Población habanera especula sobre consecuencias de la rebaja de precios

Desde la prensa local, las autoridades han tratado de acallar rumores para evitar el acaparamiento.

La compra de alimentos exige la mayoría de los ingresos de las familias cubanas, según investigaciones.

Foto: Jorge luis Baños/ IPS

La Habana, 7 may.- Después de un inicio de 2016 marcado por el desabastecimiento en los mercados agropecuarios y la explosión de los precios de los alimentos, la rebaja de productos en los mercados estatales parece aliviar a la población, que se muestra escéptica de sus consecuencias.

En vigor desde el pasado 22 de abril, la disminución de precios tocó a productos de primera necesidad como el aceite vegetal, pollo y otros derivados cárnicos, que se expenden en la red de comercios en CUC (peso cubano fuerte equivalente al dólar), adonde buena parte de la población puede hacer limitadas compras.

Además, otros rubros de comercios estatales en pesos cubanos también tienen hoy un costo menor.

“Quiero aprovechar y comprar muslos de pollo ahora que les rebajaron el precio como 60 centavos de CUC, no sea que las cosas desaparezcan luego”, dijo la trabajadora del hogar Anabel Valdés.

Justo el posible desabastecimiento es una de las mayores preocupaciones de las personas en relación con la rebaja.

“Aunque la rebaja no es significativa, si da cierto acceso a más personas y lo que hay hoy puede escasear mañana”, opinó Ronald Díaz, chofer de una empresa estatal.

Por su parte, Dolores García, técnica veterinaria, comentó: “se dice que no hay dinero, entonces, ¿cómo se formaron colas cuando anunciaron que bajarían algunos precios?”.

En cualquier caso, desde medios locales las autoridades han tratado de tranquilizar a la población para evitar el acaparamiento.

Luis Carlos Góngora, vicepresidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, declaró que “estas medidas llegaron para quedarse. Existen las reservas lógicas necesarias capaces de garantizar respuestas a las demandas. El acaparamiento no debe tener lugar”.

Además de las rebajas de los precios de alimentos como pollo en piezas, picadillos, aceite, vísceras y algunas confituras en las tiendas en pesos convertibles, disminuyeron también los del arroz, chícharos, confituras y sazones que se comercializan en pesos cubanos.

Según las autoridades, la decisión de rebajar los precios parte del reconocimiento de que “los salarios y pensiones siguen siendo insuficientes para satisfacer las necesidades básicas de la familia cubana”, que hizo el VII Congreso del único Partido Comunista de Cuba, del 16 al 19 de abril pasado.

Esto, unido a “la disminución de los precios de los alimentos en el mercado mundial han propiciado adoptar un conjunto de medidas encaminadas a incrementar gradualmente la capacidad de compra del peso cubano”.

No obstante, se mantienen invariables algunas pensiones que no rebasan los 200 pesos cubanos (ocho dólares), mientras el salario mínimo es de 225 pesos en el empleo estatal, que sigue siendo el mayor empleador del país.

“Para no pocos, que no tienen remesas ni otras fuentes de ingreso, la rebaja no significa nada, lo que rebajaron sigue estando fuera de su alcance y son, sobre todo, personas mayores. Incluso, si tienen familia que trabaje, a ellos tampoco les alcanza para vivir”, opinó Doris Ramos, profesional de la salud. (2016)

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