Evocación de Marta García

La primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba, recientemente fallecida en Madrid, entre otras muchas hazañas danzarías, interpretó como nadie, el papel de Novia en Bodas de sangre, de Antonio Gades.

Cuando evoco a Marta García las primeras imágenes que vienen a mi memoria se remontan a mediados de la década del setenta de pasado siglo. Ella, que acaba de acceder al rango de primera bailarina en el Ballet Nacional de Cuba, bailaba en el viejo Teatro Principal de Camagüey el rol de Swanilda en un montaje de Coppelia que la troupeagramontina, dirigida por Joaquín Banegas, acababa de estrenar. Por entonces yo comenzaba a acercarme al mundo del ballet y no tenía demasiados elementos para juzgar lo que contemplaba en escena, pero lo que vi en aquella función tuvo un efecto poderoso sobre mí. Marta irradiaba energía, seguridad, sin perder la gracia histriónica que el personaje requería.

Mariano Brull pasa en silencio

Diplomático y promotor cultural, como poeta de la vanguardia literaria cubana es un verdadero desconocido para muchos lectores en la isla.

El sexagésimo aniversario del fallecimiento de Mariano Brull Caballero (1891-1956) ha pasado casi tan inadvertido en nuestro panorama cultural como el centenario de la publicación de su primer libro: La casa del silencio (1916). Uno de los poetas fundamentales de nuestra vanguardia literaria es casi un desconocido hoy para los lectores cubanos.

Arístides Fernández retratado por Arche en verano

Evocación de uno de los más importantes artistas cubanos del siglo XX, un hombre solitario que en apenas un lustro de febril creación dejó un conjunto de cuadros y dibujos excepcionales, además de un puñado de narraciones.

Durante los mediodías de verano remontar una calle habanera puede ser una forma refinada de torturarse. Camino por Trocadero y me decido a buscar sombra y un poco de silencio en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Héctor Zumbado: en el cielo del humor y más allá

“Riflexiones” sobre quien nos hizo reír pero también pensar.

Ante la desaparición física del escritor y periodista Héctor Zumbado, en fecha reciente, no vale acudir al lugar común “deja un gran vacío” porque este ya existía hace más de dos décadas. Desde entonces, las condiciones en que transcurría su vida fueron un misterio y su ciclo creativo había terminado pero ahora, con su partida definitiva, llegarán recuentos y valoraciones de su obra que sitúen, con mayor precisión, su lugar en la literatura y el periodismo cubanos.