Homenaje a la vigencia del pensamiento de Titón

Conversación con Ernesto Sánchez Valdés acerca del audiovisual Héroe de culto, premio al mejor documental en la 15ta Muestra Joven del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC).

A pesar de su juventud, Ernesto Sánchez Valdés ha tenido la fortuna de trabajar como asistente de dirección de reconocidos cineastas cubanos como Jorge Luis Sánchez, Gerardo Chijona, Manuel Pérez Paredes, Daniel Díaz Torres y Esteban Insausti. Cada uno de ellos ha contribuido a la formación de este realizador, egresado en 2015 de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA).

“Cuando uno está inmerso en la producción de una película, los directores muchas veces tienen otras de referencia, ya sea por la forma, por el contenido, por vestuario, dirección de arte, por fotografía y por el contexto histórico en que se desarrolla la futura obra. En casi todas las películas que he hecho siempre termino ‘enganchado’ con algunas de estas referencias y ese aprendizaje se queda conmigo por un tiempo o por siempre”, explica Ernesto.

Como casi todos los noveles realizadores de la isla, ha comenzado a incursionar en el mundo de la dirección desde la documentalística. Para él resultó una grata sorpresa que Héroe de culto obtuviera, por unanimidad del jurado, el premio al mejor documental en la 15ta. Muestra Joven ICAIC.Ernesto-Sánchez-realizador-cubano-Heroedeculto-2016

“Aún no me lo creo. Me contentó mucho saber que el documental funcionó en la Muestra. No podemos más que estar felices por eso. Son reconocimientos para todos los que hicimos el documental”.

MAYA QUIROGA: El tercer documental que diriges está dedicado a Tomás Gutiérrez Alea (Titón), uno de tus grandes referentes cinematográficos. En una escena del audiovisual se puede apreciar, fuera de foco, el siguiente comentario acerca de la película La muerte de un burócrata: “Lo martiano no es el busto repetido sino rescatar al Apóstol de una mistificación absurda”. ¿Están resumidos el superobjetivo y el título de tu documental en esa frase?

ERNESTO SÁNCHEZ VALDÉS: El documental puede tener muchas lecturas y esta es una de ellas. Esas declaraciones de Titón, luego del estreno de La muerte de un burócrata, fueron dejadas para el final porque contienen parte de la esencia del documental.

Me encantaría que los espectadores revisitaran la película de Titón, luego de ver Héroe de culto. Sería parte de nuestro homenaje a la clarividencia de su película. Aun así la frase que seleccionamos, y está en foco, conecta muy bien con la secuencia en la que está montada: la máquina de hacer bustos martianos es una sátira a los que, a fuerza de mecanicismo, se alejan del pensamiento de los grandes hombres, convirtiéndolos en símbolos huecos.

MQ: ¿Por qué apostaste por un documental de tipo reflexivo y de observación y no por uno del tipo interactivo con preguntas y respuestas?

ESV: La realidad de la fábrica donde se producen los bustos mostraba una verdad y su quehacer por sí solo narraba. Agregarle diálogos, entrevistas o una voz en off hubiese enturbiado una comunicación que requería de sencillez. Muchas veces las películas se van acomodando solas y te van mostrando un camino; y la nuestra no fue la excepción.

Filmamos muy a lo documental observacional, sabiendo que la estructura que perseguíamos alteraría esa aparente pasividad. Creo que ambas formas del documental coexisten orgánicamente en nuestro trabajo, aunque rodamos sin pensar en eso, solo queríamos mostrar esa realidad a nuestra manera”.

MQ: ¿Crees que este documental pudiera verse también como una crítica a la “serialización” del arte contemporáneo, a los estereotipos y la conversión de objetos en fetiches?

ESV: El documental aborda la realidad de la producción del busto de nuestro Héroe Nacional y su devenir histórico durante todo el siglo XX, mezclándose aquí la euforia, el respeto, la utilización deliberada, el delirio, la reiteración y la mecanización también en la forma de homenajearlo.

Más allá de eso, nuestra reflexión iba hacia la representación de los símbolos, pues esta realidad pudiera suceder en cualquier otro país del mundo. También existía la preocupación en la forma y material para elaborar el busto, pues no es lo mismo un Martí de bronce realizado por un artista o un artesano, que un Martí plástico hecho por una máquina.

La serialización de los bustos de José Martí tiene un matiz sui generis: es básicamente un producto realizado para darle vigencia a un ideal, un pensamiento, homenajear a un héroe indiscutible y es muy subjetivo saber si esto cumple o no su función. Es solo un rostro, una cabeza, y este símbolo significará para la persona, según lo que esta entienda por José Martí. Y él es vasto en significados.

Algunas personas, al mismo tiempo que han celebrado la elección de no recurrir a la entrevista en el documental, han comentado que la obra no refleja el verdadero sentir del cubano hacia Martí. De eso no iba el documental, sino más bien de un viaje a través de la historia donde el busto de Martí ha estado situado en muchísimos lugares por muchos años.

MQ: ¿El concepto de la fotografía partió de un trabajo colectivo con el director de fotografía o ya estaba preconcebido desde el inicio?

ESV: Creo que el director de cine en Cuba, dado el tiempo que toma en concretar la producción de los proyectos, llega a la pre filmación con muchas ideas maduradas por el tiempo y la espera. En Héroe de culto todos los conceptos fueron fruto del trabajo en equipo, pese a que yo venía con muchas ideas preconcebidas. Trabajo mucho solo, pensando en cómo narrar y expresar mis ideas.

