Estampas cubanas: Una chispa de amor

Probablemente se es más feliz y completo si desde la infancia se aprende a respetar y querer a los animales.

Es evidente que para la pequeña Sahily no hay distinción entre una mascota, como su perrito Roqui, y el chivito, el caballo, los cerditos o las gallinas que habitan su entorno cotidiano. Ella vive en un trozo de campo cubano y con apenas tres añitos sus padres se empeñan en inculcarle el amor por los seres vivos que comparten con ella la vida.

Mundo verde interior: decorado al natural

Las plantas le dan un toque especial y natural a la vida de los seres humanos en los sitios donde habitualmente desarrollan sus actividades más cotidianas. El lente de Ana Gabriela se acerca a esos espacios a veces insospechados.

Licet Zayas: Mujer que retrata mujeres

Una provinciana que se arriesga en la fotografía cubana.

En el 2006, cuando Licet Zayas Tihert se graduó de criminalística, no imaginaba que una década después sería una de las artistas más jóvenes y actualmente más reconocidas en su pueblecito matancero de Jagüey Grande.

Mascotas que roban corazones

Los animales afectivos tienen derecho a ser cuidados y protegidos.

Dicen que las mascotas se parecen a sus dueños, y es cierto. Es que no se puede cuestionar el inmenso cariño, la empatía, la fidelidad, el apego que estos animales sienten por el ser humano que los cobija y que, de alguna manera, hace posible que humanos y animales se entiendan y se comuniquen sin palabras de por medio.