El escritor cubano Alejo Carpentier y Venezuela

Con este libro el lector contemporáneo puede acercarse al panorama cultural del país sudamericano durante dos décadas decisivas del pasado siglo.

Foto: Tomada de www.aporrea.org

La labor periodística que el conocido escritor cubano Alejo Carpentier realizó en Venezuela ha sido recogida recientemente en un libro que Monte Ávila Editores Latinoamericana y la Fundación que lleva el nombre de este autor en Cuba han preparado conjuntamente: Visión de Venezuela.

El libro de casi 500 páginas recoge los artículos publicados por el autor de El Siglo de las Luces en su columna Letra y Solfa del diario venezolano El Nacional entre 1951 y 1959, así como otros textos significativos que vieron la luz en otras secciones del mismo periódico.

Como es sabido, el escritor cubano permaneció durante catorce años en Caracas aun cuando su intención no era permanecer en esa capital durante mucho tiempo. Su estancia allí fue decisiva tanto para su labor de cronista como para la concepción de sus novelas El reino de este mundo, Los pasos perdidos, El acoso y hasta El siglo de las luces cuyo manuscrito trajo consigo a La Habana al regresar en 1959.

En un prólogo esclarecedor y muy inteligente la ensayista cubana Graziella Pogolotti, directora de la Fundación Carpentier, nos dice que este volumen “ofrece al lector contemporáneo un panorama viviente del desarrollo cultural de ese país sudamericano durante dos décadas decisivas del pasado siglo”.monte0

Alejo Carpentier llegó a Caracas en agosto de 1945 contratado para trabajar en una agencia publicitaria.

Pensaba entonces—afirma Pogolotti—en una estancia transitoria pero permaneció en Venezuela durante catorce fecundos años.

Asimismo la estudiosa señala que “no podría valorarse del todo la visión carpentereana de Venezuela sin acceder a sus crónicas a través del Orinoco, hacia lo más profundo del país, experiencia decisiva para el novelista, antecedente de la escritura de Los pasos perdidos.”

Resalta del volumen la capacidad del periodista  para informar con una prosa ágil, concisa y comprensible de todos los acontecimientos culturales de los que fue testigo y que contrastan con el lenguaje barroco y un tanto difícil de su estilo literario.

Siempre, según Graziella Pogolotti, “el autor tenía clara conciencia de su destinatario, persona informada y curiosa, aunque no necesariamente dedicada a un quehacer intelectual”.

Más de un centenar de material periodístico se reúne en Visión de Venezuela que cuenta además con una cronología de Carpentier, un índice onomástico y uno alfabético de títulos, divididos en las secciones del libro según los años en que fueran publicados.

A ellos se añaden “Otras colaboraciones” y “Visión de América”, estos últimos dedicados al paisaje selvático de Venezuela el cual causaría una profunda impresión en un hombre que hizo de este continente el objeto y protagonista de su obra monumental.

No hay que olvidar que fue precisamente en Venezuela donde Carpentier terminó de dar forma a su teoría de “lo real maravilloso” con la cual se le identifica y se establece la diferencia con otros escritores del llamado “boom” latinoamericano.

Leer estas crónicas es descubrir a otro Carpentier, aquel que aprehendió de sus experiencias culturales todo ese mundo erudito que desplegó con maestría en su obra de ficción.

Su capacidad, sin embargo, para la labor de divulgación y hasta didáctica que subyace en su periodismo nos corrobora que también era capaz de dedicarse a un oficio que muchos consideran menor, me refiero al periodismo, y que un sinnúmero de grandes de las letras universales han llevado a reconocidas cúspides.

Como muy bien señala la doctora Graziella Pogolotti en el aludido prólogo, “Venezuela ofreció a Carpentier un trabajo estable y bien remunerado que, progresivamente, le dejó el margen de tiempo indispensable para la realización de su obra mayor”.

Se hacía necesario un libro como este para los estudiosos y para el público en general. Se confirma en él los fuertes vínculos y la gran significación que tuvo Venezuela para el novelista cubano así como el talento del cronista que consiguió transformar en duradero lo que podría resultar efímero y circunstancial.

Visión de Venezuela convencerá a los escépticos de cuánto puede el periodismo ayudar a un escritor y viceversa, y hay que celebrar la feliz iniciativa conjunta de la venezolana editora Monte Ávila y de la cubana Fundación Alejo Carpentier.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.