Rolando Díaz: “Soy un cineasta cubano” (Parte 2 y final)*

Conversación con el realizador cubano Rolando Díaz, uno de los directores más conocidos de la pasada década de los ochenta y cuya obra ha continuado hasta la actualidad en Estados Unidos, República Dominicana y España.

Altercine presenta la segunda parte y final de la entrevista realizada al cineasta cubano, Rolando Díaz.

Rolando Díaz: “Soy un cineasta cubano” (Parte 1)*

Conversación con el realizador cubano Rolando Díaz, uno de los directores más conocidos de la pasada década del ochenta y cuya obra ha continuado hasta la actualidad en Estados Unidos, República Dominicana y España.

Rolando Díaz era uno de los directores cubanos más populares y conocidos en la década de los ochenta. Su opera prima, Los pájaros tirándole a la escopeta (1984), fue de los largos de ficción más vistos y celebrados de la época. Hoy, pocos espectadores cubanos saben quién es. O que sigue vivo, reside en España y tiene tantas películas realizadas fuera de Cuba como las que dirigió en su país, donde sus títulos más recientes no se han visto.

El resumen crítico de Frank Padrón

Reseña del libro El cineasta que llevo dentro. Más de 30 años en la revista Cine Cubano (1984-2015), de Frank Padrón.

Sencillez expositiva y atrevimiento evaluador sobresalen en el discurso sobre cine de Frank Padrón. ¿Cómo puede estimar de súbito acerca del hecho fílmico quien, como él, empieza un texto, por lo general, yuxtaponiendo datos, asegurando un juicio, contándote una anécdota…, alejado en apariencia de la interpretación del objeto de análisis? El cinéfilo exigente pudiera poner en entredicho a uno de los más prolíficos y mediáticos críticos del país. Pero no procede. Desde hace años, la mirada y el gusto de Frank legitiman porque están escoltados por el conocimiento. Allí donde él, una y otra vez, afirma, invita a la reflexión. Luego no importa si convenimos con su criterio.

Sara Gómez y Nicolás Guillén Landrián en su 68

Resulta increíble el número de obras extraordinarias que legó 1968 al cine cubano. Ello no solo en lo que toca a los largometrajes de ficción, sino también al corto documental.

1968 no fue glorioso solamente para el cine de ficción en Cuba, por títulos como Memorias del subdesarrollo, de Tomás Gutiérrez Alea; Lucía, de Humberto Solás, y Aventuras de Juan Quinquín, de Julio García Espinosa. Ese año se produjeron tres títulos documentales que marcarían una revolución dentro de la no ficción postrevolucionaria: Coffea arábiga, de Nicolás Guillén Landrián; Una isla para Miguel y En la otra isla, ambos de Sara Gómez.