Juan sin Nada no más ayer

Un acercamiento al blog personal de Juan Orlando Pérez, cubano radicado en Londres que recrea la isla desde su espacio “Juan sin nada”.

Juan Orlando Pérez

Juan Orlando tiene una forma sui generis de escribir

No todos los blogs son sencillos de reseñar. Ni todos los puntos de vista son fáciles de asumir para quienes tienen una opinión diferente o hasta antagónica. Esto empeora cuando las definiciones vienen ensalzadas con una crítica aguda. La intolerancia es una de las sazones más evidentes del ajiaco nacional cubano. La socorrida “crítica constructiva” ha venido a ser entendida por muchos como la única válida, despreciando en gran medida la historia de la sátira social que, contradictoriamente, es bien vista cuando ataca despiadadamente a los antípodas políticos.

 

La doble moral con respecto al ejercicio de la opinión hace que a muchos les cueste aceptar a escritores como Juan sin Nada, autor del blog homónimo, donde ejerce una crítica a la realidad cubana que sus simpatizantes llamarían aguda, detallista, llena de interesantes paralelismos históricos y profunda. Por supuesto, sus detractores la denominarían poco constructiva y amarga…

Juan Orlando Pérez González vive en Londres. Es doctor graduado de la Universidad de Westminster con una tesis que versó sobre las ideologías profesionales de los estudiantes cubanos de periodismo. Mantiene su blog desde octubre de 2010, mientras imparte clases de Medios y Periodismo en la Universidad de Sunderland. Su acercamiento a la blogosfera, obviamente, no es el de un aficionado a las letras ni el del bloguero que publica un diario íntimo de su vida.

Juan Orlando tiene una forma sui generis de escribir, un estilo que lo diferencia de la blogosfera más tradicional en la que la sencillez de la redacción trata de compensar la premura de los lectores y la dificultad de leer en pantallas de computadoras. Por el contrario, los artículos de su bitácora son largos; sus párrafos llenos de muchas oraciones complejas que navegan entre varias ideas a la vez, con abundantes hipervínculos a sus referencias. Juan sin Nada no es tal, tiene muchas palabras y buena letra.

Su acercamiento a la realidad cubana no es pasivo, ni neutral, es visceralmente crítico, sin economía de apelativos fuertes y exageraciones agudas. Artículos como “Los Millones de Rio Zaza” muestran el proceso por corrupción ligado a dicha empresa desde un punto de vista analítico y descarnado. En este otro, “Agente de la CIA”, satiriza hasta la saciedad la expulsión el año pasado del artista Pedro Pablo Oliva de un órgano de administración popular pinareño.

Sin embargo, en Juan sin Nada no solo se tratan estos temas, hay espacio también para el recuerdo de Cuba, como en “El Ángel de La Habana”, donde la nostalgia por la ciudad se expone sin pompas ni exageraciones, mediante una disparatada comparación con Viena que hace reír y pensar por su descarnada aceptación de lo propio, lo nacional. En otros artículos se extiende y especula con cultura enciclopédica sobre personalidades de la historia europea y episodios de sus vidas.

El blog de Juan Orlando, desprovisto de enlaces favoritos pero con visitantes asiduos, en el que cada artículo se hace casi un ensayo, será amado por muchos y detestado por otros, pero difícilmente quedará alguien sin tomar partido ante la lectura. Como asegura el autor en su perfil, JO sigue escribiendo sobre su ciudad en su idioma natal. Cada palabra que va agregando se suma a su patrimonio y, tal como reza su bitácora, “todavía, en el futuro, quizás me transforme, de un ramplón Juan sin Nada, en un flamante Juan con Todo.”

Un comentario

  1. ZorphDark

    Lástima que desde septiembre 2009 no ha publicado nada más en su blog. Se extrañan sus palabras…

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