¿Cuán cerca está el fin del mundo?

“El blog del fin del mundo” es una bitácora mantenida por un joven cubano residente en Chile.

Cortesía de José Ernesto

José se muestra como una persona preocupada por su nuevo país

Telegonz se hizo una bitácora desde Cuba. Y otra desde Chile, poco después de llegar. De la primera no recuerda el nombre. A la segunda, que publica desde el sur, le llamó El Blog del Fin del Mundo. Desde el balcón de su banner se asoman los Andes tal y como se ven desde la ventana de un piso veintitanto en Santiago.

La primera entrada se publicó el 14 de Abril de 2010 y no falta el que se pregunte por qué alguien se hace un blog en plena era de Facebook y Twitter. La verdadera razón la sabe él, José Ernesto González Arencibia, que además de tener una activa presencia en las redes mencionadas hace de El Blog del Fin del Mundo un espacio para hablar con calma sobre lo que le preocupa.

Con cinco o seis párrafos de pocas oraciones, Telegonz va publicando sus secuelas. “Y siento que aquí, en elblogdelfindelmundo, está mi banco, donde me siento a contar mis cuentos, y a esperar a que amigos y extraños que quieran oírlas, lleguen”, dice en una de sus entradas.

Un año y 50 artículos más tarde, Ernesto ha salpicado su blog con referencias a la Guía del Autoestopista Galáctico, célebre saga de la ciencia ficción británica. El número 42; la irónica Respuesta Última a la Vida, el Universo y Todo lo Demás; aparece como un título alternativo de esta bitácora. Telegonz lo admite: “este blog plagia vilmente todos sus nombres y direcciones de Douglas Adams…” al mismo tiempo que se califica como “nerd”, o, al menos, capaz de apreciar este tipo de humor.

Y aunque en este blog se pueden encontrar artículos sobre sagas de ciencia ficción o el ya casi célebre World of Warcraft, la mayoría de las entradas tratan temas sociales o de meditación sobre la naturaleza de las personas, el universo y todo lo demás. Temas complejos como la pena de muerte, abordado en “Los Límites de la Justicia”; la hegemonía estadounidense en el mundo y en el hemisferio; o el papel de Israel y los judíos en el medio oriente también son revisados por el autor.

Telegonz es un obsesionado por la belleza, y la mide en miliHelenas: desde la que se dibuja con una vela y una cámara fotográfica hasta la que se puede encontrar en la poesía de Dulce María o en la huella de Armstrong en la Luna.

Prefiere recordar su país natal, Cuba, desde la nostalgia. “Cambié mi mar por cordillera y mi casita en bajos por un departamento en un piso 22. Extraño el mar del Golfo, pero me he habituado a ver las nieves de Los Andes. Pero hay dos cosas que echo mucho de menos: las malangas y las noches de tormenta.” escribe en una de sus primeras entradas. Y, en otra, se queja de “que habían cambiado mi cielo” ante su primera vista de las constelaciones del Sur.

Al parecer, por eso este es un blog alejado de los temas políticos cubanos. En uno de los comentarios un visitante se alegra de “encontrar tanta gente buena y no tener que discutir del monotema”, como llaman los cubanos a la conversación sobre la política nacional. “El monotema cará…Va de retro!!!”, es la respuesta de Telegonz. A pesar de esto, los enlaces de este blog llevan en su mayoría a bitácoras escritas por cubanos desde la isla, pero también a otras que se realizan desde los Estados Unidos o Europa.

Aunque se leen quejas sobre la velocidad de la metrópolis santiaguina o del idioma chileno, José Ernesto González se muestra como una persona preocupada por su nuevo país. Así, escribe sobre las personas sin techo, o la suerte de los 33 mineros atrapados y se compromete con la construcción de viviendas sociales.

Este es un blog que por sus temas, indagaciones, visitantes y conversaciones se encuentra muy próximo en la blogosfera cubana y, desde la punta sur de América, nos advierte lo cerca que puede estar el fin del mundo.

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