La invasión (post apocalíptica y audiovisual) de Oriente a Occidente

A los universos narrativos distópicos, que son cada vez más representativos de la producción audiovisual cubana, dedica espacio este comentario a propósito de dos cortos vistos en la Muestra Joven, 2018.

Los relatos distópicos no resultan tan extraños a la fílmica cubana contemporánea, como pudiera pensarse, incluyendo las historias de específico sino post apocalíptico, con producciones como Válvula de luz (Miguel Coyula, 1998), mediometraje indie que pudiera considerarse verdadero precursor para obras siguientes, como los cortos Brainstorm (Eduardo del Llano, 2009) y Diario de la niebla (Rafael Ramírez, 2015), o los largometrajes Juan de los muertos (Alejandro Brugués, 2011), Omega 3 (Eduardo del Llano, 2014) y Year of Meteors (Rafael Ramírez); este último en etapa de posproducción.

Mujeres existentes y existencialistas en el Festival de La Habana

Del medio centenar de películas incluidas en el concurso del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de 2017, alrededor de 30 están a cargo de mujeres directoras. Esta aproximación reflexiona sobre ese fenómeno y sus repercusiones en los temas y tratamientos.

De lo político como escozor cotidiano. Ciertos títulos del 39no. Festival

Una corriente reciente del cine latinoamericano aspira a explicar el presente de las sociedades a partir de uno de los estilemas del western: la cuestión de lo político y el problema de la ley.

En el festival 38, el de 2016, hubo dos películas en el concurso que se me quedaron trabadas en el seso. El invierno (Emiliano Torres) y La larga noche de Francisco Sanctis (Andrea Testa y Francisco Márquez), ambas de Argentina, dibujaban una territorialidad dramática para sus conflictos propia de un género cinematográfico peculiar: el western.

Mujeres a escena, padezcan en paz

Una aproximación a algunas de las piezas presentadas en la sección no competitiva La mirada del otro, en la Muestra Joven ICAIC 2017.

Ninguna obra artística es neutral en ningún sentido. Planteado un conflicto o un asunto, el receptor hallará indicadores más o menos claros de lo que podrá o no asumir y compartir como un punto de vista dominante. Lo hará incluso si el texto audiovisual viene precedido de una discordia (explícita o no) entre lo que se enuncia en cierto nivel y lo que se enuncia en otro, o sea, cuando el autor parece no estar deliberadamente de acuerdo con lo que relatan algunos de sus personajes. Así ocurre, por ejemplo, en los documentales de Michael Moore o en los de Estela Bravo.