Llueven quejas ciudadanas sobre protección al consumidor en Cuba

Especialistas consideran que una Ley de Protección al Consumidor debió estar aprobada desde hace años.

El artículo 63 de la Constitución (1976) plantea que todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las autoridades.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La Habana, 5 jun.- Ejemplos de violaciones y prestación deficitaria de servicios, insatisfacciones e incredulidad por la eventual aplicación de una nueva normativa para la protección a los consumidores en Cuba, afloran en comentarios ciudadanos realizados en la prensa local.

De tema poco abordado a recurrente en las últimas semanas en los medios cubanos, casi todos a manos del Estado, la protección de los consumidores genera fuertes debates entre la ciudadanía, que se evidenciaron durante una entrevista online auspiciada por el diario oficial Granma.

Más de 160 comentarios suscitó la convocatoria hecha, al cierre de mayo, por el sitio web del órgano oficial del único legal Partido Comunista de Cuba.

¿Qué leyes o normas establecen la protección al consumidor en Cuba? ¿Se cumplen siempre a cabalidad? ¿Quiénes son los encargados de velar por su indispensable cumplimiento? ¿Qué hacer cuando se violan dichas normativas? ¿Son eficaces las directrices establecidas al respecto?, preguntó el medio.

El 31 de mayo y durante apenas dos horas, especialistas del ministerio del Comercio Interior respondieron a algunos foristas, a propósito de la Resolución 54/2018, que entró en vigor el 4 de junio.

Un ciberlector identificado como Nano2017 preguntó: “¿Qué tiene de novedoso este nuevo “boom” sobre protección al consumidor, respecto a lo que hasta la fecha existía? ¿Funcionará con sistematicidad y calidad donde verdaderamente se dé prioridad al cliente-consumidor o será un “nuevo golpe de efecto” transitorio?”.

Al respecto, Julia Justiz, especialista en Protección al Consumidor de la cartera indicó que “los temas sobre la protección al consumidor se encuentran reflejados en varias normas, lo que da como resultado que exista una amplia dispersión del tema y no se tenga un efectivo resultado”.

La nueva norma concentra los elementos básicos a tener en cuenta para una protección efectiva, complementó.

Jpuentes cuestionó, entre otras preguntas: “¿por qué no existe una norma con rango de Ley en la Protección al Consumidor?”

Justiz se limitó a responder que “la norma está dirigida a las personas naturales y jurídicas que realizan la actividad de comercio, relacionadas con la venta de mercancías, gastronomía, servicios técnicos, personales y alojamiento, para proteger los intereses y derechos de los consumidores”.

Alberto Proenza quiso saber “¿quién protege al consumidor en Cuba con los precios estatales (con) hasta un 240 por ciento de aumento respecto a su costo?”

En este sentido, el director de Ventas Minoristas del ramo, Yosvany Pupo, precisó que en el país “el organismo rector de la política de precios es el ministerio de Finanzas y Precios, aunque existen varias normas que facultan a los organismos a formar precios mayorista y minoristas a partir de normativas y procedimientos”.

La participante Chavely Rodríguez mostró inquietud por los “muchos establecimientos de comercio interior de La Habana, y me imagino del resto del país, donde no se respeta el horario establecido”.

Ante esto Mercedes Fontanilla, subdirectora de la Dirección General de Servicios, subrayó que “el horario de apertura y cierre de las unidades es de obligatorio cumplimiento y constituye una violación flagrante de la administración o de los trabajadores, según sea el caso”.

El usuario Alexis se quejó de que, “cómo siempre, preguntan una cosa y responden otra, se van por la tangente”. Y la forista nombrada Yane valoró el intercambio de esta forma: “respuestas que no dicen mucho (ni) responden a las preguntas formuladas”.

Otros comentarios e insatisfacciones

El escaso tiempo de interacción entre ciberlectores y especialistas dejó en el tintero numerosas inquietudes, las cuales, en su inmensa mayoría, reflejaron el descontento ciudadano con un asunto de prolongado debate en este país caribeño de 11,2 millones de habitantes.

Grosso modo, los comentarios aludieron a las frecuentes violaciones en tiendas, mercados agropecuarios, restaurantes y talleres de reparación en cuanto a irregularidades con el peso y precio, así como engaños y maltratos en los diversos tipos de comercio en pesos y pesos convertibles del territorio nacional.

A continuación, la Redacción IPS Cuba reproduce algunos de dichas opiniones:

Danilo Santiesteban: Necesitamos un Defensor del Pueblo que sea independiente del gobierno.

José Ignacio Reyes: Lo que se haga en materia de protección al consumidor no es efectivo si los que tienen que dar el servicio y sus directivos no asumen sus responsabilidades laborales con apego a la ética.

István Ojeda: ¿Qué garantías tienen los consumidores de que sus derechos serán respetados si sus reclamaciones van dirigidas a la misma institución que ha vulnerado esos derechos?

Moisés: Hacer una resolución sobre protección al consumidor es algo bueno, la principal dificultad es hacer que se cumpla. Hay un alto deterioro en lo que refiere a la prestación de los servicios en Cuba. Los que prestan servicios –privados o estatales- piensan que hacen un favor al cliente y no están conscientes de que el cliente es su razón de ser.

Roberto: Este asunto ha estado marcado por la falta de exigencia, control sistemático y un alto desarrollo de la impunidad, por lo cual no será fácil su erradicación.

María: Se debe analizar la posibilidad de poder adquirir los efectos electrodomésticos por crédito bancario, porque muy pocas personas pueden pagar los precios elevadísimos de estos.

Maruchy: No hay un lugar en Cuba donde uno sea bien atendido y la indolencia es a diario, la protección al consumidor es un documento más en el mural de una entidad.

Yosy: ¿Hasta cuándo se va a permitir a los panaderos despachar el pan con las mismas manos que manejan el dinero?

Joseantonio: La mejor protección al consumidor sería: Que haya mercancías siempre. Con diferentes precios y calidades, para cualquier tipo de salario.

Arístides Galbán: ¿Creen que en algún momento se vendan productos en carnicerías, bodegas y centros gastronómicos libres de contaminación, protegidos en sus envases originales de manera que nadie pueda alterar su contenido?

Enrique: Los vendedores no sienten la presión de los inspectores. Se venden productos muy viejos que no tienen la calidad requerida (en carretillas o mercados agropecuarios) por los altos precios y varios días sin venderse.

Alfredo: Sería muy oportuno que además exista la indemnización por violaciones en todo tipo de comercio, para que los miles de infractores que lamentablemente tenemos hoy, lo piensen dos veces antes de engañar, estafar, robar y atropellar a los consumidores. (2018)

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