Un libro para descubrir a Salomón

Gracias a la paciente labor de la investigadora, curadora y crítica de arte cubana, Caridad Blanco.

Salomón, septiembre de 1963, Rotograbado del periódico Revolución.

Foto: Cortesía de la autora

En cierta secuencia de Memorias del subdesarrollo (Tomás Gutiérrez Alea, 1968), Sergio lee la prensa cubana de la época. Entre titulares y noticias, la cámara destaca una serie de viñetas que, bajo el título de “Salomón”, ilustran la angustia de un personaje humorístico acosado por el peso de una duda que, en forma de gigantesco signo de interrogación, acaba por aplastarlo.

Este apunte narrativo al vuelo es probablemente la referencia más accesible que tenemos hoy acerca de un episodio de la historieta e ilustración nacionales casi del todo olvidado. Se trata de la obra para la prensa, la gráfica y la ilustración de Santiago Armada Suárez (Chago). Por suerte, un libro de reciente aparición viene a echar luz sobre ese hecho.

Salomón es un volumen que la investigadora, curadora y crítica de arte Caridad Blanco pone en manos de artistas y amantes de la historieta en Cuba. La autora lleva 30 años investigando la obra de Santiago Armada Suárez (1937-1995), nacido en Palma Soriano y conocido con el sobrenombre de Chago. Y Salomón es el nombre del personaje de esa historieta prácticamente desconocida, que se publicó en el apartado gráfico “Rotograbado” del periódico Revolución, entre diciembre de 1961 y septiembre de 1963.

Salomón, Universo de corcho, 1963. Colección Museo Nacional de Bellas Artes, 2017.

Foto: Cortesía de la autora

El libro, con una edición limitada de 50 ejemplares, editado bajo el sello de la Editorial Asterisco, fue financiado por el artista Yornel Martínez. El volumen es una suerte de caja que contiene un ensayo, el currículo actualizado del artista, un poema suyo y la relación minuciosa de obras con su correspondiente datación en una edición bilingüe, junto a 25 impresiones del mítico personaje, y que dan cuenta de su esencia, evolución y significado.

La presentación de Salomón se realizó el pasado 29 de septiembre en el Museo Nacional de Bellas Artes y los ejemplares fueron entregados a un grupo de bibliotecas, instituciones, archivos y escuelas de arte del país. El libro también estará disponible en formato digital en Sección ARTE, la intervención que el artista Nestor Siré realiza en el Paquete Semanal.

Señala Caridad que: “En la actualidad los jóvenes dibujan mangas e imitan a la Marvel, pero pocos conocen de la historia de la gráfica y la historieta de los años 60 en Cuba. Chago con Salomón fue renovador, no solo con el personaje. Él hizo aportes referentes al tiempo, al uso de la viñeta, los globos. Salomón, a diferencia del comic norteamericano, que se caracteriza por su apariencia, se define por su esencia. El personaje muta: su pelo se transforma en gorro de bufón hasta llegar a ser un sombrero con tres emblemáticas puntas: plumilla, fusil y pene. Es un personaje de tesis.”

La idea de realizar el libro se deriva de una colaboración anterior entre Caridad y Yornel en la 12ª. Bienal de La Habana. El artista, en su proyecto de intervención en la librería Fayad Jamís invitó a Blanco para presentar El Humor otro, libro de Chago que había sido publicado en 1963 por Ediciones R.

Salomón, Esto es el miedo, 1968.

Foto: Cortesía de la autora

El objetivo fundamental de Salomón como libro es: “revindicar ésta obra transgresora, con ese potencial simbólico que la define. “Salomón” es una historieta de sentido auroral. Podemos considerarla un antecedente del arte conceptual en la isla. Es una historieta de situación en la que el personaje va cambiando con el decursar del tiempo, con una arista de creación dentro del comic y con valores universales”, agrega la autora.

En “Salomón” encontramos el empleo de símbolos sexuales para referirse a la historia, a la política. Así la historieta fue tomando una mayor complejidad de naturaleza filosófica, ética, que a su vez el personaje asume en su propia transformación.

“La relación de esta historieta con los lectores en su época fue desafiante porque Chago los incitaba a pensar. Ese misterio y esa lectura difícil del sentido de lo que él estaba expresando constituyeron una suerte de boomerang contra el propio personaje. Era una época donde la movilización en el país necesitaba algo muy distinto a lo que el personaje estaba planteando. Por incomprensiones con el significado del personaje, la historieta deja de salir en la prensa, pero Chago continuó haciéndola en cartulinas que luego guardaba”, subraya Blanco.

Salomón

Foto: Cortesía de la autora

Chago era un hombre con una cultura general vasta. Estudió de manera autodidacta Filosofía, Psicología, varias religiones, era conocedor de la Historia de Cuba, de la obra de José Martí, de la poesía cubana y universal. Muy joven subió a la Sierra Maestra y desde allí, en 1958, creó el emblemático personaje de historieta Julito 26, para el suplemento del periódico El Cubano Libre, que se editó mimeografiado. Este humorista gráfico, pintor y poeta fue un gran animador del trabajo voluntario y puede considerarse uno de los artistas de la vanguardia plástica de aquellos años.

A la pregunta de quién era Chago para Caridad, declara: “Un hombre con voluntad y talento, que de manera autodidacta llegó muy lejos y es hoy prácticamente desconocido. Fue un precursor que llegó demasiado pronto a algunos puntos de la creación que no fueron entendidos en su momento. Conversé pocas veces con él y conocí su obra a cabalidad después de su muerte. Con diferentes exposiciones, le he rendido homenaje desde 1991. Me une a él una extraordinaria admiración por esa historieta enigmática, cuestionadora, irreverente, que es “Salomón”. Que aporta un camino a la historieta como arte. Con este libro pretendo compartir con los lectores el descubrimiento de una obra de gran valor como es “Salomón”. Poner en las manos de los jóvenes este libro para que conozcan una parte de la cultura gráfica de su país, hasta hoy desconocida. Un mirarse hacia dentro sabiendo que los méritos que hay en la historieta de Chago tienen un alcance universal.”

La única recopilación conocida hasta el presente sobre “Salomón” se encontraba ilustrando el texto “Chago el gráfico”, escrito por Samuel Feijóo para la revista Signos. Allí, junto a referencias a particulares momentos de la producción artística de Chago, están 33 ejemplos de la serie y de su evolución, específicamente de lo realizado por él entre 1961 y 1963. A igual período pertenecen las 17 tiras de “Salomón” incluidas por Chago en su libro El Humor Otro (Ediciones R, La Habana, Cuba, 1963). En ambos casos, las tiras habían sido publicadas, casi en su totalidad, en el periódico Revolución.

Chago había dicho en su tiempo que Salomón es “tesis, antítesis y síntesis. Un hombre determinado, un individuo y, a la vez, todos los hombres, la colectividad. Con él he querido crear un personaje tan vasto, complejo y contradictorio como el hombre mismo (…) es una historieta de situación. Evita y huye del patrón psicológico a priori (…) es también, fundamentalmente, la búsqueda del espacio-tiempo y del lenguaje propio, idóneo, de la historieta como arte (…) afirmación mayor del medio artístico cabal que es.”[i]

Nota:

[i] Citado por Samuel Feijoó en “Chago el gráfico”, Signos, Biblioteca Martí, Santa Clara, Cuba, número 21, 1978, pp: 536-537.

 

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