En el caso de Abel Pino, el fotógrafo, somos amigos hace mucho tiempo. Habíamos trabajado juntos en Gira, mi documental anterior, y queríamos graduarnos juntos de FAMCA. Discutíamos mucho sobre la fotografía que queríamos y que necesitaba el documental y también sobre la temática que abordábamos. Es un creador muy entregado y su sensibilidad y modestia me ayudaron mucho y están en el resultado final. Tanto a él como a mí nos gusta respirar lo que el set, la locación, la realidad te ofrece. Es también la adrenalina que tiene el cine documental: la libertad de no tenerlo todo preconcebido y sorprenderte.

MQ: Al inicio del documental se escuchan voces en off que en los créditos señalas como de locutores, ¿pudiera ser una referencia a la emisora Radio Reloj? Sin embargo, esa parte de la banda sonora, en lo particular, me remite más a los lectores de tabaquería y el sonido de las chavetas que se utilizan para cortar las hojas de tabaco, un ambiente vinculado a la figura de Martí, ¿pudiera ser esa una de las lecturas posibles?

ESV: Todo ese inicio no es más que lo podría haber sido un noticiero, de haber existido uno en  1895. Así lo imaginé y lo quise hacer. Fue un extrañamiento que disfrutamos mucho en su creación y que estoy muy feliz de su resultado final. Es la secuencia que permite al espectador entender que José Martí fue un hombre importante, sobre todo si el espectador lo desconociera.

Raymel Casamayor, uno de los diseñadores de la banda sonora, la montó muy rápido y recicló todos los sonidos de la fábrica en pos de una coherencia sonora con el resto del documental. Un trabajo excelente. Y sí, hay una referencia a Radio Reloj aunque yo lucho mucho con los localismos nuestros.

MQ: En ese sentido, ¿qué papel le diste a la banda sonora, al diseño de créditos y al montaje en tu obra audiovisual? ¿Estaban presentes esos conceptos cuando armaste el guion de Héroe de culto?

ESV: Creo mucho en la primera intuición que uno puede tener. Me gusta trabajar con la posibilidad de ir sumando ideas y propuestas a medida que avanzan cada una de las fases. Las escaletas de guión de mis proyectos suelen ser muy abiertas y se terminan de armar en edición. Todo esto facilita mi forma de trabajar.

Todas las especialidades tenían el mismo nivel de importancia y en todas se trabajó con el mismo rigor. Con Raymel también había trabajado antes en Gira y queríamos hacer un poco más de lo que aquel documental nos permitió. Estuvimos juntos desde la prefilmación y luego en post producción se incorporó Irina Carballosa, para continuar con el diseño de banda sonora.  El no haber estado en la filmación fue muy provechoso para ella y nosotros, pues nos brindaba una mirada externa con mucha claridad. Tanto ella como Raymel son músicos y eso fue una ganancia para la banda sonora.

La ausencia de entrevistas nos permitía explotar otros recursos expresivos y que el sonido también narrara a la par de la imagen, la gráfica y el montaje. Lo mismo sucedió con todo el trabajo de Helman Avelle, el diseñador gráfico; el de Gabriel Oramas, el músico, y el de Beatriz Candelaria, la editora. Todos se sumaron al reto de intentar hacer de Héroe de culto un documental atractivo y con inquietudes.

Ahora, no puedo decir que todo lo tenía claro en detalles desde el principio. Parto de ideas, planos, incluso montajes en mi cabeza, escaleta, imágenes que me desvelan y otras muchas se me ocurren en el set o en la mesa de edición o en una tormenta de ideas. Es muy gratificante ver que una idea tuya los demás la hacen suya, le aportan y luego todos hablamos en un tono similar durante el proceso de trabajo. De ahí que siempre necesito de la contraparte de mis colaboradores y a partir de ahí agregar o seguir buscando lo más apropiado.

Aun siendo el director y quien tiene la última la palabra, yo creo en el espíritu de equipo y es por eso que, en lo particular, no me gusta esa idea (desgraciadamente transformada en una necesidad, muchas veces) de que el director de documentales deba hacerlo todo o casi todo en sus proyectos. Los ojos y la mente se vician, se obcecan, y la obra pierde calidad. Esa es mi opinión, pese a que muchas veces el presupuesto no da ni para tener un equipo de trabajo básico. Por suerte existen los amigos.

MQ: ¿Qué retos enfrentaste durante la pre-producción y el rodaje del documental?

ESV: Quizás el hecho de andar caminando por toda la ciudad con el trípode y la cámara bajo nuestro querido sol hizo las cosas menos llevaderas durante el rodaje. Recuerdo que, en un momento determinado, tuvimos que dejar de filmar bustos de Martí porque se convertía en una especie de trauma el querer filmarlos todos.

Hubo un día en que decidí parar de localizar bustos, pues me convencí de que era bueno que el espectador también pudiese adaptar la realidad del busto a su propio contexto. Que esa persona pueda darse cuenta de la saturación de bustos y reconocerlo en su propia cotidianidad es una de las intenciones que buscamos provocar.

MQ: ¿Tienes algún sueño que te gustaría compartir con los lectores?

ESV: Ojalá mi próximo documental filmado en Cuba pueda ser beneficiado por un Fondo de Fomento y nazca bajo el amparo de una Ley de Cine en Cuba. Eso sería una doble alegría. (2016)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.