Ver para comer

El Festival Gourmet de La Habana abrió un espacio para el debate sobre la cultura culinaria en el audiovisual contemporáneo.

Cortesía de Alaín L. Gutiérrez

El Festival Gourmet se celebró en la Casa Benito Juárez, institución de la Oficina del Historiador de La Habana.

Que “el amor empieza por la cocina” y “la comida también entra por los ojos” son asertos del saber popular, tenidos en cuenta por Alfonso Arau cuando filmó Como agua para chocolate. En su meritoria traslación de la ya clásica novela de Laura Esquivel, al decir del crítico Frank Padrón, el director mexicano “provoca sinestesias en el espectador, a uno se le hace la boca agua cuando en las escenas de cocina la voz de un narrador en off describe la elaboración de los alimentos mientras la fotografía resalta el cromatismo de la comida.”

Esta y otras numerosas deliberaciones sobre la cultura culinaria en el audiovisual contemporáneo se suscitaron en el Festival Gourmet, celebrado entre el 29 de noviembre y el 2 de diciembre en la Casa Benito Juárez, institución de la Oficina del Historiador de La Habana.

Bajo el subtítulo de “Sabores de México y Cuba: indagación desde el audiovisual, la literatura y el turismo”, este evento cultural  dirigido por la investigadora de la Cinemateca de Cuba, Alicia García, y María Eugenia del Río, de la Fundación Casa Vieja de Campeche, ofreció interesantes sesiones sobre el rescate patrimonial del arte culinario y la valoración de su influencia en el acontecer histórico, económico y artístico de ambos países.

La tradición cultural alrededor del cacao y el chocolate, de fuerte presencia en la zona cubana de Baracoa y en toda el área del sur de México de origen maya, fue abordada por especialistas del tema de las dos naciones y se mostró al público a través de exquisitas degustaciones. Padrón, autor de un libro de ensayos dedicado a los nexos entre cine y culinaria, ahondó en las asociaciones simbólicas con lo exquisito y lo prohibido, el sexo y el amor, vertidas en cintas como la francesa Chocolat y la cubana Fresa y chocolate y otras de la filmografía mundial.

“El audiovisual es un excelente vehículo para la transmisión de buenos hábitos culinarios y para la formación básica de chefs y profesionales de la gastronomía”, expresó María Esther Abreu. A lo ancho del mundo aparecen festivales de cine dedicados al gourmet y a promover sus valores de creatividad, especialización y el empleo de la ciencia y las nuevas tecnologías; sin embargo, en la Cuba actual son escasas las escenas gastronómicas en telenovelas nacionales o ineficientes para trasmitir las particularidades de la cocina criolla autóctona. De ahí la pretensión de especialistas de la Escuela cubana de Hotelería y Turismo de crear una cita nombrada “Cine a la Carta”.

En 1999, un maestro de la primera generación del ICAIC rodó Conozca a Cuba por encargo de la cadena hotelera Gran Caribe. Sergio Benvenuto Solás, asistente de dirección en ese documental publicitario, resaltó el papel pionero de Humberto Solás en la vinculación entre cineastas y la promoción del destino turístico nacional.

La proyección en el Festival Gourmet de este trabajo inusual en la carrera del autor de Lucía dejó ver su sello personal en la cuidada puesta en escena y la expresividad de la fotografía. Solás hizo énfasis en la riqueza de las distintas manifestaciones artísticas cubanas (pintura, música, danza) y las tradiciones  populares, en contraste con la monotonía de playas, mujeres y hoteles que impera en la publicidad nacional.

Para el recuerdo imperecedero dejó Humberto el instante en que cantantes del Centro Pro Arte Lírico ofrecen La Traviata en medio de una cena en el restaurante del Hotel Plaza. Sergio mencionó otros momentos del cine de su tío, en películas como Cecilia, Un hombre de éxito y El Siglo de las Luces, donde la gastronomía desempeña una función dramatúrgica esencial.

Tuvo su espacio el periodismo audiovisual con la exhibición del reportaje que hiciera Rosaura Muñoz para Cubavisión Internacional. Esta pieza es un homenaje al padre de Alicia, Sergio García, quien fuera dueño de El Aljibe antes de 1959 y que luego, ya en la época revolucionaria y desde el rol de gerente, contribuyó al reconocimiento de ese restaurante como sitio gastronómico de excepción.

Dejó asentada esta primera versión del Festival Gourmet como hecho indiscutible que la comida entra por los ojos y, por tanto, la cultura culinaria precisa de los aportes del cine y demás manifestaciones del audiovisual. Pero también el evento estimuló los otros sentidos del público asistente, pues el oído fue servido en “Échale salsita”, deliciosa conferencia del Premio Nacional de Literatura Reinaldo González acerca del tema culinario en las canciones cubanas.

Y a cultivar el gusto y el olfato fueron dedicadas las mañanas del Festival Gourmet, con el ofrecimiento de talleres teórico-prácticos en el restaurante La Imprenta, donde el reputado Veimar Loyola y otros chefs de la compañía Habaguanex elaboraron sublimes recetas de México y Cuba.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.