Congreso revisa educación sexual en América Latina y el Caribe

Sesionan II Congreso Iberocubano de Género, Educación, Salud y Desarrollo Humano y V Taller Iberoamericano de Educación Sexual y Orientación para la Vida.

Foto: Jorge Luis Baños, IPS-Cuba

Un mejor educación sexual puede prevenir el embarazo y aborto en la adolescencia, problemas graves de la región.

La Habana, 11 jul.- Especialistas acordaron avanzar más en el fortalecimiento de la educación integral de la sexualidad en América Latina y el Caribe, durante el II Congreso Iberocubano de Género, Educación, Salud y Desarrollo Humano, que concluye hoy.

Bajo el lema “Personas diferentes, iguales derechos. Por una sociedad global más justa y equitativa”, el encuentro reúne desde el 9 de julio a docentes e investigadores de México, Argentina, Chile, El Salvador, Brasil, Angola y Cuba para debatir sobre formas de vida y desarrollo de hombres y mujeres de diferentes edades y contextos.

Según Mariela Castro, directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) de Cuba,  “hemos avanzado como región pero tenemos muchas aspiraciones que no queremos dejar en el camino para las próximas generaciones”.

“El compromiso (de hacer más por la educación sexual) está en pie y esta reunión va a aportar elementos muy valiosos para seguir trabajando”, insistió la experta, en la cita que se desarrolla en el capitalino Hotel Ambos Mundos.

A su juicio, entre los retos en ese sentido figura “establecer indicadores para evaluar la salud sexual, que darán la medida de hasta dónde se ha avanzado y cuáles son las dificultades para trabajar sobre ellas”.

Además, recordó que los estados tienen “compromisos políticos” relacionados con la educación sexual.

“Ninguna esfera de la vida ha estado tan rodeada de mitos y prejuicios ni tan distorsionada”, destacó la pedagoga Alicia González, que preside el encuentro.

“Esta situación nos ha hecho sufrir y negar la diversidad humana, sociocultural, pero especialmente la diversidad sexual y de género”, especificó.

González dijo a la Redacción IPS Cuba que la educación en sexualidad  “pasa, ante todo, por las actitudes y los sentimientos. Esa es la parte más difícil, porque el conocimiento se adquiere muy rápido y es fácil de transmitir”.

Cuba, consideró la experta, ostenta hoy un gran avance con la nueva resolución del Ministerio de Educación que indica qué y cómo debe llevarse a la práctica la educación integral en sexualidad, porque el tema se trabajaba desde hace años sin un marco regulatorio específico.

“Pero no basta con que exista una ley. Es necesario sensibilizar a las personas que lo van a dirigir e implementar: el profesorado, la familia, la comunidad y el personal de salud”, sostuvo.

Estas reflexiones son válidas para América Latina y el Caribe, cuyos indicadores manifiestan la urgencia de establecer una educación integral de la sexualidad con calidad.

De acuerdo con Lícida Bautista, de la Oficina Regional del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa), 26 por ciento de la población regional tiene entre 15 y 29 años y, de esa franja, 39 por ciento vive en la pobreza.

Alarmante resulta el embarazo en la adolescencia, que afecta a 10,6 por ciento de las muchachas de 15 a 19 años y a 21 por ciento de las jóvenes de 20 a 24 años.

A la par, 20 por ciento de los partos se producen en menores de 20 años.

Otras cifras mencionadas por Bautista muestran que las estrategias educativas sobre estos temas tienen que llegar más allá de las escuelas porque un tercio de las personas entre 15 y 19 años no cursa estudios y uno de cada cinco jóvenes ni estudia ni trabaja.

Por otra parte, un diagnóstico realizado por la científica arrojó índices preocupantes de salud sexual y reproductiva, prejuicios sobre la capacidad de discernir de adolescentes y jóvenes, desigualdad social e inequidad de género, entre otros.

Ante tal panorama, el Unfpa formuló una estrategia para la etapa 2014-2017 que persigue aumentar las capacidades nacionales para diseñar e implementar la educación integral en salud sexual.

De acuerdo con Marisol Alfonso, oficial de programa del Unfpa en Cuba, aquí el fondo trabaja en tres estrategias.

La primera es el apoyo al perfeccionamiento del Programa Nacional de Educación y Salud Sexual (Proness), coordinado por el Cenesex y el Ministerio de Educación. Le sigue el acompañamiento a la prevención de las Infecciones de Transmisión Sexual y el virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida.

Y, por último, apoya la capacitación del personal docente, sensibilización de directivos a nivel nacional y territorial y, en 2014, inicia un proyecto para fortalecer el monitoreo y la evaluación del Proness en escuelas de 31 municipios seleccionados. (2014)

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