Roberto Manzano: un defensor de la poesía latinoamericana

El poeta, ensayista, editor y profesor cubano se ha propuesto difundir en la isla lo mejor de la poesía de lengua española, con énfasis en lo latinoamericano.

Foto: Tomada de peglez.blogspot.com

Con la aspiración de romper el aislamiento entre los países de la región en lo que en materia poética se refiere, Manzano ha propuesto a la editorial Arte y Literatura del Instituto Cubano del Libro la apertura de la Colección Poesía de amor para sacar a la luz a los grandes creadores del continente con una temática que él considera la más atractiva para los jóvenes y, en general, para el lector no especializado.

Ya se han presentado en el habitual Sábado del Libro, tres volúmenes pertenecientes a su proyecto: El cáliz donde tu alma existe, del peruano César Vallejo, La paloma de Venus, del nicaragüense Rubén Darío y La rosa de fuego, de la uruguaya Delmira Agustini. Y vendrán muchos más.

Es por eso que Nuestra América se acercó a Manzano para que nos hable de este y otros asuntos relacionados con la lírica latinoamericana, en la que él tiene una maestría y de la que es tal vez el más profundo conocedor en la Isla.

Nuestra América (NA) ¿Cómo y con qué objetivos realizaste estas antologías de tres poetas fundamentales de América Latina?

Roberto Manzano (RM): Propuse a la Editorial Arte y Literatura un proyecto para una nueva colección, y tuve la fortuna de que se aceptase y se pusiera en marcha. Se trata de publicar conjuntos pequeños y rigurosamente escogidos de la mejor poesía de amor escrita en español por autores de todos los tiempos de América Latina y España. Los títulos están saliendo bellamente diseñados y a precios módicos, asequibles a cualquier persona común. Ya se encuentran en librerías las selecciones de Antonio Machado, Federico García Lorca, César Vallejo, Rubén Darío y Delmira Agustini. Saldrán próximamente Sor Juana Inés de la Cruz, Gutierre de Cetina y un bello conjunto de las canciones populares de amor del Tucumán antiguo. Como el tesoro es abundante y lleno de sortilegios, votamos por darle larga vida a la colección. El propósito consiste en promocionar la poesía dentro del gran público para reeducar los gustos, dañados por la industria lucrativa del ocio, a partir del disfrute económico y sintético del fondo áureo de la lírica en español, tanto de los grandes clásicos como de la creación folclórica y, en especial, como encanto añadido, en el tema eterno del amor.

NA: ¿Qué distingue, a tu entender, la obra de cada uno de ellos?

cubierta-el-caliz cubierta01 cubierta02

 

RM: Cada uno de ellos es ya hijo de Cronos. Son autores, o páginas folclóricas en ocasiones, que el tiempo ha sancionado como lo más selecto de la efusión amorosa en la poesía de la lengua. En el caso de los autores latinoamericanos ya incluidos se trata de conjuntos que reúnen piezas excepcionales. César Vallejo alcanzó en su expresión un nivel de trepidación humana que articula a la perfección lo divino en lo cotidiano, sin fricciones dicotómicas y empobrecedoras. Rubén Darío sesgó el agua idiomática en dos, y fusionó el color y la música en una nueva fluencia expresiva, a la que regresaremos siempre como a un estado primario. Delmira Agustini es el enigma de la pasión, dueña en plena juventud de un lenguaje simbólico que visualizaba su propia muerte. Así que los lectores tendrán en las manos joyas selectas, que pueden reencaminarlos hacia la poesía verdadera.

NA: ¿Qué parámetros determinaron la selección de los textos?

RM: Primero, que traten el tema del amor. Segundo, que hayan sido escritos por grandes firmas de la lengua, tanto de América como de España. Tercero, incluir también lo más refinado del folclore de nuestras naciones en este tópico específico. Cuarto, que el número de piezas no abrume para que engolosine al lector sensible, o recupere al desesperado de la práctica virtual. Quinto, que el formato y el diseño sean económicos, pero bellamente tratados. Sexto, acompañarlos de un prologuillo sugeridor, que fomente la percepción de la poesía.

NA: ¿Cómo ha sido su acogida en Cuba?

RM: Las noticias que hemos tenido hasta ahora son muy buenas. Se venden en las librerías, sin promoción, solo con la suscitación de sus carátulas, lo cual es un milagro hoy. Pero con promoción, claro está, se venden mucho mejor, sobre todo cuando se les lleva directamente a sectores potenciales de público. Los títulos solos, o en conjunto, funcionan como un sencillo y agradable obsequio. La serie, ya distinguible por su forma y su contenido, resulta altamente atesorable. Cuando haya un mayor número de títulos se pueden establecer iniciativas editoriales y promocionales con ellos.

NA: ¿Crees que la poesía latinoamericana está en desventaja en términos editoriales?

RM: Lo creo. No hay proyectos de gran extensión y calado en la jerarquización de la poesía latinoamericana. Falta coherencia promocional en el género primado del continente. Los poetas contemporáneos resisten a través de la pequeña empresa editorial, sin una verdadera y legítima distribución regional. Los más reconocidos, a través de algunas instituciones representativas y los circuitos de élite. Los menos reconocidos, a través de las acríticas y desjerarquizadas páginas de Internet. Los concursos y premios agitan desvertebradamente la vida literaria, pero inciden poco en la poesía propiamente dicha. Los festivales de poesía propagan la apreciación pero no visualizan adecuadamente las obras y figuras. Se echa de menos un gesto concertado, juntador de las fuerzas individuales, que dé cuerpo visible y axiológico a la actual poesía latinoamericana.

NA: ¿Hay planes de nuevas ediciones poéticas de poetas de nuestra región por parte de Arte y Literatura?

RM: La Editorial Arte y Literatura siempre tiene en cuenta la poesía de América Latina, tanto en sus figuras clásicas como en las actuales. No trabajo directamente allí pero sigo sus catálogos. En ocasiones el impedimento no es de la casa editora, sino de los derechos de los autores. Pero el repertorio de poesía latinoamericana es siempre significativo, aunque es evidente que todos deseamos que sea aún mayor.

NA: ¿Siguen siendo paradigmas estos poetas entre los jóvenes cubanos y latinoamericanos, tanto de lectores como de escritores?

RM: La tradición poética de una nación, de una región, de un idioma no deja nunca de estar presente en la interacción inmediata. En los autores más iconoclastas y transgresores, incluso en aquellos que no aman la evolución lírica de su propio país o lengua, la tradición es un estado primario al que se acude para la oposición o la superación admirada. Pero cada Jóveno ha de escoger sus Homagnos, según los nombres de personajes que José Martí creaba en su poesía. El carácter definitivo y proteico de la tradición se define a través de las nuevas opciones personales.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.