Población habanera escéptica ante medidas para abastecer agromercados

El crecimiento de algunas producciones agrícolas en 2015 no se tradujo en rebaja de precios.

Los MAE se rigen por un listado oficial de precios que pone un tope máximo a los costos de productos como plátano, cebolla y malanga.

Foto: Jorge luis Baños/ IPS

La Habana, 30 ene.- Topes de precios en los mercados agropecuarios estatales junto a la prohibición de entrada de camiones no contratados y decomiso de la mercancía, son algunas de las medidas adoptadas ante el desabastecimiento y exorbitantes precios de los alimentos en esta capital.

También las autoridades habaneras aseguraron esta semana que recuperan a toda velocidad al menos un mercado agropecuario estatal (MAE) por cada uno de los 105 consejos populares de la ciudad, en respuesta a un problema que ha marcado el inicio de 2016.

“Hace falta que el control se mantenga siempre, no sea que en febrero comience a decaer nuevamente el surtido en los agros”, comentó a la Redacción IPS Cuba Rosa Páez, vecina de Centro Habana.

Mientras que el jubilado René Hidalgo duda en que el ramo pueda mantener el abastecimiento prometido, “si cuando había menos mercados no se garantizaba siempre productos en las tarimas”.

Tierra en cifras

  • La cantidad de tierras de uso agrícola en Cuba asciende a unas 6.240.263 hectáreas.
  • De ese total, 30,5 por ciento de los suelos están en manos estatales, 34,3 por ciento pertenecen a cooperativas y el resto lo tienen los pequeños agricultores.
  • Desde 2009 hasta la fecha, 279.021 personas recibieron en usufructo terrenos ociosos bajo el compromiso de hacerlos rendir frutos.
  • Toda la tierra arrendada suma 1.403.940 hectáreas.

Fuente: Centro Nacional de Control de la Tierra y Tractores

Estas medidas no son nuevas, pero en los últimos tiempos se relajó su aplicación en la red habanera de MAE, que hoy suman 66 con respecto a los 52 registrados al cierre de 2015, donde se puede adquirir comida a precios más bajos que en sus pares privados.

Magalys Fonticiella, directora de una unidad de la estatal Empresa Provincial de Mercados Agropecuarios, dijo a la prensa que buscan acercar a las personas esta alternativa más económica.

Los MAE se rigen por un listado oficial de precios que pone un tope máximo a los costos de productos como plátano, cebolla, malanga, frutas, boniato, así como de algunas hortalizas, entre ellas el quimbombó, berenjena, acelga, habichuela y espinaca.

Fuentes cercanas al Ministerio de la Agricultura indican que los topes de precios a los productos han sido adoptados por los gobiernos locales de otros territorios, sin embargo, solo pueden ser aplicados en los puestos de venta estatales.

En recientes reuniones con productores para analizar la situación del uso de la tierra por quienes recibieron parcelas en usufructo, algunos agricultores proponen que el Estado ponga límites a los precios para evitar que los intermediarios graven varias veces los productos y ganen más que los campesinos.

Tal fue la opinión del productor Jesús Rodríguez, del municipio Bauta, en la provincia de Artemisa que colinda con La Habana.

A su juicio, los principales problemas con que deben lidiar los usufructuarios se resumen en la contratación, comercialización y “la necesidad de topar precios”.

Las autoridades se resisten hace años a topar los precios de venta al considerar que esto conspiraría contra el incremento de los volúmenes de producción.

Pero cooperativas que arriendan mercados en La Habana ponen precios elevados a su mercancía, cuando se supone que sus productos deberían costar menos porque carecen de intermediarios.

También las autoridades y productores abogan por una mejor contratación de los productos, pues a algunos campesinos las empresas estatales solo pactan la compra de 30 por ciento de sus cosechas, mientras el resto se comercializa a través de la libre oferta y demanda.

Otros tropiezos enfrentados por los usufructuarios de tierra son los desvíos de producciones por desorganización en los mecanismos actuales de venta.

“Más que topar precios”, se requiere mayor producción y organización de la comercialización, consideró el ministro de la Agricultura, Gustavo Ro­dríguez, quien anunció que dentro de las medidas a adoptar próximamente se continuará estimulando el precio de compra a los productores en las viandas.

Según el ramo, el crecimiento en algunas producciones registrado en 2015 no satisfizo las demandas de la población en casi ninguna estación del año, porque no aumentaron las cantidades, variedades y calidades de hortalizas y viandas disponibles en todos los tipos de agromercados.

Medidas implementadas por la reforma económica del gobierno de Raúl Castro como la entrega de tierras en usufructo, el alza de los precios de venta al Estado y experimentos para la comercialización en La Habana, al parecer no han dado los resultados esperados. (2016)

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