Regresa el tren

Entre las prioridades estratégicas del país se mantiene el desarrollo ferroviario.

IPS Cuba

Los planes gubernamentales se proponen devolver a los trenes el espacio que cedieron a los camiones en el transporte de carga.

El propósito cubano de ampliar la transportación de carga por ferrocarriles, para reducir el combustible que gasta en camiones, ha conseguido avances más moderados que los planificados cuatro años atrás. Reportes recientes de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) indican que el traslado de mercancías y recursos materiales todavía sigue descansando mayoritariamente sobre neumáticos y carreteras.

Desde hace varios años, el gobierno ha emprendido importaciones e inversiones millonarias para fortalecer la capacidad del sistema ferroviario. A la reparación de los carriles que atraviesan de lado a lado la alargada isla de Cuba, sumó la compra de 112 locomotoras a China y de unos 500 vagones a Irán. También firmó acuerdos de cooperación con Rusia para la remodelación de talleres y maquinarias, mientras amplía en la industria del patio la producción de vagones para azúcar a granel, silos para el traslado de cemento, volquetas, góndolas para materiales de construcción, planchas portacontenedores y otros medios de arrastre.

En agosto del 2010, el diario Granma divulgó la intención gubernamental de llegar a transportar el 50 por ciento de las cargas del país a través de las vías férreas. En ese momento, trasladaba la cuarta parte -sin contar la producción azucarera- por los caminos de hierro. El mal estado de alrededor de 6.000 kilómetros de líneas era uno de los factores que retardaba el tránsito de locomotoras y vagones o impedía el acceso a puertos y ciudades importantes, en uno de los países que más temprano se enganchó a los trenes –el primero en Latinoamérica y el séptimo en el mundo.

Ante tal situación, la Unión de Ferrocarriles de Cuba priorizó la rehabilitación de líneas y puentes y la ampliación de ramales. Uno de los propósitos era reparar más de 800 kilómetros de la línea central, desde La Habana hasta Santiago de Cuba, para permitir que los trenes alcanzaran hasta 90 kilómetros por hora.

Cientos de kilómetros ha repuesto el país desde entonces. Solo el año pasado, la Unión reparó más de 220 kilómetros hasta el cierre de septiembre. Pero ejecutivos del Ministerio de Transporte reconocieron que aún no habían logrado disminuir los tiempos de duración de los viajes, así como otras limitaciones en el caso de la transportación de pasajeros. Como razón expusieron el deficiente estado técnico de los vagones.

El transporte de cargas por ferrocarril tampoco ha experimentado todo el beneficio soñado. En el 2013, creció un magro 1,6 por ciento sobre el año previo, para redondear 16 millones 879.400 toneladas, según la ONEI. Ese volumen representó un 16,9 por ciento del total de carga trasladada por los diferentes medios. Los camiones siguen en el primer lugar, con tres cuartas partes de todas las mercancías y materiales movidos de un lugar a otro: casi 75 millones de toneladas a cuenta de empresas especializadas y no especializadas.La inversión más prometedora del país, la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, priorizó la construcción de vías férreas, para enlazar ese enclave con el país mediante la forma de transporte más eficiente.

Pero en comparación con el año 2010, cuando el gobierno decidió privilegiar el empleo de trenes, es más evidente la mejoría: el transporte de carga por ferrocarril aumentó un 32 por ciento desde entonces, y en relación con el 2009 creció alrededor de un 70 por ciento, de acuerdo con el Anuario Estadístico de Cuba.

De cualquier manera queda mucho por andar para alcanzar la meta de llevar por los caminos de hierro la mitad de los cargamentos en Cuba. Los camiones, además, de soportar el peso mayoritario, muestran una tendencia al crecimiento más acentuada en años recientes. En 2013, la carga movida en ese medio de transporte se incrementó un 6,8 por ciento sobre el año anterior.

Mejor desarrollo muestra otra cara de la estrategia: sustituir el traslado en camiones de empresas no especializadas por la opción de empresas dedicadas solo a esa actividad, dotadas, por tanto, con equipos más eficientes. El transporte de carga realizado por estas últimas aumentó un 8,2 por ciento, contra 5,2 por ciento las primeras, reporta la ONEI.

Los planes de recuperación o construcción de líneas férreas se han atrasado en algunos puntos de la geografía. Es el caso de las obras en marcha para acceder con trenes de carga a la capital provincial de Las Tunas. En cambio, avanzan a buen paso en el proyecto inversionista más costoso emprendido por Cuba, la Zona Especial de Desarrollo del Mariel. El enlace entre el país y la moderna Terminal de Contenedores de ese enclave apostó a los trenes. La economía que desde el temprano 1837 sentó sobre vías férreas la producción azucarera que dominó durante un par de siglos, vuelve de nuevo los ojos hacia la fórmula de transporte más eficiente en términos energéticos. (2014).

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