Escribir, fotografiar y vivir en Cuba hoy

Yuris Nórido confiesa que aunque la fotografía le interesa mucho más que la escritura, ambas expresiones le resultan una necesidad.

Foto: Cortesía del entrevistado

Porque a veces hay algo que decir más allá de las palabras, o simplemente porque no hay palabras capaces de describir un sentimiento como lo logra una imagen, hay quienes “prueban” suerte de expresión en esa mezcla de textos y símbolos.

Hay quienes se aventuran en la escritura y la fotografía y solo triunfan en una; en ninguna; o en la dos. Yuris Nórido, por ejemplo, es de esos seres que no vive sin crear y ha encontrado el lugar de conjunción perfecto para saber dónde va lo uno, y dónde lo otro. Sus inclinaciones perfeccionistas lo comprometen con líneas intensas, infinitas, sobre la realidad que vive, que sueña y en la que cree.

Sus imágenes, por su parte, tienen vida propia y no necesitan de un argumento textual que las apoye, aunque bien pudieran complementarse con las palabras pues el artista no se enajena de una manifestación para transitar en la otra.

De la serie Geografía del cuerpo

De la serie Geografía del cuerpo

Foto: Yuris Nórido

Nórido, a su manera —distinta e igual— recorre las letras, los colores y las figuras con la misma agudeza, con los mismos sentidos.

Confiesa que la fotografía le interesa incluso más que la escritura —difícil de creer por sus lectores— pero que ambas expresiones le resultan una necesidad.

“Aun cuando no tenía una cámara hacía fotos. Iba por la calle pensando en esta o aquella composición. Desde la infancia siempre me gustó el mundo de la imagen salvada como documento, como creación, distinguida del resto de la visualidad habitual de las personas; con cierta vocación estética, construida, recreada, perteneciente a un contexto determinado.

“Tiene que ver también con una característica que poseo: soy algo neurótico, desde el punto de vista plástico. Siempre busco un sentido del equilibrio que a su vez tengo que exteriorizar en la fotografía.

“Escribir, en tanto, no va en contra de esta otra parte creativa. Mi trabajo como periodista me ha ayudado mucho a manejar, de alguna manera, los dos lenguajes. El oficio fotográfico lo complementa aunque muchas de mis obras, como los retratos o el desnudo, no tienen que ver con el periodismo”.

Los cuerpos desnudos se asocian con el arte desde las primeras manifestaciones. Si bien el desnudo fotográfico en Cuba no es de los estilos más explotados por las noveles figuras de este género, sí marca un tema recurrente en la historia del arte. ¿Cómo proyectar trabajos interesantes, sin caer en los lugares comunes?

“En lugares comunes uno siempre tendrá que caer. En la fotografía ─como en casi nada ya─, nunca se va a ser absolutamente original. Hay prácticas establecidas, maneras de hacer. La cosa está en evitar los malos lugares comunes, las visiones reduccionistas…

“Nada de lo que hago, en solitario o de conjunto con Lester Vila —con quien comparto parte de mi trabajo fotográfico— es nuevo, ni conceptual, ni metafóricamente. Solo son recreaciones sobre un tema que es incombustible, que siempre ha estado presente en el arte, incluso antes de que se asumiera el arte como arte.

Retratos

Retratos

Foto: Yuris Nórido

“Ahora mismo existe una discusión latente siempre sobre el asunto, que implica los límites del erotismo… ¿dónde empieza la pornografía?

“Esas fronteras, en realidad, son artificiales. Son, en todo caso, construcciones que se han acomodado a preceptos morales —o moralistas—, a prejuicios, y también a algunas concepciones estéticas.

“Lo pornográfico materializa aquello que carece de un sentido. El desnudo por el desnudo, el acto sexual por el acto sexual… sin mayores implicaciones. Pero hasta eso pudiera ser válido.

“En mi caso, trato siempre que haya una idea. Poner en la palestra algo singular, algo que llame la atención, ya sea por la plasticidad del momento o por sus implicaciones sociales.

“El cuerpo humano en sí es un paisaje, con sus peculiaridades, sus ‘relieves’, sus oquedades, sus sombras y luces, las texturas, los interesantes matices…

“Tengo una serie que parte de este concepto, Geografía del cuerpo. Por otra parte, he trabajado también en series más explícitas que tienen que ver con otras dinámicas.

“En estos momentos Lester y yo estamos inmersos en una que se llama El álbum de la casa, que tiene que ver con la prostitución masculina, desde una visualidad algo kitsch, recargada, decimonónica.

