Una ley para marcar el paso

La regulación de vialidad en Cuba promovió el debate crítico en la red entre la ciudadanía y las autoridades del tránsito.

Archivo IPS Cuba

En 2010 hubo más de 10.400 accidentes de tránsito en Cuba

El 6 de abril del pasado año, Manuel, usuario de Juventud Rebelde, expresaba tras leer el reportaje “¡Tira la palanca y endereza!”: “Creo que es hora ya de poner orden en las vías, soy conductor de más de 40 años y nunca había visto en las calles tanto desorden y paradójicamente tantos policías. Los peatones caminan por las calles interrumpiendo el tránsito, (…) camioneros y guagüeros que ‘le meten el pie’ a los carros más pequeños, en fin, se está convirtiendo en una verdadera jungla”.

La indisciplina vial y los lamentables sucesos que provoca constituyen la quinta causa de muerte en el país. En el primer trimestre de 2011 la cifra de accidentes aumentó en 300 casos, con cinco fallecidos más que en igual periodo de 2010.

Reportes oficiales señalaron como causas principales los problemas de señalización en la red vial principal y el probable crecimiento de la circulación de vehículos por una mayor cantidad de medios de transporte por cuenta propia.

Estos factores, unidos al aumento de la accidentalidad en la nación caribeña, constituyeron motivaciones muy importantes para actualizar la normativa vigente, acorde a los instrumentos y a las experiencias internacionales más avanzadas.

La Ley 109, Código de Seguridad Vial entró en vigor el 16 de marzo de 2011, luego de ser aprobada durante el V Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en agosto de 2010. El anterior Código de Vialidad y Tránsito o Ley 60 funcionaba desde 1987 y su última actualización tuvo lugar en diciembre de 2002.

La seguridad de las calles y carreteras depende del buen desempeño de los choferes de cualquier vehículo, el estado constructivo de las vías y los peatones que las transitan. Así lo afirmaron los usuarios que participaron en la entrevista online ofrecida por Juventud Rebelde, donde el teniente coronel Mario Ríos Labrada, jefe de departamento de la Dirección Nacional de Tránsito, y los especialistas Yarileisy Gómez Torres y Yordis Rodríguez López, respondieron las interrogantes de más de 50 lectores.

Un análisis certero de las particularidades del reglamento, la aclaración de varios puntos complicados por el lenguaje legal y el intercambio diáfano entre internautas y autoridades fueron los principales resultados de la entrevista en la redacción del diario de la juventud cubana.

Entre las principales inquietudes de la población se encuentran el mal estado de las vías secundarias, la señalización de calles y avenidas, la presencia de vehículos altamente contaminantes y los procedimientos de los agentes del tránsito para la imposición de multas a los conductores.

Para el lector Jorge Pérez, la nueva ley es muy acertada y a tono con nuestra realidad. “Pienso que podrá contribuir enormemente a disminuir el índice de mortalidad actual por accidentes de tránsito. No obstante, será necesario reforzar el arreglo de las vías y velar por el mantenimiento de las mismas”, agregó.

Estas dudas fueron despejadas por el primer suboficial Yordis Rodríguez López, quien explicó que no todas las responsabilidades referentes a la vía recaen sobre la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y Tránsito. Aseguró, además, que la reparación debe ser realizada por los gobiernos municipales y provinciales, en dependencia del interés de la vía, para lo cual existe un presupuesto que debe ejecutarse en un plazo de 15 años.

Desde Cárdenas, provincia de Matanzas, Orlando expuso la necesidad de “elevar la exigencia a los agentes para que velen de manera más efectiva por el cumplimiento de lo establecido y lo que está por establecerse”.

“El trabajo de los agentes no es solo la imposición de multas, también deben realizar trabajo preventivo. La nueva ley implementó la notificación preventiva como una acción moral para buscar un cambio de conducta en los usuarios de la vía”, respondió el teniente coronel Mario Ríos Labrada.

Por otra parte, Yarileisy Gómez Torres, primer teniente de la Dirección Nacional de Tránsito, añadió que la ley también regula la conducta de los peatones, a los que se puede aplicar multas ante algún incumplimiento. No obstante, la imposición de multas no mitigará las violaciones. Resulta imprescindible una alta dosis de exigencia social.

Al término de la entrevista, Miguel A. Vázquez Solar, taxista de la base 133, perteneciente a la empresa Cubataxi, concluyó: “la nueva ley, como decimos los cubanos, viene dura, dura, dura y es necesario que (…) todo el rigor de la ley caiga sobre esos choferes profesionales o no, que conducen irresponsablemente”.

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