Campaña cubana contra la homofobia celebra sus primeros 10 años

Personas reunidas en el Pabellón Cuba gritaron “sí se puede” seguir avanzando en la eliminación de este tipo de discriminación.

La Habana, 14 may.- Cientos de personas bailaron al ritmo de la conga, enarbolaron carteles y gritaron arengas como “Abajo la homofobia”. Banderas cubanas y multicolores fueron desplegadas la víspera en el tradicional desfile por parte de las céntricas avenidas capitalinas Malecón y La Rampa.

Guarecida con un sombrero, la lideresa de la campaña local contra la homofobia y la transfobia, Mariela Castro Espín, participó sobre un auto clásico descapotable de color rojo. Y la artista trans Farah de Cuba, un ícono desde la primera de estas actividades en 2007, bailó en la carroza que cerró la caminata.

Estos símbolos y la música de las agrupaciones capitalinas Los componedores de Batea y Marqueses de Atarés destacaron el tono de festejo de este espacio fijo del programa anual en La Habana, que incluye el desfile, discursos, paneles de especialistas y activistas, celebraciones ecuménicas y una fiesta en el centro cultural Pabellón Cuba.

“Diez años ya”, comentaron algunos activistas comprometidos desde las primeras y poco concurridas Jornadas Cubanas contra la Homofobia y Transfobia, un programa de actividades anual alrededor del 17 de mayo, el día internacional en respuesta a estos problemas sociales.

Algunos activistas expresaron satisfacción por lo avanzado en la sensibilización de la población, de 11,2 millones de habitantes. Otros compartieron su cansancio y pesar porque aún ni se logra la gran meta inicial de la unión legal entre personas del mismo sexo, que pronto pasó a la aspiración más equitativa del matrimonio igualitario.

Con un enorme cartel y el mensaje de “Se oye, se siente, ICM está presente”, resaltaron en la marcha las y los integrantes de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana en Cuba, que con una comunidad fundacional en la ciudad occidental de Matanzas y otra en La Habana, se erige como la primera iglesia inclusiva en el país.

En su intervención luego del desfile, en el Pabellón Cuba, Castro Espín resaltó la importancia de esta “estrategia de transformación social”, en la que comenzaron participando cientos de personas hace 10 años y se fueron sumando hasta ser hoy miles en todo el país caribeño.

Mariela Castro Espín, al centro de la foto, sentada, y próximo a ella el reverendo estadounidense Troy Perry habla por micrófono a la audiencia en el Pabellón Cuba.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

“Cada vez más personas comprenden que la homosexualidad no es peligrosa” e identifican a la homofobia y la transfobia como “lo que realmente daña las relaciones humanas, la salud y el bienestar”, aseguró la sexóloga, que remarcó la formación de más de 3.000 activistas en todo el país.

Castro Espín se refirió además al apoyo institucional que han logrado, en especial del (único) Partido Comunista de Cuba, que desde 2012 incluyó entre sus misiones combatir varias discriminaciones, entre ellas la causada por la orientación sexual e identidad de género.

Instó a no detener la lucha por los derechos de las personas lesbianas, gays, bi, trans e intersexuales (LGBTI).

Sentado al lado de Mariela Castro, estuvo el reverendo estadounidense Troy Perry, fundador de la protestante ICM, que es pionera en incluir a las personas LGBTI en Estados Unidos y se ha extendido por el mundo.

Transmitió a las y los participantes un mensaje de todas las iglesias afirmativas y líderes LGBTI de EE.UU. “Todos estamos haciendo el mismo trabajo en el movimiento. Nosotros también estamos trabajando por una escuela sin homofobia ni transfobia”, dijo.

Como cierre, Perry invitó a todas las personas no heterosexuales a “salir del closet” y permitirse tener una vida plena.

Música bailable y una enorme pantalla sobre la que se proyectaban videos clip de moda colonizaron el resto de la tarde en el principal espacio del Pabellón Cuba. En algunos quioscos se distribuían materiales educativos sobre diversidad sexual y prevención de las infecciones de transmisión sexual y el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida.

Se realizó la tradicional bendición por parte de pastoras y pastores protestantes a personas LGBTI y las uniones que han formado.

Y sesionó en el Salón de Mayo un panel con activistas y especialistas de Cuba, Estados Unidos y Argentina, que abordaron asuntos pendientes como la despenalización de la transmisión del VIH, legitimar socialmente las conquistas en los derechos sexuales y garantizar escuelas libres de acoso homofóbico.

En el área de los quioscos para la venta de alimentos, estuvo presente una vez más el espacio Los Tortilleros, un aporte comunitario del privado Estudio-Galería de Arte Corporal La Marca que consiste en enseñar cómo se elaboran las tortillas de maíz al estilo Centroamericano y se regalan piezas rápidas de este arte.

“Se invita a las personas a hacer tortillas y resulta un juego interesante de palabras y sentidos porque así se les llama despectivamente a las mujeres lesbianas en Cuba. Y resultó muy simpático”, explicó a la Redacción IPS Cuba Marta María Ramírez, que lleva la comunicación de La Marca.

“También les facilitamos de relleno para las tortillas ingredientes como apio y otros poco familiares al paladar de los cubanos”, continuó. “Es la manera que encontramos para hacer reflexionar a las personas sobre cómo se limitan a conocer algo nuevo y pueden juzgarlo a priori desde los prejuicios”, detalló.

Varios jóvenes lucían banderas multicolores en sus rostros y otros dibujos en lugares visibles del cuerpo que fueron pintados gratuitamente por cuatro artistas de La Marca. (2017)

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