Cuba entre la fiesta y el drama de la humedad

Las lluvias de la tormenta Alberto llegaron en un momento en que la abundancia de agua, después de varios años de sequía, comienza a preocupar a la ciudanía cubana.

Las precipitaciones de la tormenta Alberto dejaron un beneficio empañado en lo inmediato por el castigo a cultivos, viviendas y otras instalaciones inmobiliarias, carreteras y puentes.

Foto: Tomada de Cubadebate

Los aguaceros que conmocionaron a Cuba esta semana con la tormenta subtropical Alberto se sumaron a lluvias sin igual que comenzaron desde hace nueve meses en el país. Los largos días de precipitaciones dejaron un beneficio de agua acumulada que compensa los costos en viviendas y cultivos y, sobre todo, aleja el recuerdo de una sequía cuyos estragos económicos empezaban a ser inquietantes.

Desde el paso del huracán Irma en septiembre del año pasado, se desató una temporada anómala de precipitaciones en Cuba. En los meses habituales de seca comenzaron lluvias en escala que no veían los cubanos desde hacía años, con un remate en estos días que ligó provecho y destrucción. Puentes destruidos por la furia de ríos desbordados, cultivos ahogados y viviendas e instalaciones sociales dañadas por inundaciones quedó como impacto inmediato.

De acuerdo con los reportes preliminares del gobierno, las interrupciones de varias carreteras y puentes por las crecidas dejaron incomunicados a algunas poblaciones, sobre todo en las provincias centrales de Sancti Spíritus, Villa Clara, Ciego de Ávila y Cienfuegos. Esta última decretó la fase de alarma, al registrar inundaciones en 22 zonas y ver incomunicadas a 19 localidades.

Unas 58.000 personas quedaron sin servicio eléctrico en el país y los aluviones y daños obligaron a suspender temporalmente las salidas de ómnibus y trenes por las vías principales.

A miles de viviendas con deterioro en su estructura o pérdida de sus bienes por la agresión del agua, se suman unas 50 escuelas con afectaciones y otras 54 que fueron tomadas temporalmente para proteger a personas evacuadas.

Los productores agropecuarios, a su vez, maldicen el daño a miles de hectáreas de plátano, frijoles, arroz, tabaco, hortalizas, entre otros cultivos, en provincias líderes en la agricultura como Matanzas, Ciego de Ávila y Pinar del Río, en el extremo occidental de la isla.

A pesar de las pérdidas materiales, es inevitable el agradecimiento de agricultores y de poblaciones que estaban amenazadas por perder todas las fuentes de abasto de agua por una sequía que en el verano (boreal) de 2017 había hecho mella en el 80 por ciento de los municipios del país.

De acuerdo con informes de esta semana, una gran parte de las represas cubanas se veía obligada a aliviar. Los 242 embalses administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) almacenaban el 87 por ciento de su capacidad total, según reportó ese organismo al alejarse las lluvias de Alberto.

Todas las presas de la zona central del país, incluida la monumental Zaza, mayor de Cuba, se vieron obligadas a aliviar por el exceso de agua en estos días.

Foto: Tomada del periódico Escambray

En el verano del 2017, la capacidad de embalse de Cuba se encontraba al 39 por ciento (3,500 millones de metros cúbicos).

La mayor presa del país, Zaza, que acumulaba en aquel momento apenas el 15 por ciento de su capacidad total de diseño (1.020 millones de metros cúbicos) se ha visto obligada a aliviar repetidamente desde septiembre del 2017, tras cuatro años seguidos sin hacerlo. Las tensiones subieron esta semana al escalar la Zaza a 1.170 millones de metros cúbicos de llenado.

Con las lluvias más recientes, 141 de los embalses del país se encontraban por encima del 90 por ciento de capacidad y en el centro de Cuba todos abrieron sus compuertas, al punto de forzar la evacuación preventiva de poblaciones próximas que podían verse amenazadas por inundaciones.

En intercambio convocado por el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel con varios ministros mediante videoconferencia, la presidenta del INRH, Inés María Chapman, alertó que, aun cuando disminuyan las lluvias, se esperan importantes escurrimientos desde las montañas en los próximos días, por lo cual debe mantenerse la vigilancia hidrológica. El periodo lluvioso recién comienza en Cuba con casi todas las presas llenas, reto para el cual hay que prepararse bien, advirtió Chapman.

Después de varios años de sequía severa, el exceso de agua alivia a los cubanos, pero les nubla el ceño. Paradojas del cambio climático en el planeta. Con el inicio de la primavera, las lluvias de Alberto abren el período tradicional de precipitaciones y huracanes cuando se encuentra casi al máximo la capacidad de embalse del país y está limitado, por tanto, el escudo preventivo de Cuba contra inundaciones. (2018)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.