Panel enumeró medidas urgentes para salvar a La Habana

Un proyecto de colaboración comprende planes pilotos para algunos de los barrios capitalinos.

El proyecto de ordenamiento, aún sin aprobar por las autoridades, observa cerca de 1.000 inmuebles en estado crítico y 82 barrios precarios en La Habana.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 21 feb.- Ante el mal estado de la infraestructura de la vivienda, las redes y las instituciones habaneras, arquitectos y especialistas de planificación física instaron en un panel a adoptar medidas urgentes para resolver problemas acumulados en la capital cubana.

El llamado fue lanzado en la presentación de una multimedia sobre la resiliencia urbana (RU), dentro de las actividades de la XXV Feria Internacional del Libro.

La arquitecta Gina Rey, quien en su momento dirigió el desaparecido Grupo para el Desarrollo Integral de La Habana, insistió que “lo primero que se requiere para enfrentar un problema es conocerlo a fondo, y luego gestionar las soluciones”.

Rey enumeró tres problemas sustanciales: el estado crítico de la infraestructura, la gestión del plan y la situación del fondo edificado, tanto el destinado a vivienda, como a instituciones, industrias y servicios.

La arquitecta profundizó en temas como la protección de la cuenca subterránea, la necesidad del uso racional del agua, las diferencias que deben contemplar las soluciones para el centro y la periferia, el déficit de alcantarillado y las redes de drenaje pluvial, con consecuencias desfavorables en casos de intensas lluvias, entre otros.

El encuentro, titulado “Habana resiliente vs Habana vulnerable” y celebrado en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), incluyó una presentación de un plan de ordenamiento urbano, a cargo de Aracelis García, asesora de la estatal Dirección Provincial de Planificación Física en la capital.

García destacó los principales problemas que aquejan a la ciudad, donde residen más de dos millones de personas.

La resiliencia urbana es la capacidad que tiene una ciudad expuesta a una amenaza para resistir, absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficaz; lo que incluye la preservación y restauración de sus estructuras básicas y funciones, así como la articulación y la capacidad de gestión de actores nacionales y locales.Las acciones del proyecto guardan relación con los esfuerzos del país para dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los cuales forman parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible aprobada en septiembre de 2015 durante la cumbre celebrada en Nueva York, Estados Unidos.

Aún no aprobado por el gobierno de La Habana, el proyecto de ordenamiento reconoce la existencia de cerca de 1.000 inmuebles en estado crítico y 82 barrios precarios, entre otros, e incorpora soluciones enfocadas a garantizar la sostenibilidad ambiental del desarrollo.

En tanto, especialistas en planificación y arquitectura cuestionaron que el plan emergente para la ciudad de Santiago de Cuba tras el desastre ocasionado por el huracán Sandy haya sido aprobado al más alto nivel del país, mientras La Habana, ciudad capital que en 2019 cumplirá medio milenio,esté a la espera.

Asimismo, reiteraron su compromiso y disponibilidad como personal técnico para sumarse a los análisis sobre estos temas, como integrantes de la Comisión de arquitectura de la Uneac y la Unión de Arquitectos e Ingenieros Civiles de Cuba.

En la cita, el pasado 11 de febrero, se presentó una multimedia que recoge el proyecto “Contribución a la elevación de la resiliencia urbana de las principales ciudades de Cuba: La Habana, Bayamo y Santiago de Cuba”, que desarrollan el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el estatal Instituto de Planificación Física, e involucra a otras entidades nacionales.

Persigue mejorar las capacidades de las instituciones nacionales para la actualización instrumentos legales y metodologías de diagnóstico, planificación, gestión, manejo de información y control urbano, en función de elevar el carácter de la RU.

Con enfoque de género, la iniciativa aspira a actualizar las herramientas de gestión y planificación urbana de los gobiernos locales y los registros que identifican a los sectores más afectados ante el impacto de los desastres.

Otro de sus objetivos radica en revitalizar las capacidades de producción de materiales y su cadena productiva de acuerdo a las características de cada territorio, para reconstruir a partir del uso de los recursos naturales y reciclados.

El proyecto, que debe concluir en 2016, comprende planes parciales específicos relacionados con La Habana, entre ellos, un anteproyecto en zonas de inundaciones por intensas lluvias y peligros de derrumbe en Centro Habana, y otro para la erradicación de barrios precarios en el municipio de Guanabacoa.

Además, prevé la realización y actualización del Catastro Urbano en áreas representativas de las ciudades seleccionadas, consultas públicas sobre procesos de articulación de instrumentos de gestión urbana y reducción del riesgo de desastres y estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos para sismos e inundaciones por intensas lluvias y fuertes vientos en Bayamo y Santiago de Cuba, entre otras acciones.

Por esa razón, el encuentro promovió el análisis sobre las posibles consecuencias que tendría el paso de un huracán por La Habana o un sismo en Santiago de Cuba, teniendo en cuenta la exposición a los diferentes peligros, densidad de la población y la concentración de altos valores patrimoniales, económicos, infraestructurales y culturales.

El proyecto de la cooperación internacional surgió tras un taller realizado por el PNUD, luego de que en 2012Santiago de Cuba fue azotada por el huracán Sandy. (2016)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.