“A finales del siglo XIX algunas casas de prostitución distribuían postales a sus clientes. De alguna manera recreamos esas postales ‘sicalípticas’, reacomodándolas, poniéndolas en un nuevo contexto. Es que el tema de la prostitución no envejece, y aquí se expresa de una manera muy peculiar. Se suele hablar más de la prostitución femenina, pero los hombres también se prostituyen…”

Precisamente, los cuerpos que representas en tus piezas, por lo general, pertenecen a hombres. ¿Es un hecho fortuito o marca alguna intencionalidad?

Retratos

Retratos

Foto: Yuris Nórido

“Teniendo en cuenta que el mayor volumen de desnudo artístico registrado es femenino, podría parecer que estoy haciendo una declaración de principios. ¿La verdad?, me cuesta mucho encontrar mujeres dispuestas a ser fotografiadas.

“He trabajado con algunas, casi todas amigas. Mi experiencia revela que a los hombres les resulta más fácil posar, aunque parezca extraño. ¡Y mira que hacer un desnudo no es nada sencillo!

Ese nivel de exposición conlleva trascender determinados prejuicios, pudores naturales. Lo bueno es que muchas veces se vencen esos temores —por las dos partes— porque no te niego que a mí también me resulta por momentos embarazoso estar ante alguien desnudo.

De todas formas, he fotografiado mujeres —y tengo en planes fotografiar más— pero reconozco que las últimas series están centradas sobre todo en los hombres. Y sí, hay una clara intencionalidad detrás.

Muchas veces trabajas con bailarines. ¿Hasta dónde esta selección ─y exposición─ de modelos con determinadas características físicas, acentúa los patrones de belleza excluyentes?

“Buena parte de mis modelos son bailarines porque desde hace muchos años escribo sobre danza, y tengo un montón de amigos bailarines.

“Para algunas series trabajo con ellos sobre todo por dos razones: por la cercanía personal y por la cultura del cuerpo que tienen.

“Estas personas saben ‘estar’ frente a una cámara por formación, práctica, o por pura intuición. No exteriorizan prejuicios en cuanto al cuerpo desnudo y eso resulta importante para determinadas propuestas.

“Sobre los patrones de belleza: está claro que los cánones existen, eso no se puede negar, y también es cierto que han cambiado a lo largo de la historia.

“Tengo series para las que necesito determinados cuerpos porque juego precisamente con los cánones. En otras, por ejemplo, aparecen personas gruesas, viejas…

De la serie Geografía del cuerpo.

De la serie Geografía del cuerpo.

Foto: Yuris Nórido

“Pero estoy convencido de que todos, absolutamente todos tenemos un desnudo hermoso, solo es cuestión de puntos de vista”.

Además de este “juego” con los cuerpos, ¿qué otros temas te despiertan esa necesidad urgente de fotografiar?

“Me interesan mucho las flores. Una flor, desde el punto de vista estético, es la creación más sublime de la naturaleza.

“También me gusta mucho el entramado que crea la arquitectura de la ciudad. Centro este quehacer, más que en los seres humanos, en sus huellas…

“Aunque, indudablemente, lo que más me gusta es el retrato, específicamente el retrato concertado, porque soy demasiado tímido como para ir por ahí haciendo retratos sin permiso.

“Eso es lo que más disfruto: estar horas frente a una persona, buscando ese momento fugaz en que trasluce algún rasgo revelador de su personalidad, alguno de sus ‘demonios’…

“Esa intimidad entre el fotógrafo y el o la modelo, es un proceso muy rico”.

Eres un escritor muy prolífico y también un fecundo fotógrafo, ¿este desgaste creativo pudiera estar menguando la calidad de algún área en particular?

“Algunos amigos me sugieren centrarme, teniendo en cuenta que hago muchas cosas de fotografía. Dicen que debo escoger una línea pues entonces seré aprendiz de todo y maestro de nada.

“Tienen alguna razón, he pensado mucho en eso. Pero sucede que mis circunstancias de ahora mismo no son propicias para eso, pues tengo que vivir —vivir materialmente— y de hacer solo las fotografías que me interesan no puedo vivir.

“Es cierto que escribo mucho, quisiera escribir menos… Pero, de cualquier forma, cuando pasan días y no escribo una línea es como si me faltara algo; con las fotos me pasa exactamente igual.

“Soy un hombre que vive de lo que le gusta hacer, a veces en menor, otras en mayor medida. Si lo hago bien o lo hago mal, eso podrán decidirlo otros, y lo deciden y, muchas veces, no se ponen de acuerdo. Pero te aseguro que casi siempre pongo mi mayor empeño en hacerlo bien. Y también te lo digo: soy mi crítico más riguroso”. (2016)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.