Cultura e institucionalidad, y dos contribuciones de Titón y Solás desde el cine (II)

Para el cine cubano contemporáneo es una urgencia enfrentar las dificultades de la distribución y la difusión.

Archivo IPS Cuba

Humberto Solás defendió el diálogo constante entre las ciencias sociales y el cine.

En una segunda etapa, y a propósito de estas inquietudes, publicamos dos textos de Humberto Solás de 2006 y 2007, divulgados y citados parcialmente de una u otra forma en diferentes momentos del desarrollo del proyecto Cine Pobre Humberto Solás (2001-2011), aunque no por ello su aparición en AlterCine, como textos íntegros, les da cierto carácter de novedad.

En “Cine Pobre versus Cine Rico” Humberto traza una estrategia que adquirirá su mayor envergadura con el inicio de la primera Muestra Temática del Cine Pobre Humberto Solás, que se inaugura en noviembre de 2008, a solo dos meses de su desaparición física, en tanto su Festival de Gibara prestaba, desde los inicios, absolutos cuidados al desarrollo y la selección de los contenidos de sus foros teóricos. Pero este texto anuncia también la urgencia de encontrar salidas a las dificultades de la distribución y la difusión del cine y el audiovisual contemporáneos, enlazándose así con el otro escrito “Surge un nuevo certamen hermanado a Gibara…” que también publicamos en esta segunda parte.

Sin lugar a dudas, hay elementos muy reveladores en ambos; en uno el anuncio de las muestras temáticas dirigidas a propiciar un diálogo entre las ciencias sociales y el cine, así como la búsqueda de nuevas estrategias para la distribución audiovisual; en el segundo, el anuncio del Festival Internacional del Cine Invisible (1) en su primer intento de consolidación, diseño de proyecto y evento complementario con el de Gibara, de gran envergadura cultural y pragmática.

Solás, artista, soñador, ente subjetivo pero medular transformador, esboza en ambos textos, de un lustro atrás, dos herramientas evidentemente muy elaboradas, que merecen ser estudiadas y, debido a su actualidad, seguirán contribuyendo al dosier de alternativas que la cultura cubana deberá estudiar, incorporar o asimilar, y que igualmente las instituciones culturales e instancias educativas de hoy y del mañana deberán, definitivamente, aprehender.

Cine Pobre versus Cine Rico

Humberto Solás

Agosto 2006

Los muros serán derribados pero no basta con hacer un cine libertario, independiente a presiones del mercado, y sus correspondientes ideologías; no es suficiente que realicemos obras de identidad, a veces transgresoras y experimentales o a menudo dentro de las reglas de oro de la dramaturgia – ya que no se trata de la contienda entre metarrelato versus iconoclastia – o que nos ahoguemos en el rol mesiánico de precursores.

A un Cine Pobre, o invisible, o marginal, o contracorriente, deberá acompañarle un sistemático cuerpo teórico-crítico que se enfrente a la bien remunerada literatura cinematográfica de la elite, encaminada a divulgar únicamente las películas que logran entrar en los circuitos de distribución oficiales.

Pero para que nuestro cine alcance presencia y corporeidad, tendríamos que encontrar nuevos vehículos de distribución audiovisual; llámense salas de nuevo tipo o algún ingenioso ardid que aún no vislumbramos.

Por el momento, sí sería factible que pongamos a la disposición de este otro cine nuestros pequeños eventos, a manera de crear una alianza de distribución de las obras premiadas aquí y allá a la manera de secciones institucionalizadas y perdurables.

Ello comienza a ocurrir en Europa y en América Latina.

¡Manos a la obra!

Surge un nuevo certamen hermanado a Gibara: “Festival Internacional del Cine Invisible de Valencia”, fruto de la colaboración entre la Universidad Politécnica de Valencia y el Festival Internacional del Cine Pobre

Humberto Solás

Marzo 2007

La humanidad se priva año tras año de valiosas obras audiovisuales que enriquecerían y ensancharían los horizontes de espiritualidad, desprejuicio y tolerancia tan urgidos en este mundo contemporáneo. Seguramente numerosos títulos no merecen, dada su incompetencia de ejecución, ser revelados al público; pero habrá una importante cantidad de obras de valor artístico que no han sido divulgadas, ya sea por su espíritu experimental e iconoclasta, o a causa de los prejuicios de cualquier índole que despiertan.

El Festival Internacional del Cine Invisible de Valencia y Gandía mostrará filmes notables que no han gozado de la distribución cinematográfica en salas comerciales o en televisión, o que han sido extrapolados del patrimonio cultural cinematográfico por razones de censura, sub-valoración artística o cualquier otra manifestación de exclusión.

Una Muestra en Concurso de filmes recientes que no han logrado acceder a la Distribución y de obras inacabadas optará por premios en metálico, servicios tecnológicos y facilidades para la distribución que contribuyan a su divulgación.

Los festivales, tanto el de Gibara como el de Valencia, salvaguardan al cine de libertad y de reflexión al abordar la independencia en la ejecución audiovisual, a manera de escapar a las coerciones y frenos, a la obligatoriedad de hacer concesiones, a los tabúes y a los prejuicios de cualquier índole. Los dos certámenes se complementan; pues, mientras el festival del Cine Pobre establece límites presupuestarios a los filmes, guiones y proyectos en concurso y se orienta a incentivar la producción audiovisual de filmes de bajo costo, ello no ocurrirá necesariamente en el festival del Cine Invisible, que estará orientado de manera muy específica a la suerte corrida por los filmes realizados más allá de los límites presupuestarios, y sí destacando aquellos problemas asociados a la distribución, ya sea dentro del marco institucional o fuera de este.

Por otro lado, mientras que en el evento de Cine Pobre se alienta en sus seminarios y talleres la ejecución de obras logradas con reducidos presupuestos de producción y creadas en libertad ético-artística; en el evento de Cine Invisible se defenderá, igualmente, la idea de la legitimidad creativa, pero poniendo énfasis en el controversial aspecto de la distribución y difusión final de la obra audiovisual y la discusión de las posibles alternativas y soluciones.

Es por ello que el Festival Internacional del Cine Invisible estudiará paralelamente y con espíritu académico la historia de la distribución cinematográfica, a la vez que el festival del Cine Pobre ha realizado, durante cinco ediciones, un recuento de la épica de la producción de un cine alternativo.

Notas:

(1) Este proyecto no se logró en Valencia y, aunque se intentó concretar en Bilbao, en 2009, el proyecto original de Solás fue íntegramente desvirtuado y nunca se realizó.

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