Buena luz, si a buen árbol te arrimas

En el empeño por multiplicar la generación de electricidad con fuentes renovables, la economía cubana estrecha alianza con un líder mundial de las nuevas alternativas energéticas.

Una amplia delegación de empresas chinas estudió en La Habana alternativas para invertir y desarrollar fuentes renovables de energía.

Foto: Tomada de la Agencia Cubana de Noticias

Cuba confirmó este mes de enero su política de romper con la larga dependencia petrolera al aliarse con China, una de las naciones que lidera, por necesidad, el desarrollo de las fuentes renovables de energía. En un foro de tres días en La Habana, los dos países firmaron 10 acuerdos para apuntalar el programa oficial dirigido a transformar la generación de electricidad en la nación antillana.

Con la participación de 18 empresas del país asiático y 20 de los anfitriones, ambas partes convinieron estrechar la cooperación en industria, con mira prioritaria al desarrollo integral de las energías fotovoltaica, eólica e hidráulica. Los acuerdos incluyen desde la producción de equipamiento con ese fin hasta la construcción, operación y administración de estas áreas.

Bajo la conducción del ministro cubano de Industrias, Salvador Pardo Cruz, y del director del Centro de Información para el Desarrollo Industrial de China, GuChengkui, el foro empresarial sesionó del 18 al 20 de enero. Los participantes estudiaron proyectos para crear capacidades en un país que se ha propuesto elevar hasta un 24 por ciento en el 2030 la participación de la energía renovable en la producción de electricidad.

El sol, el viento y la biomasa tienen baja presencia en la matriz energética cubana. Los planes del gobierno aspiran a elevar la participación de las fuentes renovables a 4,65 por ciento en el presente año, fundamentalmente a cuenta de la biomasa cañera y los parques fotovoltaicos, de 3,62 por ciento alcanzado en 2016.

Como resultado del foro, el Grupo de la Electrónica de Cuba y la empresa Haier, del gigante asiático, suscribieron un memorándum de entendimiento para establecer una empresa mixta y un centro de desarrollo, investigación y aplicaciones de las energías renovables.

Otros importantes pasos los dio el grupo cubano de la Industria Sideromecánica: una carta de intenciones con la empresa Sany, de China, para la fabricación y desarrollo conjunto de torres eólicas y grúas y un acuerdo con el grupo Yutong para desarrollar ómnibus eléctricos alimentados con fuentes renovables de energía. En esta misma cuerda, la compañía china CNAICO avanza hacia el desarrollo y ensamblaje de vehículos eléctricos en Cuba.

La instalación de parques solares fotovoltaicos ha tomado impulso creciente a lo largo de Cuba.

Foto: Radio Santa Cruz

La Habana impulsa un fuerte programa de inversiones energéticas, con énfasis en las fuentes renovables, como parte del Plan de Desarrollo hasta el 2030. Un adelanto en el sector energético garantiza que la economía tenga un soporte sistemático para todas sus producciones y garantiza también electricidad a la población las 24 horas, explicó en el Foro el director de Inversiones y Negocios de la Electricidad en el Ministerio cubano de Energía y Minas, Juan Manuel Presa.

“No hay crecimiento del PIB si no trabajamos en esta esfera, y para lograrlo al ritmo que necesitamos es necesario la participación extranjera”, declaró Presa ante los invitados. De acuerdo con datos del Ministerio de Economía, el país estima en 3.700 millones de dólares el gasto para expandir las fuentes renovables de energía. Recuperaría la inversión mediante el ahorro de los millones de toneladas de petróleo que hoy continúa importando.

Los programas incluyen desde la importación de equipamiento hasta el desarrollo por Cuba de su propia industria. La fábrica de paneles solares de Pinar del Río ejecuta inversiones para modernizar y ampliar su tecnología, a fin de apoyar decenas de parques solares fotovoltaicos que se expanden por el país.

Un buen aliado es China, país que ha privilegiado esta opción como alternativa a su bajo potencial petrolero.

Según estudios de la Agencia Internacional de Energía y la red global REN 21, el gigante asiático es la nación que más emplea en el mundo las energías hidráulica, solar fotovoltaica y eólica, y la que ejecuta más inversión en el desarrollo de electricidad a partir de combustibles renovables en general. Con estas fuentes sostiene hoy casi el 30 por ciento de su gasto energético.

“Desarrollar la industria de la energía renovable es uno de los enfoques principales de Cuba y China, pues es una manera muy eficiente de impulsar el desarrollo de la economía”, dijo GuChengkui en La Habana.

Quien a buen árbol se arrima, buena luz lo cobija. (2017).

 

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