Empresas de nuevo tipo

Un cambio de 180 grados en las facultades de la dirección empresarial ha introducido la nueva manera de definir el objeto social de las entidades económicas en Cuba.

Archivo IPS Cuba

La reinterpretación del concepto de objeto social lleva las transformaciones del terreno más estrecho del trabajo por cuenta propia o la microempresa privada al área más abarcadora de las empresas estatales.

La mirilla de las transformaciones económicas comienza a apuntar en Cuba hacia la empresa estatal de manera cada vez más intensa. Después de pasos iniciales más centrados en liberalizar y ampliar el área privada en una economía que era casi totalmente propiedad del Estado, los cambios gubernamentales se mueven más ahora hacia otro ámbito, la economía estatal, de mayor peso en la producción de bienes.

En línea con intenciones de estructurar un sistema empresarial de mayor autonomía, en mayo salió a la luz en la Gaceta Oficial una resolución, la # 134 del 2013 del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), que puso en vigor un modo más flexible de definir el objeto social de las entidades económicas.

Con el fin declarado –según Lineamiento 13 de la Política Económica y Social aprobada por el Partido Comunista en 2011- de que “puedan desplegar al máximo sus potencialidades, según lo normado”, la nueva legislación propone más libertades a la hora de determinar facultades para la dirección de una entidad económica, considerando como tales empresas, cooperativas y unidades presupuestadas con funciones comerciales.

La reunión del Consejo de Ministros en que se anunció esa medida reconoció con ese paso el propósito de “desatar los nudos que traban la gestión de las entidades económicas”. Pero la conferencia de prensa convocada para explicar la nueva legislación reveló intenciones de más vasto alcance: reinterpreta, de hecho, el papel de los sujetos en la economía.

Según uno de los miembros de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos de la Política Económica y Social, Rubén Toledo Díaz, con la Resolución # 134 las empresas y demás entidades económicas ganan más independencia para tomar decisiones, pueden explotar al máximo sus potencialidades y tienen más libertad para desplegar las fuerzas productivas. Será una puerta para crear condiciones que permitan “incrementar la eficiencia de la base productiva del país”.

Economistas cubanos y funcionarios de la Comisión de Implementación de los Lineamientos comparten consenso al señalar la rigidez con que tradicionalmente solía determinarse la misión u objeto social de una empresa en Cuba –reglas comerciales incluidas- como causa de grandes capacidades productivas inutilizadas.

La Directora Jurídica del MEP, Johana Odriozola Guitart, confirmó en la conferencia de prensa que la Resolución cambia radicalmente el concepto de objeto social, al entenderlo como “el conjunto de las principales actividades productivas, comerciales y de servicios que conforman las transacciones mercantiles a través de las cuales una entidad que realiza una actividad de carácter empresarial desempeña la misión para la que ha sido creada”.

 Con el nuevo concepto de objeto social, la dirección de una entidad económica tendrá más libertades para establecer negocios. Empresas de nuevo tipoEsto reduce la definición de objeto social solo a personas jurídicas con misión productiva, comercial o de servicio. Y lo hace de manera flexible. Una novedad audaz es que libera a la dirección de cada entidad económica para decidir actividades secundarias, sin sujeción a la definición del famoso objeto social. Bajo la sombrilla del mismo solo entra ahora la actividad principal de una entidad económica y no cualquier otra.

En el concepto anterior, cualquier actividad que aportara ingresos a la entidad, aún de manera eventual o de baja importancia, tenía que estar definida en el objeto social. Esa rigidez encartonaba o limitaba la iniciativa de las entidades cubanas para emprender negocios.
Con la Resolución # 134, las entidades tendrán bien definida su misión principal pero dispondrán de libertad, por ejemplo, para decidir qué hacer con los materiales de desecho de una producción: si los venden a una tercera entidad o los reutilizan en una nueva producción. Las facultades de un director de empresa no quedarán recogidas ni encadenadas dentro del objeto social; eso aumentará su autonomía y responsabilidad para tomar decisiones.

Salidas o iniciativas que antes rayaban con la ilegalidad, permitirán emplear con mayor intensidad las capacidades productivas de un taller, de una maquinaria o de una empresa, uno de los conflictos más lamentados en la economía cubana hasta ahora.

El objeto social de una entidad económica lo seguirá aprobando el organismo gubernamental que autoriza la creación de la misma. Pero bajo las nuevas reglas, cada entidad podrá determinar a cuáles clientes –sean personas jurídicas o naturales- les ofrece la actividad económica consignada en su objeto social. Incluso, no define el tipo de moneda o mercado en que puede operar dicha entidad. Estas flexibilidades harían mucho más fluidas las relaciones comerciales tanto entre empresas y unidades presupuestadas, como entre el sector estatal y el emergente sector cooperativo y privado en la economía cubana.

En opinión de Odriozola Guitart, la Resolución 134 introduce un cambio significativo, de 180 grados, que otorgará mayores facultades empresariales en términos financieros y de pago a los trabajadores. (2013)

 

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.