Médicos cubanos: salvar vidas a cualquier precio

En las redes sociales, blogs y medios digitales, muchos analizan la decisión de Cuba de enviar cientos de médicos a África para sanar enfermos de ébola…

“Te pregunto cómo estás, pero evito saber detalles de tu trabajo. Una vez me dijiste que no podías dar declaraciones. Solo tengo la certeza de que llegaste a Freetown con otros 160 médicos. Te pregunto también qué comes porque es quizás la forma más fácil de tener una conversación normal. Los dos evitamos mencionar la palabra ébola aunque sabemos que no va a desaparecer. Tú me dices que estás bien y que los han recibido con mucho cariño. Yo te pido que te cuides mucho. (…) Mi obsesión con tu luz verde tiene que ver con la sensación de saberte vivo. Yo no sé cuánto tiempo estarás allá. Pero rezo porque cada tarde noche aparezcas en el chat, aunque se me estén acabando las excusas para hablarte. Quizás porque hablándote a ti, también siento que le estoy hablando a los otros 450”.

Estos son fragmentos de un post publicado por la periodista cubana Elaine Rodríguez en su blog. La entrada narra, desde una perspectiva íntima y casi críptica, su relación con otro cubano vinculado directamente con los médicos que están en los países africanos para socorrer a los afectados por la epidemia.

Se trata de la crisis de ébola “más larga, más severa y más compleja” jamás observada desde el descubrimiento de la enfermedad, en 1976. “Cuba es un ejemplo […]. Ha sido la oferta más grande de médicos, enfermeros y especialistas, así como de expertos en control de enfermedades infecciosas y epidemiólogos”, declara Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Cuba, Granma tiene una crónica de Leticia Martínez, quien relata cómo fue la despedida de este primer grupo de 165 galenos y enfermeros. “En pocos minutos estarían partiendo quizás al último lugar al que muchos quisieran ir. (…) Esos que dijeron sí de un tirón, cuando les preguntaron su disposición para sanar en África. Cómo iban a dar otra respuesta, si desde que se sentaron por primera vez en un aula de la facultad médica les enseñaron a amar el don de salvar vidas”.

La periodista les pregunta cómo dejaban a su familia, uno de ellos responde que se quedaban “convencidos de la necesidad de mi partida. Este es el momento histórico que me tocó vivir. Ahora mismo, con el avión a punto de salir, me embargan sentimientos de alegría, de nostalgia, sentimientos por mi Revolución, por salir adelante, por evitar que esta enfermedad se siga propagando, por evitar que llegue hasta mi país. Esta es otra prueba que me pone la vida, justo el día en que cumplo años, ese debe ser un buen augurio”.

En la crónica también está la opinión de Roberto Ponce, especialista en Medicina General Integral, además enfermero intensivista, con un diplomado en Cuidados Intensivos, también una maestría en Ciencias Médicas, quien aseguraba que “no le temo a las enfermedades, más le temo al avión que está allá afuera”.

En ese espacio comenta Edgar, quien califica el acto como “muy valiente por parte de esos colegas, solo médicos formados en la escuela cubana de medicina tienen esa visión de lo que es ser médico, mis respetos para todos, y el deseo de que todos regresen a Cuba querida junto a su familia y seres queridos”.

Rodolfo señala que hay que alabar la labor y el coraje, “pero como dije ayer, que Dios nos ayude porque el día que alguno de estos “héroes” se infecte con este virus, irremediablemente tendrá que regresar a la patria, y la pregunta del millón: ¿cómo lo curamos y que no contagie a los demás? Difícil y muy pero muy arriesgada acción”.
En el mismo sitio, Admiradora comenta que “el ébola no es solo para los pobres, (…) el dinero no puede comprar la salud” y propone que los países desarrollados pongan todos los conocimientos médicos avanzados en función de detener esta enfermedad. “Usen todos sus avances para detener esta enfermedad, como hizo Cuba, o el mundo padecerá, pobres y ricos”.

En Cuba Contemporánea, un material titulado 1+1+…= 461 de la autoría de Sandra Abd’Allah-Alvarez describe tres historias de médicos cubanos; la última se refiere directamente a este grupo que se encuentra en África, “en cuestión de días pasaron de ser 165 a 461. Los primeros ya pisaron Sierra Leona. Es la circunstancia de proceder de una Isla que por mucho tiempo ha cultivado el don de pensar en el otro. Y tampoco es algo circunstancial, es más bien una cuestión de principios que tiene que ver con Hipócrates y con nuestros valores, con partir un pan a la mitad por mucha hambre que tengamos”.

“Quien piense que la necesidad hace parir 461 valientes se está proyectando. Solo egoístas, incapaces de hacer lo que esas personas con batas blancas, pueden encontrar razones cotidianas en un acto de amor a la humanidad. Que esas mismas circunstancias permitan su regreso sano al entorno de sus familias. Que los egguns cuiden tanto de las vidas de sus pacientes como de la suyas propias. Ese es mi deseo”

2 comentarios

  1. Lara

    La periodista cubana se llama Elaine Diaz Rodriguez

  2. Yoly

    Les deseo que puedan regresar a casa sanos y salvos y que Dios ampare a todos.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.