La polémica acompaña al primer hotel de lujo de Cuba

El Gran Hotel Manzana Kempinski, primero del país con categoría cinco estrellas plus, abrió sus puertas en un lugar privilegiado de La Habana Vieja.

El hotel más lujoso de La Habana.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 28 may.- La retirada del busto de un líder estudiantil, la tala de árboles por los alrededores, el derecho de admisión y la contratación de operarios indios, componen la paleta de críticas ciudadanas alrededor del Manzana Kempiski, el primer hotel de alto estándar de Cuba.

“Dicen que los dueños extranjeros del hotel más lujoso de La Habana ordenaron quitar el busto de (Julio Antonio) Mella y así se hizo”, escribió el bloguero Norges Rodríguez en su perfil de Facebook, luego de que medios alternativos se refirieron al hecho relacionado con el hotel, inaugurado el pasado 23 de mayo.

Un perfil del líder estudiantil y comunista (1903-1929) permaneció desde 1965 en la intersección interior de la conocida como Manzana de Gómez, pero muchos notaron su ausencia cuando el 22 de abril abrió al público una galería comercial con caras firmas como Armani, Versace, Mont Blanc, Lacoste, Gucci y L’ Occitane, entre otras.

Al mismo tiempo que se inauguraban las tiendas de lujo, el artista cubano Luis Manuel Otero organizó una performance titulada ¿Dónde está Mella?, en la cual se transformó en una estatua viviente que representaba la figura de Julio Antonio.

No obstante, el periodista Ciro Bianchi puso en duda la calidad artística de la pieza, por lo cual se preguntó en un artículo “qué sentido tenía el busto de Mella que se emplazó en el cruce de la galería comercial de la Manzana de Gómez, y que se retiró hace siete años, algo antes de que el viejo inmueble empezara a transformarse en un hotel de lujo, y que ahora parece preocupar a algunos”.

“Nada tuvo que ver Mella con dicha edificación; la Manzana no estuvo ligada a su vida ni a su trayectoria política”, agregó.

Sin embargo, Rodríguez fue más allá del hecho puntual y cuestionó los vacíos legales y silencios de la prensa estatal para referirse o incluso enfrentar posibles acciones discriminatorias contra ciudadanos o vulneraciones de los ecosistemas, ante la entrada de capitales foráneos para invertir en el sector turístico nacional.

“¿Y si mañana los dueños extranjeros solicitan que no quieren trabajadores de piel negra en su impecable hotel? ¿Y si mañana una cadena hotelera decide que las mujeres “marimachos” o los hombres “afeminados” van en contra de las políticas para la contratación de trabajadores de uno de sus hoteles en Cuba?”, preguntó.

Y planteó otras interrogantes: “¿Y si mañana una constructora de apartamentos de lujo decide que para su proyecto billonario es necesario derribar edificaciones que son patrimonio de la nación? ¿Y si mañana una compañía constructora de campos de golf decide que el mejor lugar para sus proyectos es una Reserva de la Biosfera o la zona cercana a esta?”.

Otros internautas como Taylor Escalona se refirieron al derecho de No Admisión que explicita en su página web el Grupo de Turismo Gaviota S.A., perteneciente al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (ejército) y la empresa encargada de administrar la instalación junto al grupo francés Kempinski Hotels.

“Lo importante sería saber cuáles son los parámetros para que alguien sea considerado “no deseado” y estar en esa “lista” donde aún haciendo la reserva, te “informarán” (ojo, sin siquiera haber llegado) que no serás recibido”, remarcó Escalona.

Por su parte, Jimmy Roque, integrante de la iniciativa ambientalista El Guardabosques, cuestionó “la escandalosa tala de árboles en el parque Central habanero”, pese a “comprobar que dichos ejemplares no afectaban ni la acera ni ningún tendido eléctrico o telefónico”.

Roque se quejó de recibir informaciones contradictorias de la Empresa de Comunales del municipio La Habana Vieja, del Ministerio de la Agricultura y del Servicio Estatal Forestal Provincial, al tiempo que aseguró sospechar “que la tala ciertamente está vinculada a la inauguración del lujoso hotel”, ya sea “porque van a resembrar (…) o para evitar el foco de mosquitos” en sus inmediaciones.

Toda su infructuosa pesquisa sobre la tala fue publicada en la última edición del boletín electrónico del proyecto, que circuló esta semana.

Pero la polémica acompaña al Gran Hotel Manzana Kempiski desde hace meses, cuando en octubre de 2016 internautas encendieron las redes sociales con sus comentarios a raíz de un artículo en la prensa nacional que intentó justificar la contratación de operarios indios en detrimento de fuerza laboral cubana.

La terminación de la instalación requirió más de tres años de labores por parte de la constructora francesa Bouygues, la Asociación Económica Internacional y la Unidad de Construcciones Militares del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias cubanas.

El primer hotel en la isla cinco estrellas plus contará con 246 habitaciones (172 de formato estándar, y los otros 74 de tipo suite y junior suite), seis pisos, 16 tiendas de moda, dos restaurantes (uno panorámico), cuatro salas de negocios, bar, cafetería, gimnasio, spa, piscina pública, además de una terraza con vista panorámica.

Asimismo, el establecimiento tendrá sanitarios ahorradores de agua, luces LED, televisores inteligentes y desde todas las áreas habrá acceso a Internet vía wifi. (2017)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.