAML: Es necesaria, pues contra la discriminación racial no existen políticas públicas. El racismo está muy bien acomodado. Muchas de las desigualdades del pasado continúan existiendo y otras se reciclan. Las vísceras del racismo cubano son visibles y a mucha gente no solo le preocupa la desigualdad, sino también el futuro. El racismo es un peligroso combustible que genera mucha inseguridad ciudadana.