Parawifi o cómo mejorar las zonas de acceso público a Internet en Cuba

El proyecto de mobiliario urbano fue presentado en la Bienal de Diseño de Londres, en septiembre pasado.

Con el Parawifi las personas ya no tendrían que sentarse en las aceras o bajo la intemperie.

Foto: Cortesía del entrevistado

Al repasar los últimos cambios socio-tecnológicos que modificaron la conducta de cubanas y cubanos, sin dudas la lista estaría encabezada por el acceso público a Internet por redes inalámbricas, que comenzó en 2015 y hoy está disponible en 200 puntos del país.

Parques, avenidas, calles, esquinas, jardines y plazas se convirtieron, de la noche a la mañana, en espacios de alta confluencia ciudadana, debido a las muchas personas atraídas por los nuevos servicios de conectividad, a pesar de los precios prohibitivos para buena parte de la población.

Sin embargo, en esos lugares se padece de hacinamiento, pocos sitios donde sentarse ni guarecerse, inseguridad y falta de privacidad, lo que atenta contra un servicio que pudiera ser más confiable y cómodo.

Diversas opciones de comodidad y privacidad para poder conectarse en las zonas wifi.

El proyecto ofrece diversas opciones de confort y privacidad.

Foto: Cortesía del entrevistado

¿Cómo lograr entonces un área que propicie la socialización y comodidad de las personas al navegar por Internet?

En respuesta a esa interrogante, el dúo de diseñadores industriales Luis Ramírez y Michel Garcés creó el Sistema modular de mobiliario urbano para zonas wifi en Cuba, más conocido como Parawifi.

“Nuestra propuesta surge a partir de inconformidades con las condiciones en las que se produce este servicio”, explicó Ramírez a la Redacción IPS Cuba.

los módulos o conjunto de ellos podrán ser emplazados en enclaves en desuso, o donde estos no sean incompatibles con las funciones urbanas de las distintas zonas.

Los módulos podrán ser emplazados en enclaves en desuso, o donde estos no sean incompatibles con las funciones urbanas de las distintas zonas wifi.

Foto: Cortesía del entrevistado

“En términos de hábitos de consumo y de uso de estos lugares, donde se brinda esta prestación, se observan notables disfunciones respecto a las funciones originales con las que fueron concebidos”, añadió.

El diseñador valoró que esta contradicción genera no pocas distorsiones y barreras para que la conectividad de las personas funcione de modo eficiente, seguro y confortable.

“Parawifi es un proyecto que propone una posible solución a un problema latente de esta nueva realidad”, subrayó.

Para Cuba

El proyecto de los creadores cubanos propone un módulo de plástico biodegradable alimentado por energía solar, en el cual las personas puedan conectarse con mejores condiciones.

A su vez, se pueden superponer varios de estos módulos con el fin de crear espacios de mayor o menor tamaño.

Cada segmento mide 1,80 metros de largo, ancho y profundidad, con capacidad para cuatro personas en la parte baja y dos en la planta superior.

El empleo de lámparas led ayudaría a iluminar los espacios de conexión wifi.

Las lámparas Led ayudarían a la iluminación.

Foto: Cortesía del entrevistado

Los distintos niveles dispondrían de paneles fotovoltaicos que alimenten ventiladores de bajo consumo, iluminación LED y conexiones eléctricas para dispositivos móviles.

También se pretende que el lugar cuente con conexiones USB con transformador.

“Queremos lograr un entorno utilitario que ofrezca la posibilidad de la socialización entre las personas mientras se encuentran conectadas a la red”, declaró Ramírez.

De esta manera, los módulos o conjunto de ellos podrán ser emplazados en enclaves en desuso, o donde estos no sean incompatibles con las funciones urbanas de las distintas zonas.

El proyecto, a su vez, toma en cuenta la inclusión social en su propuesta.

Para ello, diseñaron módulos especiales para personas con diferentes capacidades físicas, que cuentan con un acceso más fácil, así como medios especiales de sujeción y de apoyo. Además, disponen de un apartado para colocar accesorios y sillas de ruedas.

Otro de los aportes de la alternativa es el acceso a una biblioteca virtual propia donde se alojarían diversos servicios especializados de música, literatura… Prevén la opción de habilitar un chat interno para facilitar la interacción entre los visitantes.

Existirán módulos dispensadores donde se podrían comercializar alimentos, así como implementos tecnológicos y tarjetas pre-pagadas para habilitar el servicio de navegación en Internet.

Uno de los propósitos de los Parawifi es lograr un entorno utilitario que ofrezca la posibilidad de la socialización.

Uno de los propósitos de los Parawifi es lograr un entorno utilitario que ofrezca la posibilidad de la socialización.

Foto: Cortesía del entrevistado

¿Factible?
Una de las principales interrogantes sobre la viabilidad de Parawifi concierne a los materiales a emplear en la construcción de estos módulos.

En ese sentido, aunque el diseño original propone la concepción a partir del plástico biodegradable, es posible fabricarlos en fibra de vidrio si fueran pocas cantidades.

De igual forma, “se puede aplicar con una estructura de aluminio y paneles resistentes a los efectos generados por la intemperie y el uso”, reveló Ramírez.

En función de ello, se hacen investigaciones para estimar costos de producción con cada una de las posibles variantes.

Según los creadores de los Parawifi, ya existe interés por instituciones gubernamentales de implementar la idea en algunas provincias, que actualmente hacen estudios de factibilidad.

Como idea, los módulos Parawifi, entusiasman a usuarios, diseñadores y expertos.

Foto: Cortesía del entrevistado

El objetivo siempre responde a un producto duradero, que sea desmontable y de fácil traslado y cambio hacia otro lugar.

Es entonces con estas facilidades que, según Ramírez, ya existe interés por instituciones gubernamentales de implementar la idea en algunas provincias, que actualmente hacen estudios de factibilidad.

Como idea, Parawifi ya entusiasma a usuarios, diseñadores y expertos del tema.

Tanto que sus creadores participaron en la Bienal de Diseño de Londres 2016, efectuada del 7 al 27 de septiembre pasado, en Sommerset House.

“Esta experiencia nos aportó mucho. Fue muy útil haber logrado producir el módulo a escala real y sentir la sinergia que se creaba con los visitantes cuando lo usaban”, señaló Ramírez.

Compartió que el intercambio con las personas les hizo descubrir otros posibles usos en los que no habían pensado antes.

 

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.