Ciencia a favor del rescate de cultura ganadera

El sector ganadero ha tenido altas y bajas a lo largo de su historia, pero existen proyecciones para su desarrollo sobre bases sostenibles

Jorge Luis Baños - IPS

La cultura ganadera cubana ha mostrado gran capacidad de adaptación a los cambios provocados por la civilización industrial.

La Habana, 16 mar.- La historia de la ganadería en Cuba, las diferentes etapas de desarrollo, esplendor y retrocesos, su relación e impacto en la vida social y económica del país, vista a través del prisma de las ciencias sociales están recogidas en la última edición de la revista de antropología Catauro, presentada esta semana en La Habana. La publicación semestral de la Fundación Fernando Ortiz recoge en esta ocasión los materiales de un seminario sobre cultura ganadera realizado en octubre de 2011 con la presencia de especialistas de diferentes disciplinas de las ciencias sociales y agropecuarias.

Organizado por la fundación junto a la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF) y la Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre, en ese encuentro se expusieron abarcadores ensayos sobre la historia de los conocimientos ganaderos.

Los participantes, explicó Fernando Funes Aguilar, de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF), debatieron con profundidad sobre la cultura ganadera en Cuba, el papel desempeñado por este sector en la vida económica, social y política, así como la vinculación de las prácticas productivas de la ganadería como actividad económica con la formación de una cultura ganadera.

En su ensayo “Cultura ganadera en la historia de Cuba. Una aproximación”, Reinaldo Funes Monzote explica que desde que se inició la colonización europea, los animales domesticados en el llamado viejo mundo comenzaron a formar parte inseparable de los nuevos paisajes socio-ecológicos de las diversas actividades económicas de este país.

Según el historiador, la cultura ganadera cubana, que va desde los sabaneros, peones y vaqueros, la ubicuidad de los potreros y los pastos africanos hasta las ferias ganaderas y la labor de los técnicos, ingenieros y veterinarios, ha mostrado gran capacidad de adaptación a los cambios provocados por la civilización industrial.

En la ganadería cubana en transición, incluido también en Catauro, Reina Pérez hace un análisis sobre el desarrollo de la ganadería en el país antes y después de 1959, el trabajo genético, la estrategia de recuperación ganadera, la investigación, el manejo así como la necesidad de la autosuficiencia alimentaria para alcanzar una ganadería tropical sostenible.

La necesidad de satisfacer la demanda creciente de proteína animal que ha llevado a los sectores ganaderos de diferentes naciones a incrementar sus producciones a expensas del uso intensivo de los recursos naturales, es analizada con mirada crítica y objetiva en el ensayo Papel de la ganadería en los problemas actuales del medio ambiente, de Janet Blanco, del Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes.

El número 25 de Catauro incluye también un artículo sobre la vaca Ubre Blanca, una campeona cubana que obtuvo 110 litros de leche en un día, en tres ordeños, en una historia contada por Jorge Hernández, el médico veterinario que estuvo a cargo de su cuidado, así como materiales sobre el tema ganadero de antiguas publicaciones.

El debate que suscitó el tema de la cultura ganadera, con la participación de especialistas, estudiosos, ganaderos, investigadores, historiadores y otros profesionales de las ciencias sociales y agropecuarias es recogido a lo largo de 30 páginas que muestran la riqueza del intercambio de dos campos comúnmente distanciados.

Según dijo a la Redacción de IPS Cuba Fernando Funes, “la experiencia de reunir las ciencias sociales y las técnicas fue bellísima, porque nos llamamos la atención sobre cosas importantes de ambos lados. Una de las cosas que sucedió en la ganadería fue que se produjo un desarrollo tecnológico tremendo , pero le faltó “bomba” (corazón) del campesino, del productor”.

A su juicio, el país está rescatando la cultura ganadera “porque entonces todo eran enormes empresas e inmensos insumos importados y no había nada natural y la cultura ganadera es la naturaleza del ganadero, de los animales y del entorno”.

“La entrega de tierras a partir de los decretos ley 259 (derogado) y 300, algo que había estado proponiendo nuestro movimiento agroecológico, puede favorecer esto, pues uno de los pasos más grandes que ha habido, es una enorme oportunidad y de ahí puede surgir y de seguro lo hace, una nueva cultura ganadera”, apuntó el investigador.

La Fundación Fernando Ortiz, fundada el 21 de septiembre de 1995, tiene como fines principales el estudio y divulgación de la vida y la obra del sabio cubano Fernando Ortiz, así como el desarrollo de investigaciones científicas sobre la identidad cultural cubana.

La institución persigue también estimular el desarrollo de investigaciones científicas sobre identidad cultural en materia de antropología, lingüística, musicología, religiosidad y etnología y contribuir a la difusión del pensamiento contemporáneo cubano y de los estudios relacionados con la cultura cubana, caribeña y latinoamericana, entre otros. (2013)

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