Suicidal Tendencies: Una inyección de vida al metal cubano

La reciente actuación de la banda estadounidense en Cuba deja una estela de entusiasmo y nuevos desafíos para ese género en la isla caribeña.

El grupo de rock estadounidense Suicidal Tendencies en un concierto que hizo rabiar a los seguidores del metal en La Habana.

Foto: Cortesía de Kike.

La presencia de Suicidal Tendencies en Cuba ya es un hito en la trayectoria de acontecimientos para el rock y el metal en la isla caribeña. Tanto la presentación de la banda californiana más reconocida del crossover thrash a nivel mundial en la oriental ciudad de Holguín como el concierto realizado en La Tropical, en La Habana, resultaron una inyección de fuerza para la escena nacional.

El público no solo se enfrentó a esta maquinaria con un estilo único desde los 80, sino a los golpes en la batería de Dave Lombardo, el drummer de origen cubano que hizo carrera en Slayer, otra de las alineaciones cimeras de estos géneros, y se instaló en la historia de la música extrema como “el padre del doble bombo”.

Precisamente, él fue el artífice del encuentro en Cuba con esta agrupación, de la que forma parte desde 2016. Lo anterior ha sido leído como la salida de un impasse en las presentacionesde grupos estadounidenses de renombre internacional dentro de estas tendencias, y la búsqueda de un camino más estratégico para que ello suceda. Las ideas empiezan a cocerse entre músicos y aliados en alguna parte de ese territorio subterráneo donde sobreviven el rock y el metal en la Isla.

Hace cuatro meses, durante un viaje de regreso a su país natal, en un improvisado encuentro con cultores de estas corrientes en el Submarino Amarillo, el baterista  prometió estos conciertos.

“He empezado a hacer un puente por el que podrán venir más grupos a Cuba”, dijo después, casi al finalizar la presentación con Suicidal Tendencies en La Habana, con lo que hacía doblemente realidad el sueño de tocar para sus coterráneos, que en esa ocasión fueron miles. Estos, a su vez, pudieron descubrir en directo a la banda que cruzó los límites entre el hardcore punk y el metal, en un tiempo donde las fronteras entre esas escenas parecían infranqueables.

A tono con lo ocurrido en Holguín, la multitud comenzó a tomar desde muchas horas antes la entrada a La Tropical.  Aunque la promoción fue escasa para un suceso cultural como este, la mayoría de quienes formaban el cordón sabían lo que aguardaban e intercambiaban sobre la calidad de los músicos que subirían al escenario, en especial, de los legendarios Lombardo y Mike Muir, vocalista y creador de Suicidal Tendencies, en el ya lejano, 1981.

Tras Zeus, la banda cubana encargada de tomar el pulso del público al empezar la noche, tocó el turno a la visitante. El show dejó ver que a pesar del tiempo, el ensamble no ha perdido su dirección, en lo que continúa influyendo la fuerza del cantante, un estilo musical agresivo con provocadoras líneas que evocan aquel disco seminal, Suicidal Tendencies (1983), y el “reclutamiento” de instrumentistas de puntería dentro del metal, como ha sido el caso del actual baterista.

La presencia de Suicidal Tendencies en Cuba ya es un hito en la trayectoria de acontecimientos para el rock y el metal en la isla. caribeña.

Foto: Cortesía de Kike.

Frente a muchos, principalmente jóvenes metaleros que agradecieron como nadie los solos que interpretó al mando de baquetas y pedales, subrayó la influencia cubana en su estilo. “Yo toco así porque nací aquí, por ser cubano”, remarcó Lombardo en un concierto cargado de familiaridad, que —sin dudas— oxigena la escena nacional de la música extrema, que vive un retroceso tras el cierre del Maxim Rock, sala por excelencia para estas presentaciones, y la salida sin retorno de agrupaciones importantes del género en 2013.

Algunos analistas auguraron un nuevo momento para el desarrollo de estas tendencias sonoras en Cuba, motivados por el anuncio de actuaciones de grupos internacionales como consecuencia de la coyuntura propiciada por el acercamiento entre el gobierno de este país y el estadounidense. Si bien se vivieron sucesos como la presencia de los británicos Rolling Stones y de la banda The Dead Daisies, en los últimos años lo que ha predominado es la cancelación o postergación de conciertos de este tipo en la Isla, fundamentalmente de grupos provenientes de Estados Unidos.

Por un lado, se alude a los cambios en las relaciones con la nueva administración estadounidense, en lo que coinciden varios medios e investigadores. Por otro, al interior de la escena también se refiere el funcionamiento del circuito internacional más industrializado del rock y el metal, donde tienen peso los intereses económicos, y en el que para muchas alineaciones, Cuba no figura.

De acuerdo con esas opiniones, el concierto que ideó Dave Lombardo y siguió Mike Muir, dejó un nuevo precedente para las presentaciones extranjeras en la Mayor de las Antillas, pues significó un espíritu de apoyo al género tanto para sus cultivadores como para sus seguidores.

Propuestas como esas, más colaborativas y autónomas —que incluso retan a la Agencia Cubana de Rock en el contexto de la institucionalidad, con evidentes reservas todavía sobre esta cultura—, al “meter el cuerpo” en la escena cubana son vistas por músicos promotores y seguidores del rock en general, como posibilidad para superar incomprensiones y estancamientos arrastrados por décadas. (2018)

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