Historias de mujeres cubanas muestran deudas en la atención a la violencia

El filme cuenta las historias de varias sobrevivientes que ahora son activistas sociales y unen sus voces para ayudar en la prevención de abusos y agresiones.

La violencia es un problema social y público, no una cuestión privada, destacan Lizette Vila e Ingrid León.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La Habana, 20 nov.- Estoy viva… lo voy a contar, documental del proyecto Palomas, llegó finalmente a la sala más grande de cine en la capital cubana para mostrar las historias de mujeres que sufrieron, lucharon y sobrevivieron a abusos, maltratos, discriminación, agresiones y violencias de todo tipo.

Las 1.400 butacas del Cine Charles Chaplin resultaron muy pocas la víspera para acoger a la multitud que quedó de pie en los pasillos de platea y balcón, en los alrededores del escenario y hasta en los espacios comunes.

Y una larga fila permaneció afuera esperando por una eventual segunda presentación.

Completamente abarrotada la sala del Chaplin, las protagonistas del documental recibieron los aplausos.

Completamente abarrotada la sala del Chaplin, las protagonistas del documental recibieron los aplausos.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

El filme, de Lizette Vila e Ingrid León, hilvana las historias de 15 mujeres de diferentes procedencias geográficas y sociales pero marcadas por una misma y dolorosa experiencia, la de sufrir alguna forma de violencia.

Decidieron hacer públicas sus denuncias de abusos sexuales, agresiones físicas, rechazo o exclusión para alertar a otras mujeres, servir de ejemplo y contribuir a eliminar esas manifestaciones.

El documental arremete contra diferentes tipos de discriminación como la que sufrió Migdoinys Merencio por ser sorda en un mundo lleno de oyentes, la que experimentó la transexual Kiriam Gutiérrez por nacer mujer en un cuerpo de hombre, o todo lo que enfrentó Addis Darlington por amar a personas de su mismo género.

Mujeres que todavía hoy intentan sobreponerse a las difíciles condiciones económicas, la marginalidad, la dependencia del alcohol, las enfermedades, los tristes sucesos de violaciones, las lagunas de la legislación cubana vigente o abusos que vivieron en el pasado.

En el documental, ellas demandaron mayor protección y amparo de las leyes en diferentes ámbitos como el familiar o laboral, pidieron más ayuda de las instituciones públicas que a veces las dejan desatendidas y una mejor respuesta del aparato legal frente a agresiones y maltratos.

La cinta habla de asuntos silenciados como las personas indocumentadas dentro de Cuba y las víctimas de derrumbes de viviendas, por el mal estado del fondo habitacional, sobre todo de la capital cubana.

Premios a artistas de Cuba

La presentación del documental fue además el marco para que artistas cubanas entregaran su certificado de adhesión a la Red de Artistas de la Campaña Únete, del secretario general de Naciones Unidas para poner fin a la violencia hacia las mujeres y las niñas.
Los documentos fueron recibidos por Myrtha Kaulard, coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba, de manos de:
-Obelia Blanco (actriz y locutora)
-Elizabeth de Gracia (cantante y profesora de canto lírico)
-Isabel Santos (actriz)
-Teresa Fernández (escritora)
-Isabel Blanco (primera Bailarina, Maître de Danza Contemporánea de Cuba)
-Beatriz Márquez (cantante)
-Alicia Leal (artista de la plástica)
-Zaida del Río (Artista de la Plástica)
-Raquel Mayedo (conductora, guionista y directora)
-Martha Araujo (conductora y guionista)
-Isavel Gimeno (artista de la plástica)
-Lissette Solórzano (fotógrafa)
-Omara Portuondo (cantante)
-Gloria Rolando (cineasta)
-Mirtha Ibarra (actriz, escritora y directora)
-Belkys Vega (directora de cine y televisión)
Asimismo, se entregó el Premio Únete al Compromiso con la Igualdad y la No violencia de Género al cantautor David Blanco.
“Solo en el año 2013, (Blanco) llevó los mensajes de la no violencia a un público estimado de un millón de personas que acudió a las presentaciones de su gira por toda Cuba”, indicó el acta del premio.
Alcohólicas y Alcohólicos Anónimos de Cuba también entregó un reconocimiento a Ingrid León por su trabajo social.

Al finalizar la proyección, Odalys Llanes, una de las protagonistas de la cinta, destacó la valentía de las realizadoras por atreverse a plasmar “cosas que otros, a pesar de que pueden, no se atreven”.

La actriz Isabel Santos fue otra de las que narraron sus experiencias en el filme y pidió ayuda a todos y todas porque “hay que parar ya”.

Jérôme Fauré, el director de Oxfam en Cuba, una organización que brindó buena parte de los fondos para la realización del documental, elogió el trabajo de las realizadoras y destacó la valentía de las mujeres que compartieron sus historias de vida.

Sin equidad de género no hay justicia social y aunque Cuba es un ejemplo a seguir para otros países debido a sus programas de protección social, todavía hay que cambiar normas y leyes, estereotipos e imaginarios, apuntó.

La actriz Obelia Blanco se sumó a la proyección en el Chaplin y presentó el documental también como sobreviviente de violencias. “Si nos tocan a una, nos tocan a todas; el llanto de una, es el llanto de todas”, dijo la experimentada artista.

A juicio de Vila, la presentación resultó también una forma de celebrar el Día Internacional del Hombre, una conmemoración marcada por Naciones Unidas cada 19 de noviembre.

La presentación, que concluyó con todo el público de pie cantando a coro el clásico Quiéreme mucho, del compositor Gonzalo Roig (1890-1970), buscó sumar cada vez más a los hombres en la lucha contra la violencia de género.

“Debemos demostrar solidaridad hacia las mujeres que sufren esos actos y acompañarlas en su camino hacia la denuncia”, exhortó Vila.

“Ellas lo narran con la fuerza que tenemos las mujeres cuando decidimos realizar una denuncia tan privada, alrededor de la cual hay tanto estigma y tanto dolor… Cuando la hacen pública, la convierten en un hecho social”, destacó.

Además, para Vila, “Cuba es una mujer”.

La entrada al cine Charles Chaplin fue completamente gratuita como era el deseo de la casa productora para el activismo social Palomas.

Días antes, diferentes medios de comunicación nacional anunciaron la exhibición. Incluso la televisión estatal difundió una cuña promocional.

La proyección estuvo acompañada por la exposición fotográfica Lo que se ve existe, lo que existe tiene derecho, de Humberto Mayol, Laura Alejo y Javier Rodríguez.

De esta forma se sumaron a la convocatoria de ÉlPorElla (HeForShe), campaña solidaria iniciada por ONU Mujeres en 2014. Además de formar parte de las actividades de la jornada por la no violencia hacia las mujeres y las niñas que cada año se celebra en Cuba y el mundo.

La cinta Estoy viva… lo voy a contar ya fue exhibida en marzo en el habanero Multicine Infanta y ha realizado un recorrido por comunidades y diferentes instituciones culturales y académicas. (2016)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.