Congreso revisa experiencias de agricultura urbana

La cita está organizada por el estatal Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt.

El encuentro acogió una sesión titulada “Sembrando innovaciones para el futuro de la agricultura urbana y suburbana en Cuba: una mirada desde la cooperación internacional”.

El encuentro acogió una sesión titulada “Sembrando innovaciones para el futuro de la agricultura urbana y suburbana en Cuba: una mirada desde la cooperación internacional”.

Foto: Jorge Luis Baños

La Habana, 16 abr.- Investigadores, empresarios, estudiantes y productores relacionados con las ciencias agrícolas analizan en un encuentro formas de garantizar el consumo local de alimentos, la sustitución de importaciones y una mayor eficiencia productiva sin el uso de fertilizantes y pesticidas químicos.

Representantes de 20 países participaron en el II Congreso Internacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, del 13 y el 16 de abril, que sesionó en el Palacio de Convenciones de esta capital organizado por el estatal Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt (Inifat).

La cita contó con el apoyo de la no gubernamental Asociación Cubana de Producción Animal, Oxfam en Cuba, Comitato Internacionale per lo Sviluppo dei Popoli (CISP) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En talleres, mesas redondas y conferencias magistrales se abordaron, entre otros temas, los retos para mejorar la calidad y el sistema de producción de semillas, la protección de las variedades de vegetales, el uso de abonos orgánicos, el manejo agroecológico de plagas, así como la cadena de comercialización y la inocuidad de los alimentos.

También se compartieron innovaciones locales de diferentes regiones cubanas para la producción de alimentos, los beneficios del sistema participativo de garantía para el consumidor, y el aporte de la ciencia y la técnica a la agricultura.

Asimismo, tuvo lugar una sesión especial titulada “Sembrando innovaciones para el futuro de la agricultura urbana y suburbana en Cuba: una mirada desde la cooperación internacional”.

En dicho panel se analizaron los principales resultados de proyectos para la producción de semillas y el fortalecimiento cooperativo en municipios de las provincias Camagüey, Las Tunas y Holguín, desarrollados por las organizaciones europeas CISP y Oxfam, de conjunto con entidades nacionales.

Además, se expusieron experiencias piloto sobre la clasificación de desechos y la elaboración del compost, al igual que la intercooperación y factibilidad económica de la comercialización directa de las cooperativas agrícolas con los polos turísticos.

En opinión de Adolfo Rodríguez, jefe del Programa nacional de agricultura urbana y suburbana y director general del Inifat, resultarán prioritarios los estudios cuyos resultados permitan minimizar los efectos del cambio climático en la agricultura y entender mejor el funcionamiento intrínseco de los agroecosistemas y las regiones edafoclimáticas de mayor importancia.

La presidenta del comité científico del foro, Amelia Capote, subrayó la importancia de aplicar cada vez más los avances tecnológicos para obtener mayores volúmenes de alimentos.

Cuba, al igual que el resto de los países de la región, no está al margen del acelerado proceso de urbanización, recordó por su parte la directora de Ciencia y Técnica e Innovación tecnológica del Ministerio de Agricultura, Maricela Díaz.

El estadounidense Erik Leenson, participante en el foro, se mostró satisfecho por la oportunidad de adquirir mayores conocimientos sobre alimentos desde las zonas urbanas de cultivo.

Mientras Reinhold Muchler, un estudioso alemán que labora en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, en Cosa Rica, valoró la utilidad de los intercambios, a fin de implementar programas similares de agricultura urbana y lograr la seguridad alimentaria en naciones como Haití y República Dominicana.

Cuba apostó por este tipo de agricultura a partir de 1990, cuando sobrevino la aguda crisis económica que persiste hasta hoy por la caída del campo socialista de Europa del Este, el principal socio comercial de la isla.

En aquel momento se buscó una alternativa para suministrar alimentos frescos, que aportaran vitaminas y minerales y llegaran a la población en el menor tiempo posible, provenientes de pequeños canteros y huertos intensivos dentro de las ciudades, ubicados hasta un radio de 20 kilómetros.

En 2014, de estos espacios se extrajo 1.260.000 toneladas de vegetales y condimentos frescos, lo que no incluye a las pequeñas cosechas de huertos caseros y parcelas, de acuerdo con datos oficiales.

Sin embargo, la deprimida agricultura cubana sigue sin mostrar resultados alentadores, pese al programa de reformas implementado por el gobierno de Raúl Castro, quien en reiteradas ocasiones ha calificado las producciones provenientes del campo como “un asunto de seguridad nacional”.

La Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral) ha reconocido que la agricultura cubana, que apenas aporta 3,7 por ciento del producto interno bruto, está asfixiada por bajos rendimientos, desorganización y descapitalización de la infraestructura productiva.

Paralelamente se constata un alza en los precios del agro debido, entre otros problemas, a la larga cadena de intermediarios entre el productor y el consumidor.

En la actualidad, Cuba dispone de 6,3 millones de hectáreas de tierras agrícolas, de las cuales solo se encuentran cultivadas 2.640.000, poco más de 41 por ciento.

El año pasado, las importaciones de alimentos absorbieron unos 2.200 millones de dólares, de acuerdo con un informe del Ministerio de Economía y Planificación. La cartera aclaró que 60 por ciento de la comida comprada en el exterior pudo haberse producirse en el país.

La producción sostenible de alimentos y semillas es la primera prioridad para el periodo 2013-2018 de la cooperación pactada entre Cuba y la FAO, que también incluye la adaptación al cambio climático y el manejo sustentable de recursos naturales. (2015)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.