Van Van, Beatles, Rolling Stones y algo más

Este 1 de junio se cumplió un mes de la muerte del gran músico Juan Formell

Jóvenes éramos, que al fin seguíamos las cosas que de moda estaban. Nos gustaban y nos gustan los Beatles y los Rolling Stones, nos gustaban porque eran los ídolos de aquel momento en el mundo y nos llegaban los discos y grabaciones que mayormente escuchábamos y tarareábamos, aunque no supiéramos el significado de las letras de aquellas canciones. Corrían los años de la década prodigiosa, los sesenta.

Éramos los amigos que compartíamos tanto los estudios, las aventuras y prácticas del voleibol y el básquet como las fiestas con grupos musicales que iban a nuestras casas como Los Kent y Almas Vertiginosas.

Recuerdo que, en 1969, llegamos todos hasta el Malecón habanero, a un costado del Hotel Nacional, y por primera vez vimos a ese grupo musical, que le iba quitando favoritismo a los jóvenes intérpretes del pop en la capital. Nos acercamos todo lo que pudimos para verles las caras y la vestimenta, se nombraban los Van Van, con Juan Formell a la cabeza. En realidad nos dedicamos a mirar porque no sabíamos bailar esa música que de inicio nos resultó pegajosa. Nuestro grupo no podía quedarse atrás, inmediatamente nos reunimos en casa de los Carnero y allí dimos nuestros primeros pasos en llevar el ritmo a su más amplio dominio.

Hoy en día conocemos que los Beatles fueron músicos que llenaron estadios en todas partes, sabemos también que los Rolling Stones fueron y son el único grupo de rock que sigue tocando, 1965-2014.

Ahora bien, para hablar de quien afianzó y echó raíces entre jóvenes y adultos de varias generaciones de cubanos, incluidos los jóvenes de ahora mismo; cuando hablamos de cómo “tirar” un pasillo o como tararear las canciones de Van Van, entonces hay que decir a viva voz cuan grandioso es el legado de Juan Formell, sus arreglos, sus letras y composiciones, su peculiar estilo como ejecutor del bajo eléctrico al que le sacaba timbres sonoros únicos y con creaciones osadas, provocativas, a veces escuchadas con recelo, nuevas en todo lo que significó desde el son hasta el jazz. Se dice que tomaba de las crónicas cotidianas para sus pegajosas canciones populares. Así se ha mantenido en la preferencia por décadas, sin dudas por mucho, muchísimo tiempo y por tanto fue un músico que supo encontrar la clave para conservar la genuina cubanía.

“Honrar, honra”.

“Mas bien aventurada cosa es dar que recibir”.

(José Martí)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.