Miradas a escala territorial

Nueva edición de un libro de economistas cubanos que esta vez también incluye la visión de expertos y actores del desarrollo local y territorial en el país.

Foto: Helen Hernández, IPS-Cuba

La quinta edición del libro Miradas a la economía cubana incursiona en la problemática del desarrollo territorial con mayor profundidad que otras veces.

En un examen inusual, la dimensión territorial del desarrollo absorbió esta vez las reflexiones de la nueva edición de Miradas a la economía de Cuba. La publicación presentada cada año por los investigadores del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), como remate de una etapa de análisis, reveló en esta oportunidad, con profundidad mayor, interés por el desarrollo local y otras problemáticas adjuntas que se alejan de los enfoques macroeconómicos más tradicionales en esa institución académica.

El libro Miradas a la economía cubana, calzado en esta quinta edición con el subtítulo Desde una perspectiva territorial, se inclinó en esa dirección bajo el criterio de que “los temas relacionados con la descentralización territorial y el fortalecimiento de los gobiernos locales son probablemente los más rezagados en el proceso de ‘actualización’ del modelo económico”, según apunta en el prólogo uno de los estudiosos de más larga experiencia en materia de urbanismo y ordenamiento territorial, Carlos García Pleyán.

Los artículos compilados una vez más por Omar Everleny Pérez y Ricardo Torres, doctores en ciencias económicas del CEEC, insisten en la trascendencia del enfoque territorial para la planificación y la gestión del desarrollo en Cuba. Miembros unos de esa institución de la Universidad de La Habana, invitados otros de múltiples provincias, los autores hurgan en el asunto desde ángulos que derivan, todos, hacia las contradicciones que suelen enfrentar los gobiernos territoriales frente a conflictos locales que no son de su competencia.

García Pleyán alerta contra “el siempre postergado tema de la descentralización, del reconocimiento de las facultades y los recursos que permitan a los gobiernos locales cumplir con su cometido ante la población que los eligió”.

Más de un artículo reconoce la escasez de trabajos empíricos o estudios sobre un tema que gana progresivamente atención tanto en el mundo de la política como de la academia, ante la evidencia de que es imposible el éxito económico y social sin considerar particularidades e integraciones de lo territorial en sus diversas dimensiones. Observan también la tendencia a relegar a los gobiernos locales a la hora de tomar decisiones, como consecuencia del privilegio de la centralización. Incluso, generalmente han sido las autoridades del país quienes proponen y se ocupan de equilibrar el desarrollo de las diferentes provincias, municipios y comunidades.  El proceso de transformaciones económicas se propone otorgar una autonomía superior a los gobiernos locales.

“Todavía hoy, en Cuba, no se ha logrado una adecuada armonización entre lo sectorial y lo territorial, siendo lo primero, por lo general, el canal de decisión institucionalmente establecido y preferentemente utilizado para la toma de las principales decisiones económicas”, concluye el profesor Juan Triana en el capítulo Entrampado en el fuego amigo.

De la alta complejidad de un tema donde resulta casi imposible reconocer límites de la autoridad, y de las relaciones entre la dimensión nacional y local o entre los territorios, habla una de las voces más reconocidas en Cuba en los estudios de geografía en su escala social y económica, la doctora Luisa Íñiguez.

La experta observa novedades en los nexos y reglas del juego dominantes hasta el presente en el país: “Cambios ocurridos y en proceso de aplicación en la organización y funcionamiento institucional del país, están mudando relaciones y creando nuevas, de donde se desprende una posible redistribución de las cuotas de responsabilidad y poder de actuación territorial”. Pero aunque Íñiguez percibe transformaciones que implican la presencia de nuevos actores e interacciones entre lo estatal, lo público y lo privado, alerta contra la amenaza de que, al menos en un primer momento, se amplíen las desigualdades entre los territorios subnacionales o entre ellos, como consecuencia misma de esas transformaciones y nuevas maneras de entender la economía.

A tono con el tema, Miradas… abre sus páginas a la experiencia y análisis de economistas y otros especialistas de varias provincias, algunos con una actividad cercana a los gobiernos de sus territorios. Las exposiciones de casos de Villa Clara, Santiago de Cuba y Holguín, entre otras provincias, apuntan coincidencias en la observación de incoherencias y obstáculos. La entrega de atribuciones y facultades alentada por la descentralización, por ejemplo, tropieza muchas veces con la ausencia de respaldo material. Pero también puede ocurrir a la inversa.

La institución de fondos financieros para proyecto patrocinados por la Iniciativa Municipal para el Desarrollo Local (IMDL) ha intentado abrir una puerta no siempre con éxito. Varios capítulos del libro constatan un bajo aprovechamiento de esa opción, debido a problemas estructurales o de insuficiente preparación del personal encargado de su ejecución.

“Tanto la mirada territorial –obligatoriamente intersectorial y participativa-, como la descentralización –de competencias y recursos- son claramente todavía asignaturas pendientes”, resume García Pleyán al presentar un libro que ya suele ser esperado cada año como ilustración y análisis de un proceso de transformaciones tan complejo de entender como de desarrollar. (2014)

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