La plaza sitiada, el pensamiento crítico y la democracia en Cuba

La ausencia del blog La Joven Cuba revive en la red el debate sobre el desafío de la democracia para el socialismo.

Tomado de La Joven Cuba

La Joven Cuba organizó el evento

“Cuídate de la política, tan emocionante como laberíntica” / “Cuídate de la política, lo mismo te eleva que te deja con la lengua fuera” Buena Fe, 2012.

El síndrome de plaza sitiada emerge una vez más como bandera de “nuevos defensores de la Revolución”, al decir del reconocido trovador Vicente Feliú. Mientras, crecen la desinformación ciudadana, el descrédito de los medios de comunicación nacionales –dentro y fuera de la isla– y se silencia el pensamiento crítico, alerta preocupado el investigador cubano Esteban Morales.

“Una sociedad que, en medio de la revolución de la información, regala los oídos y ojos de sus ciudadanos, no sobrevive. Recuperar la confianza del pueblo se va tornando muy difícil. Porque la población reacciona ante la ausencia o calidad  de la información como ante algo que le pertenece, que debe recibir y que alguien le está robando o está tomándose la atribución de negarle”, reflexiona Morales.

Desde hace más de cuatro meses, el blog La Joven Cuba está bloqueado “en la Universidad de Matanzas sin explicación alguna, frente a esto hemos evitado cualquier confrontación inútil, o victimismo alguno, hemos esperado pacientemente a que se imponga el sentido común”, expresaron sus creadores en entrevista concedida a Cubainformación, “proyecto de información alternativa sobre Cuba en idioma español”, para atenuar el bloqueo mediático que sufre la Isla.

Y agregan: “Internet sigue siendo un fenómeno nuevo en Cuba y muchas personas con poder de decisión no entienden la dinámica de este medio. Está claro que es una herramienta que se usa constantemente contra la Revolución, es lícito protegerse de ella pero no puede convertirse en una defensa que raye con la paranoia y nos lleve a sacrificar a nuestras propias fuerzas. Los blogueros revolucionarios no podemos ser daños colaterales en este proceso”.

La Joven Cuba es una bitácora creada y mantenida por Osmany Sánchez, Harold Cárdenas Lema y Roberto G. Peralo, jóvenes profesores de la Universidad de Matanzas. Desde una visión comprometida y crítica con la Revolución cubana, intentan abordar la realidad nacional desde su diversidad y complejidad.

En la mencionada entrevista concedida por los autores de La Joven Cuba, José Manzaneda, coordinador de Cubainformación, califica el espacio como “radicalmente alineado con la Revolución cubana, que contiene –eso sí– agudos análisis de crítica revolucionaria constructiva, en la línea defendida en los últimos años por el presidente Raúl Castro”.

Para sus administradores se trata de “una medida administrativa rigurosa y arbitraria, tomada por quien ha pretendido silenciar –con las armas de la burocracia de manual– algunos contenidos incómodos del blog”. Así lo explican a sus usuarios:

“El blog continua bloqueado para los administradores y no podemos acceder a él para comentar ni leer los contenidos, continuaremos publicando gracias a la ayuda solidaria de los amigos. Tenemos confianza en que el sentido común rompa la barrera virtual y podamos regresar a la normalidad en un futuro cercano”.

Dadas las limitantes de Internet en Cuba, bloquear el acceso al blog desde la Universidad de Matanzas “implica casi su aniquilación”. Este recuento sobre el tema realizado en Sopa de Cabillas, sostiene la tesis sobre la posible censura del blog, al recordar que en medio del inusual silencio de La Joven Cuba, tres de los artículos publicados recientemente están escritos por personalidades de la cultura cubana como Vicente Feliú, desde posturas de defensa a la bitácora. Asimismo argumenta la atención dada al tema por el portal Cubainformación.

Esta ausencia involuntaria fue interpretada por numerosos actores de la blogosfera insular desde la sospecha. “Las especulaciones hablan de censura dado que son jóvenes que defienden el socialismo desde posiciones críticas”, considera el periodista Fernando Ravsberg en su blog Cartas desde Cuba.

Vicente Feliú pregunta “a los nuevos dueños de la defensa de la Revolución qué se requiere para que autoricen a los jóvenes (ahora que no tenemos guerras) a defenderla como único se puede: con la valentía que ha caracterizado siempre a los revolucionarios, criticando las situaciones erróneas o ya extemporáneas impostergables, criticando a los que esperan que las soluciones caigan del cielo, criticando a los funcionarios que temen perder sus condiciones materiales, exigiendo.”

Aunque el propio presidente cubano se ha pronunciado reiteradamente a favor de abrir “los canales de la crítica y ha presionado para que la prensa partidaria le acompañe (…), no se produce el cambio y la gente espera cada vez más, impacientemente, por lo que no acaba de llegar”, afirma Morales en el citado post.

Fernando Ravsberg recuerda la gran preocupación de Martin Luther King por el “silencio de los buenos”, al tiempo que retoma las palabras de Desiderio Navarro cuando advierte que la “falta de la debida respuesta pública a estos personajes los anima a acciones más agresivamente violatorias de la Ley socialista”.

En el trasfondo del asunto, la democracia reemerge como desafío no resuelto para el socialismo cubano. Más allá de una legalidad que asegure la justicia, la equidad y el bien común de la sociedad, las instituciones deberán proporcionar dispositivos de participación popular en la toma de decisiones. Estas reflexiones recientes del destacado pensador Aurelio Alonso cobran voz nuevamente. Resulta ineludible fomentar una cultura democrática, de participación, de rendición de cuentas, efectiva y a todos los niveles.

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